Cuernavaca
Rescata el Ejército a militar en Ocotepec
Vecinos de esta comunidad indígena provocaron airadas quejas en la PGJ y en contra de los militares. Foto: El Sol de Cuernavaca
* Había sido aprehendido por la ronda del poblado

* Ponen a disposición a dos vigilantes comunitarios
El Sol de Cuernavaca
24 de marzo de 2009

José Luis Rojas

Cuernavaca, Morelos.- La detención y puesta a disposición de la Procuraduría General de Justicia de dos comandantes de rondas del poblado de Ocotepec, por parte de soldados de la 24/a. Zona Militar, luego de que los primeros habían detenido y encerrado en la cárcel del pueblo a dos "sospechosos", uno de los cuales resultó ser un militar "encubierto", provocó ayer airadas protestas vecinos de esta comunidad indígena en la PGJ y en contra de los militares, a quienes acusaron "de abusar de su autoridad" y de "incurrir en un exceso de fuerza, para atropellar a la población", tras de que sus paisanos pasaron más de 15 horas detenidos.

Todo comenzó aproximadamente en los primeros minutos de la madrugada de ayer lunes, cuando los comandantes de rondas del poblado de Ocotepec, Gerardo Estrada Rosales y Francisco Javier Ragil Rangel, al patrullar el centro de esa comunidad, descubrieron en la calle Morelos, a un par de desconocidos "en estado de ebriedad y actitud sospechosa".

Al marcarles el alto y exigirles que se identificaran, los desconocidos se opusieron a los ronderos y estos, tuvieron que someterlos y al revisarlos, encontraron una navaja a uno de ellos, por lo que ante esta situación según afirmaron testigos, vecinos y autoridades de ese pueblo como el ayudante municipal, Miguel Rosales Hernández, detuvieron a los dos desconocidos que en todo momento se negaron a identificarse, aclarando que ni estaban uniformados y "ni tenían aspecto de militares", por lo que fueron encerrados en la cárcel del pueblo.

Sin embargo, minutos después, afirman vecinos de Ocotepec, de manera inusitada y mucho menos justificada militares arribaron al pueblo en dos tanquetas y otro vehículo a apuntando con sus armas y "cortando cartucho", amagaron a los comandantes de rondas y a sus auxiliares obligándolos a tirarse al piso, mientras rompían candados y puertas para sacar a los dos detenidos.

Luego de rescatarlos, afirmó Rosales Hernández, los militares detuvieron a Gerardo Estrada y Francisco Javier Ragil y se los llevaron detenidos y los trataron de poner a disposición de la delegación de la Procuraduría General de la República, acusándolos de "robo y lesiones", pero la autoridad federal hizo ver a los militares incultos que esos delitos no son de su competencia y los remitieron a la Procuraduría General de Justicia.

Poco después de las tres de la mañana, los militares arribaron a la PGJ, con sus dos detenidos y llevando a uno de los que inicialmente capturaron los ronderos, sabiéndose posteriormente al informar oficialmente la PGJ que se trataba del cabo Daniel Vázquez Merino, como parte agraviada, precisamente por los ronderos.

Desde esa hora y hasta entrada la tarde, los militares mantuvieron una numerosa presencia en los patios de la PGJ, con más de medio centenar de uniformados, y por igual los lugareños de Ocotepec acudieron a exigir justicia a la misma institución, reclamando en todo momento la liberación de sus dos comandantes, insistiendo en sus señalamientos de atropellos y abuso por parte de los militares.

El ayudante municipal y sus paisanos afirmaron en todo momento que los dos sujetos que ellos detuvieron, "ni estaban uniformados, ni se identificaron como militares y mucho menos parecían soldados, ya que al parecer son de inteligencia militar de los conocidos como orejas", pero agregaron que "los detuvieron los compañeros, porque justo en la calle donde se les encontró, hace poco más de una semana robaron con violencia una camioneta a una mujer".

De esta manera, tanto los militares como los vecinos de Ocotepec, exigían a la PGJ que "procurara justicia", así los uniformados reclamaban que se ejercitara acción penal contra los ronderos, primero decían que por el delito de lesiones, "ya que se afirmaba que golpearon a uno de sus elementos; después por el delito de robo, pues los ronderos le habían robado a uno de ellos, su teléfono celular y 2 mil 500 pesos", sólo que el teléfono celular estaba puesto a disposición de la autoridad y en el caso de los 2 mil 500 pesos no había forma de comprobar fehacientemente que el militar llevaba ese dinero.

