Entrevistas de Mario Vázquez Raña
Edomex, preparado para afrontar crisis: Peña Nieto
En el Gobierno del Estado de México aumentamos los ingresos y reordenamos las prioridades de gasto, dijo a Mario Vázquez Raña el gobernador Enrique Peña Nieto. Foto: Mauricio Huízar / El Sol de México
(Segunda de tres partes)
Organización Editorial Mexicana
11 de febrero de 2009

Por Mario Vázquez Raña

Ciudad de México.- El gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, asegura que su administración está preparada para hacer frente a las inminentes dificultades económicas, puesto que fortaleció sus finanzas públicas antes de que se manifestara la crisis, reordenó sus prioridades de gasto y -algo muy importante- redujo su deuda 15 por ciento en términos reales. "Esta reestructuración hubiera sido imposible hacerla en el actual entorno financiero", reconoció el mandatario mexiquense en la segunda parte de nuestro encuentro.

También manifiesta una gran confianza hacia los agricultores mexicanos y como ejemplo está el hecho de que su administración triplicó para este año el gasto de inversión en ese sector. "Hay mucho por reconstruir", nos dice.

* Señor gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, durante su gobierno en el programa de apoyo al campo, ¿cuántos tractores se han entregado a los campesinos del Estado de México?

- El pasado 29 de enero entregamos mil 150 tractores, con los que llevamos cuatro mil 25 en esta administración. La meta es mecanizar 240 mil hectáreas, las de mayor productividad en nuestro estado, con seis mil tractores; es decir, nos faltan todavía dos mil. Adicionalmente, hemos apoyado la adquisición de tres mil 357 implementos agrícolas.

Pero más allá de estas cifras y objetivos, que por supuesto estamos empeñados en cumplir, prevalece nuestra decisión de apoyar con más recursos e instrumentos de fomento al campo.

Confiamos en la inventiva, en la capacidad, en el trabajo de las familias del campo. Personalmente, no comparto la hipótesis sobre la fatalidad de que el agro del país no tiene futuro, que es más rentable comprar en el exterior. Ello atenta, por supuesto, contra nuestra soberanía alimentaria, pero también es una falta de confianza en los agricultores. Si queremos una economía fuerte, no podemos permitirnos dejar rezagado a un sector tan importante.

* Señor gobernador, ¿considera usted que el impulso que le ha dado al campo es suficiente?

- Debemos partir de un hecho concreto: el campo tiene rezagos de varias décadas. Sé que no es suficiente, pero en este gobierno se ha triplicado el gasto de inversión en el campo.

Entre los rubros más significativos destaca la infraestructura básica, como bordos y trabajos preventivos contra inundaciones; insumos como semilla y fertilizantes; proyectos productivos de invernaderos, ganaderos, acuícolas, de desarrollo rural, de investigación agropecuaria, así como de protección y fomento forestal.

Por cierto, en este último rubro se tiene una meta de reforestación de 90 millones de árboles para cubrir 90 mil hectáreas. En tres años se tiene un 60 por ciento de avance.

Vamos por más, no podemos caer en triunfalismos ni conformismos ante un sector que ha estado sumido en la crisis, incluso en el abandono, por décadas. Es fundamental dar pasos firmes, apoyar consistentemente a los productores del campo; hay mucho por hacer, mucho por reconstruir, reconvertir sectores enteros. Sé que es muy complicado, que se requieren muchos recursos, pero lo que es un hecho es que todo comienza con voluntad, con compromiso. No podemos abandonar al campo.

* Señor gobernador, alrededor de la ciudad de Toluca hay un gran desarrollo vial, entre puentes y avenidas. ¿Hasta dónde ha llegado su apoyo en esta región?

- Efectivamente se está llevando a cabo un gran desarrollo de infraestructura alrededor de la ciudad de Toluca, la capital del Estado de México. Tal es el caso del Libramiento Ruta de la Independencia Bicentenario, el Puente Compromiso Lerma, la ampliación a 10 carriles y la construcción de dos puentes elevados en el Boulevard Aeropuerto.

También destaca la construcción del Distribuidor Vial Aeropuerto, del cual ya se benefician quienes van a la terminal aérea, provenientes de la Ciudad de México; el Libramiento Sur de Metepec, las ampliaciones a seis carriles de la avenida Tecnológico y de la carretera Toluca-Tenango.

Quiero mencionar, asimismo, que está en proceso de construcción la autopista Toluca-Naucalpan, que permitirá un tránsito más ágil y seguro entre la parte norte y centro del estado e impactará favorablemente el traslado hacia el Aeropuerto Internacional de Toluca.

También están por iniciar los trabajos de la autopista Lerma-Santiago Tianguistenco-Tres Marías con su ramal a Tenango del Valle, que conectará a Toluca con la autopista México-Cuernavaca y la Autopista del Sol.

Adicionalmente, se están rehabilitando y modernizando el Paseo Tollocan, la vialidad Las Torres y la avenida "Alfredo del Mazo".

