Cuautla
Se amafia empresa Burhlington con sindicato "charro"
Julio Isidro Moreno, secretario General del Sindicato Textil. Foto: Gu Servín / El Sol de Cuautla
* Despido injutificado de 40 trabajadores, afirma Isidro Moreno
El Sol de Cuautla
4 de septiembre de 2008

Yanira Rojo M.

Cuautla, Morelos.- Más de 300 empleados de la empresa textil Burhlington Casimires, ubicada dentro del Parque Industrial de Yecapixtla, se manifestaron en protesta por el despido injustificado de alrededor de 40 de sus compañeros, ante el argumento de la compañía de ser traicionada. Los afectados, encabezados por Jesús Isidro Moreno, secretario general del sindicato textil perteneciente a la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), dejaron de laborar los tres turnos en apoyo a los trabajadores agredidos.

Casimires Burhlmex, nombre oficial de la empresa en cuestión, realizó el despido de sus empleados sindicalizados, mismos que días antes habían manifestado su inconformidad y rechazo a la titularidad de Humberto Pastor Méndez, del Sindicato Nacional de la Industria Textil y de la Confección, afiliada a la Confederación de Trabajadores de México (CTM), pues dicen que existen malos manejos en que no se respetan los derechos de los empleados, y al parecer la empresa lo defiende: "Incluso invitan a los compañeros a demandar, pues saben que como empresa llevan las de ganar", indicó Isidro Moreno, de ahí la decisión de echar a los trabajadores; entre otras explicaciones que les parecieron absurdas, está que para llevar un conteo transparente de los votos que se habían emitido ante los problemas sindicales, debían salir estas personas.

El despido masivo se llevó a cabo la mañana de ayer, ante la sorpresa e incertidumbre de la gente que era fotografiada y trasladada en patrullas para sacarlos del complejo industrial. La primera en ser despedida fue Inés López, quien indignada dijo que siempre ha habido injusticias y esta vez la trataron como a una delincuente, y resaltó que la decisión del cambio de sindicato es propiamente de los trabajadores, sin que esto debiera afectar la relación con la empresa.

Cuando comenzaron a salir los demás trabajadores sindicalizados, como acto solidario, la empresa ofreció pagar el triple para que doblaran turno, pero no fue aceptada la propuesta y de inmediato se retiraron.

En tanto, los guardias de seguridad, de manera hostil y sin guardar las reglas de urbanidad, negaron el acceso a los medios de comunicación que trataban de obtener la otra versión, lo que ya no fue necesario pues ahí se corroboró la típica situación de: "el que calla otorga".

Además, señalan que no es la primera vez que Burhlington se pasa por encina los acuerdos con sus trabajadores, por lo que ellos mismos piden que las autoridades intervengan ante tantos atropellos y abusos que sufren por parte de los jefes.

El sindicato que requieren los trabajadores lleva el nombre de Federación de Sindicatos Jesús Isidro Moreno, perteneciente a la CROM, quienes tienen contemplada la revisión de los votos de los compañeros lo antes posible; los empleados que detuvieron las labores seguirán en la misma situación hasta el recuento final, acordaron los sindicalizados.

Hasta el cierre de esta edición, en el interior de las instalaciones permanecían 40 empleados, a los cuales les fue negada la salida para ser obligados por la textilera a estar en la empresa, por lo que para comunicarse tenían que recurrir a llamadas por celular.