En tanto los habitantes de Ocotepec, se negaban a llegar a un acuerdo, a una conciliación con los militares y a que pagaran una caución o reparación del daño por el supuesto robo de los 2 mil 500 pesos, pues afirmaban que "hacerlo es como aceptar la culpa de algo que ellos no hicieron", por ello hasta pasadas las 17:00 horas las cosas seguían igual en la PGJ, sólo con el compromiso de su titular Francisco Coronato Rodríguez de "proceder conforme a Derecho", luego de que incluso, el comandante de la 24/a. Zona Militar, el General Diplomado de Estado Mayor, Leopoldo Díaz Pérez, visitó ayer por la mañana, poco después de las 10:00 horas, por espacio de 20 minutos, al procurador, como él mismo lo refirió a los reporteros.

Extraoficialmente en la PGJ se reveló que se buscaba que ambas partes llegaran a un acuerdo por medio de la conciliación que consistía en que los ronderos, pagaran una fianza ante la acusación del robo de los 2 mil 500 pesos para que recuperan su libertad de inmediato, pero ante la negativa de los pobladores de aceptar "una culpa de algo que no cometieron", los militares también se negaron a conciliar y exigían al igual que los vecinos de Ocotepec, que se investigará y se castigara a quién había cometido el delito, acusándose de esto mutuamente, por lo que se dejó entrever que "de no llegar a ningún acuerdo tendrán que esperarse las 48 horas de ley, para que se agoten las indagatorias y proceda en consecuencia contra quien resulte responsable".

Todo ello en medio del enardecimiento de los vecinos que amenazaban con manifestarse en contra de las autoridades estatales y los candidatos del partido en el poder, porque insistían una y otra vez que "fueron atropellados en su pueblo".

Finalmente, alrededor de las 18:00 horas, los ocotepequenses accedieron a pagar 2 mil 500 de caución por cada uno de sus comandantes para sacarlos en libertad, en medio del malestar de los militares que por su parte querían que "se aplicará todo el rigor de la ley" contra los mismos.



La versión oficial en torno a estos hechos



Derivado de la puesta a disposición de dos imputados, por parte de oficiales del Tercer Regimiento Blindado de la 24/a. Zona Militar, la Procuraduría General de Justicia de Morelos inició la Carpeta de Investigación SC01/1989/2009, en agravio del Cabo Daniel Vázquez Merino, informó el subprocurador metropolitano, Mario Vázquez Rojas.

Aseveró el funcionario estatal que de acuerdo a la denuncia interpuesta por el ofendido, alrededor de las 22:15 horas del pasado domingo 22 de marzo del año en curso, caminaba por la calle Miguel Hidalgo de dicho poblado, cuando fue interceptado por varias personas que viajaban a bordo de una camioneta Ford tipo Ranger color azul, que le dijeron ser de la Policía de Ronda, quienes lo agredieron. De acuerdo al denunciante, refiere Vázquez Rojas, los imputados lo despojaron de su teléfono celular, así como de 2 mil 500 pesos en efectivo encerrándolo en los separos de la Ayudantía de Ocotepec, donde permaneció hasta que llegaron sus compañeros militares y luego de liberarlo pusieron a disposición del Agente del Ministerio Público a dos personas de la Policía de Ronda,

Vázquez Rojas destacó que el procurador, Francisco Coronato Rodríguez, en reunión por separado, garantizó tanto al General Leopoldo Díaz Pérez, jefe de la 24/a. Zona Militar como a líderes sociales de Ocotepec, que la actuación del Ministerio Público sería apegada a Derecho y que urgía analizar de fondo el tema de los usos y costumbres,"toda vez que pese a que se actúe de buena fe, se puede en ocasiones incurrir en la comisión de diversos delitos".

Por su parte, y con relación a los dos imputados, el Agente del Ministerio Público ordenó y llevó a cabo las siguientes diligencias, exhordio, lectura de derechos, ratificación de la puesta a disposición por parte de autoridades militares, oficios en materia de fotografía, dactiloscopia, química forense -toxicología-, Médico Legista -Clasificación de lesiones de la víctima-, valuación de daños, retención y diligencia de confronta.

Cabe destacar, que durante la mañana de éste lunes 23 de marzo, un grupo de personas del poblado de Ocotepec se trasladó a la PGJ para exigir la libertad de los dos detenidos, argumentando que la detención del militar había sido legal, ya que se encontraba en estado de ebriedad. Posteriormente los manifestantes, encabezados por el ayudante municipal del poblado de Ocotepec, Miguel Rosales Hernández y líderes sociales de la comunidad, fueron atendidos por el procurador general de Justicia, Francisco Coronato Rodríguez, quien luego de explicarles el estado que guarda la Carpeta de Investigación, se comprometió a actuar dentro del marco de la legalidad.

Para concluir Vázquez Rojas apuntó que el Agente del Ministerio Público se encuentra integrando la Carpeta de Investigación para que con base a pruebas y dictámenes que cada una de las partes involucradas aporten, se determine la situación jurídica de los imputados, pudiendo estas llegar a un acuerdo reparatorio, conciliación y desistimiento, obtener su libertad bajo caución o en su defecto, agotar el término constitucional de las 48 horas para deslindar responsabilidades de unos y otros.