Todas estas obras son desarrolladas por el Gobierno del Estado de México, y se enfocan principalmente a agilizar y evitar el paso de aquellos vehículos que no tuvieran como destino el centro de la ciudad de Toluca. Actualmente, con la infraestructura en operación, se evita el paso de más de 40 mil vehículos diarios, mejorando los tiempos de traslado de todos los automovilistas.

Es infraestructura que, además de su utilidad, tiene un valor agregado, Don Mario, porque es imprescindible impulsar un nuevo rostro a la capital de nuestro estado, para que sea un orgullo para todos los mexiquenses y un imán para atraer a más empresas que generen empleos.

* En este 2009 hacemos frente a una de las mayores crisis económicas del mundo. Señor gobernador, ¿de qué manera afectará la crisis a los programas contemplados previamente para este año?

- El Estado de México, Mario, de manera inevitable se verá afectado por el entorno negativo que se anticipa en 2009 en materia económica. Pero no estamos cruzados de brazos. De hecho, como Gobierno, estamos mejor preparados que antes para enfrentar los desafíos económicos.

Previo a que comenzara a manifestarse la crisis financiera, iniciamos un profundo proceso de fortalecimiento de las finanzas públicas. Esto incluyó el aumento de nuestros ingresos propios; el reordenamiento de nuestras prioridades de gasto, para privilegiar el gasto social y en infraestructura; y la reestructuración de nuestra deuda pública, donde conseguimos aumentar plazos, así como disminuir y fijar las tasas de nuestros pasivos. Esta reestructuración hubiera sido imposible hacerla en el actual entorno financiero.

En cifras: hemos reducido nuestra deuda en 15 por ciento en términos reales, a la vez que triplicamos la inversión en infraestructura y multiplicamos por ocho el presupuesto de combate a la pobreza.

En el plano nacional, Mario, el año pasado acudimos al Congreso de la Unión para proponer la inclusión de una amplia cartera de proyectos de inversión en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2009. Esto es, obras que el Gobierno federal pudiera desarrollar en la entidad, para elevar nuestra actividad económica y el nivel de cobertura de distintos servicios. El resultado fue positivo, pero insuficiente: aunque obtuvimos recursos del orden de los 13 mil millones de pesos, fuimos la segunda entidad que menos recursos recibió por habitante. Aun así, reconozco el apoyo decidido de los legisladores mexiquenses en el Congreso, quienes independientemente de su origen partidista, defendieron los intereses de su estado.

Asimismo, en el presupuesto estatal del 2009, el Gobierno realizó un intenso trabajo para distribuir, de la mejor manera posible, los recursos disponibles. Es decir, tenemos un presupuesto "ajustado", pero dentro del margen de maniobra que tenemos, le dimos prioridad a tres rubros: el cumplimiento de compromisos y el desarrollo de infraestructura; el combate a la pobreza y el rubro de la seguridad pública.

En este sentido, contestando a tu pregunta, Mario, considero que la crisis nos puede afectar más en lo relacionado con la programación de los grandes proyectos de infraestructura. Por dos factores que se combinan. Primero, porque hay una crisis de liquidez a nivel mundial, es decir, hay poco crédito, y el que hay es más caro. Segundo, porque los proyectos más importantes de infraestructura contemplan la participación del sector privado y éste requiere de créditos para llevarlos a cabo. En suma, creemos que algunos proyectos se podrían retrasar por esta situación; aunque somos optimistas y esperamos que, en el marco del Fondo Nacional de Infraestructura, el Gobierno federal promueva esquemas que agilicen el financiamiento para estas importantes obras, como son los trenes suburbanos del Valle de México.

* El Fondo Monetario Internacional estimó una contracción económica nacional para este año. ¿Considera usted, señor gobernador, que el Estado de México se moverá en ese sentido?

- Muy probablemente sí, Mario. Si bien en 2006, el último año del que hay cifras oficiales del INEGI para las entidades, el Estado de México creció 6.1 por ciento, mientras que el país lo hizo en 4.8 por ciento, es de esperarse que la crisis internacional nos afecte y haga que nuestro crecimiento como entidad se iguale al del país en su conjunto.

La razón es muy sencilla. Dentro del PIB mexiquense, las manufacturas tienen un peso muy importante, del orden del 27.6 por ciento. Esto significa que de cada 10 pesos de productos y servicios que se generan en la entidad, tres provienen de las manufacturas, de la industria de la transformación, cuyos productos normalmente se exportan.

Ahora, Mario, con la crisis internacional, el principal cliente de nuestras exportaciones, Estados Unidos, está disminuyendo su consumo, incluyendo su consumo de productos mexiquenses, como los automóviles que se fabrican en Toluca o Cuautitlán Izcalli.

