México
Hay que dejarnos de palabrería y actuar: Morera y Herrejón
María Elena Morera y Laura Elena Herrejón, presidentas de las organizaciones civiles México Unido Contra la Delincuencia y Movimiento Provecino, respectivamente. Foto: Archivo / El sol de México
Organización Editorial Mexicana
25 de agosto de 2008

Redacción El Sol de México

Ciudad de México.- En la lucha por la seguridad y contra la impunidad, hay dos personajes surgidos desde la sociedad civil, cuyas actuaciones han contribuido a hacer realidad el despertar ciudadano y que el profundo malestar social pueda tener un encauzamiento positivo permitiendo el resurgimiento de la esperanza de que se puede cambiar el estado de cosas tan negativo que enfrenta el país.

Ellas son María Elena Morera y Laura Elena Herrejón, presidentas de las organizaciones civiles México Unido Contra la Delincuencia y Movimiento Provecino, respectivamente, cuyas acciones empujan a las autoridades gubernamentales de los tres niveles de gobierno y de los tres poderes a que dejen de lado las contemplaciones y tomen el toro por los cuernos en la lucha anticrimen que hay que dar todos.

Las dos mujeres tienen en común su valentía y su actitud de dejar la pasividad ciudadana para organizar a la sociedad desorganizada y apática. Las dos, además, han sido víctimas de la delincuencia.

Durante la Reunión Cumbre del Consejo Nacional de Seguridad y el pacto anticrimen de la pasada semana, México Unido Contra la Delincuencia, presentó diez puntos. "Los ciudadanos decimos ¡Ya Basta!, sí, pero no sólo con un reclamo, sino con propuestas concretas que queremos que cumplan, que cumplan con unidad, sin importar su filiación partidista, sin importar sus aspiraciones personales o de grupo", expresó María Elena Morera ante los notables del Consejo Nacional de Seguridad.

"Nuestras exigencias se resumen en una frase: tener buenas leyes y hacer que se cumplan mediante la reconstrucción de nuestras instituciones", remarcaría la lideresa para exhibir la antítesis de la impunidad que amenaza la viabilidad de México como Estado ante el poder que ha ido acumulando el crimen organizado.

"Estas exigencias pretenden edificar un efectivo sistema de seguridad pública y justicia penal", agregaría la presidenta de México Unido Contra la Delincuencia.

Las lecciones de la marcha del 2004

Laura Elena Herrejón, vocera de los organizadores de la Marcha "Iluminemos México" vive con gran intensidad este momento tan crítico que sufren miles de familias de mexicanos, víctimas de los malosos. ¿Qué pasó con la Marcha por la Paz de 2004 y qué va a pasar ahora en la que se junte a un millón de mexicanos, vamos a decirle a la autoridad ¡Ya basta! Y luego qué? -Le pregunta el periodista Jesús Michel en entrevista en el programa radiofónico En la Mira de ABC Radio.

"De entrada logramos que se pusiera el tema en la mesa -responde Laura Elena. Que se diera una coordinación entre las distintas autoridades. Logramos que se homologaran ciertas penas en los estados colindantes al Distrito Federal, se tipificó el secuestro exprés como tal, el Tribunal Superior de Justicia trasparentó sus sesiones".

Divisiones y confrontaciones

El asunto de fondo es que la marcha del 2004 fue una expresión ciudadana de hartazgo en la que pudieron participar entre 500 mil o más, la manifestación más grande que se tenga memoria en México, pero de poco sirvió, si nos vamos a resultados ante el crecimiento de la inseguridad que vive el país.

La vocera de la marcha "Iluminemos México", acepta que perdieron fuerza "por la confrontación y la división" que se dio en aquel grupo que organizó la protesta.

"Perdimos la fuerza porque la idea era darle seguimiento a nuestras demandas, se presentaron diez puntos a detalle y más de 150 acciones que queríamos se atendieran", dice con sinceridad.

"Nos perdimos en el bosque. Dos de las organizaciones fuertes se separaron de la chiquillada, la cual perdió su fuerza ante los medios y ante la autoridad. Perdimos esa fuerza que habíamos obtenido con la marcha. Y pagamos caro este error. Divide y vencerás", precisa.

Ahora esperan haber aprendido de los errores del pasado. "Vamos a poner menos puntos, vamos a exigir quién, cómo y cuándo se van a atender, y le vamos a dar un puntual seguimiento", añade nuestro personaje de hoy.

El próximo sábado a las 18 horas saldrá la marcha desde el Angel de la Independencia y el destino será el Zócalo. La manifestación será silenciosa, con velas por parte de los adultos y linternas de niños y adolescentes, con el fin de evitar algún accidente. Se recomienda que la vela no esté en envase de cristal. Se pide de la misma forma que se lleve alguna prenda blanca.