Precisamente porque sabemos que la crisis nos va a afectar, nuestro presupuesto y asignaciones tienen un claro objetivo social. Estoy seguro que muchas personas, desde ahora, comenzarán a criticar esa orientación de nuestros programas, particularmente porque 2009 será un año electoral. Pero Mario, no importa, pues seguiremos insistiendo en nuestra política social; considero que es una responsabilidad irrenunciable del Estado evitar que la crisis afecte a quienes ya de por sí tienen bajos niveles de vida.

* ¿Cómo valora el gobernador del Estado de México el arranque de Barack Obama como nuevo presidente de Estados Unidos?

- Todavía es muy pronto para hacer un pronóstico al respecto; sin embargo, las expectativas mundiales sobre él son muy positivas. Me parece, Mario, que no sólo es el triunfo de la esperanza de muchos electores norteamericanos, sino la llegada de una nueva generación más comprometida con su entorno, más sensible a los temas sociales, al tema ambiental y a la innovación.

México, su Gobierno y sociedad, así lo deben asumir. Pugnemos porque sea el inicio de una nueva etapa. Por ello, más que reeditar viejos agravios o interponer una agenda unilateral, los mexicanos debemos preguntarnos cuál es nuestro papel, nuestra responsabilidad, en este periodo de cambio.

Me parece, Mario, que se trata de una oportunidad excepcional para que México aplique un nuevo enfoque, más integral, más global, que, por supuesto, provea los intereses de nuestro país para construir una nueva relación, una relación de buenos vecinos y socios, de mutuos beneficios, no de conflictos o reclamos.

A mí me quedó muy grabado el discurso del presidente Obama en Berlín hace unos meses, en el que proclamó que uno de los grandes cambios es derribar las barreras y los muros que separan a los pueblos, a las sociedades. Debemos tomarle la palabra en lo que respecta a su relación con México, pero también garantizar que México será un socio, un amigo seguro y confiable, con acciones predecibles, con una nueva visión de la relación bilateral, muy consciente de sus responsabilidades internacionales, del papel que le toca jugar en la escena global.

Es muy afortunado, en este marco, que justamente en el inicio de la nueva administración estadunidense, México ocupe un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU. Es, insisto, una oportunidad excepcional para demostrar que nuestro país está a la altura de los nuevos retos.

Mario, considerando los tiempos, antes de comenzar a hablar de temas específicos como seguridad, migración y comercio, debemos hablar del propio "diálogo bilateral", utilizar la atmósfera positiva que surge con una nueva administración para fortalecer nuestra relación con la primera potencia mundial; que nuestra cercanía sea una ventaja más que una desventaja; más que sólo un vecino, EU nos debe concebir como un socio estratégico.

* Impedir la recesión es una de las prioridades del presidente Barack Obama, ¿es usted optimista con respecto a este objetivo, porque también el FMI prevé que el mundo entre en recesión a lo largo del 2009?

- Siempre seré optimista, aunque con reservas, Mario. Lo importante, lo más relevante, es evitar que se sigan reproduciendo los vicios y excesos especulativos que dieron origen a la actual crisis y cuantificar los daños. Ello, reitero, llevará tiempo.

Yo no creo que hagan falta conflictos o guerras para reanimar la economía. Esos tiempos ya pasaron. Es la hora de la productividad, de la competitividad; es el momento de ser más eficientes en lo que uno es capaz de hacer y de adaptarse lo más rápidamente posible a las tendencias globales. Ese es el gran reto para países como México.

* Señor gobernador, ante la crisis que padecemos, la situación en Estados Unidos afectará a nuestros connacionales que ahí laboran. ¿En el Estado de México ya se contemplan acciones previendo el retorno masivo de inmigrantes?

- Por el momento no, Mario. Los datos que tenemos indican un regreso de 15 mil migrantes; la cifra es moderada si se considera que hay poco más de un millón de mexiquenses en aquel país. Aun así, no descartamos nada, máxime cuando no tenemos claridad aún sobre los efectos y duración que tendrá la crisis en la economía de nuestro vecino país.

Hay algunos antecedentes que podrían matizar este "retorno masivo". Por un lado, hemos visto que en otros episodios de desaceleración económica en Estados Unidos, como el de 2001, los migrantes prefieren esperar mejores tiempos de aquel lado de la frontera. Lo pueden hacer gracias a su flexibilidad laboral, tanto técnica como geográfica, ya que cuentan con ahorros para estos momentos. Por ejemplo, hay que recordar que aunque la construcción ya lleva más de un año a la baja y éste es uno de los sectores que más emplea a nuestros paisanos, no hemos visto un aumento en el número de migrantes que regresan a su tierra.

En todo caso, Mario, el regreso de mexicanos a su país no debe ser visto como una calamidad, sino como una razón más para detonar condiciones de desarrollo, aquí, en su lugar de origen. En consecuencia, en la entidad estamos creando una "ventanilla única" para que los migrantes puedan acceder a los servicios que ofrece el Gobierno estatal con mayor facilidad. Igualmente, participamos en programas federales que buscan generar proyectos productivos para los paisanos.

Continuará...