Sociales
El arte de Francisco de Goya en la Santa Inquisición
Palacio de la Santa Inquisición en la Ciudad de México
El Sol de Cuernavaca
20 de julio de 2008

Wilfrido Ávila García



El Santo Oficio comenzó en Europa alrededor del siglo XII, en plena edad media, entre un mundo de hambre, sacudido por profesáis, luchas políticas y religiosas, con la parte de límites entre bienes terrenales de la Monarquía y de una débil burguesía de los señores feudales, llegó a la Nueva España la influencia del terror que se dio en esta parte del siglo XVI en América, al establecerse en las colonias de México y de Lima, Perú, un alto porcentaje de cristiandad, surge un tribunal conocido como la Inquisición bajo la cédula dictada por el Rey Felipe II, en la que no se tenía jurisdicción sobre los naturales, ya que era más importante la enseñanza sobre la religión católica, por causa de no entender ni distinguir la herejía.

El comienzo del terror se dio al establecerse el Santo Oficio, al nombrar comisarios, familiares y todo el personal del tribunal con jurisdicción no siendo ésta apoyada al inicio por el obispado. El Palacio de la Santa Inquisición o Tribunal del Santo Oficio localizado en las calles República de Brasil y República de Venezuela, frente a la plaza de Santo Domingo del Centro Histórico de la Ciudad de México. Tuvo sus inicios a partir del año de 1736 hasta 1813, cuando se suprimió esta actividad por las cortes españolas. En la actualidad este hermoso edificio ocupa el Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina, aunque podemos ver una muestra de instrumentos de tortura utilizados en la época de la Inquisición.

Abocándonos al tema del arte, hemos encontrado al único pintor que utilizó este macabro tema en su obra, quien fue el gran artista español Francisco Goya, en sus apuntes del conocido álbum "C" realizado entre los años de 1803 y 1824, en los que logró expresar con una libertad absoluta su furia y resentimiento hacia la Santa Inquisición, al señalar la frivolidad con que el tribunal del Santo Oficio perseguía a sus víctimas.

Francisco Goya logró captar a Galileo Galilei en uno de sus dibujos mostrando al padre de la física moderna y padre de la ciencia, quien a causa del increíble trabajo por descubrir el movimiento de la Tierra sobre la teoría geocéntrica, consistente en la ubicación de la Tierra en el universo, incluyendo al Sol girando alrededor de ella, a Galileo se le consideró como un ser conflictivo para llegar a la ruptura en las ideas aristotélicas al enfrentarse a la Iglesia Católica, como un conflicto entre la autoridad y la libertad de pensamiento en la sociedad. Durante el año de 1820 Francisco Goya cambió su visión con respecto a la Inquisición, este cambio se dio al considerar anteriormente una institución anticuada, asentada sobre supersticiones, contando con un pueblo ignorante y siendo una institución puramente española, para llegar a convertirse en un símbolo de la injusticia universal que operaba por igual en todas partes, con el mismo propósito, considerando a sus víctimas no solamente como dementes o ignorantes, como lo presentó en su serie de ochenta grabados que Goya llamó "Capricho", donde presenta una sátira de la sociedad española de finales del siglo XVII, sobre todo de la nobleza y del clero fustigando prejuicios, imposturas e hipocresías consagradas por el tiempo.

Al presentar dicha obra, alerta a la Inquisición y ante el temor a represalias se retiraron inmediatamente de la venta, por lo que Goya las regala al Rey, en los grabados describe, en los primeros treinta y seis, refiriéndose al amor y a la prostitución, al mismo tiempo utiliza temas variados como es la mala educación de los hijos, el matrimonio por conveniencia, la crueldad materna, la avaricia, la glotonería de los frailes, el contrabando, enfocando los problemas sociales de la época a partir del grabado numero cuarenta y tres los temas predominantes forman parte de estos excelentes grabados donde abundan brujas, duendes, frailes y diablos. Además, su obra refleja el convulso periodo histórico en que vivió representando escenas en las que observamos violaciones, asesinatos a sangre fría; asimismo, plantea el canibalismo de cómo preparan a sus víctimas, y contemplando restos humanos en el grabado de los bandidos fusilando a sus prisioneras.

En todos ellos aparecen horribles crímenes perpetuados en cuevas oscuras que en muchos casos contrastan con la luz cegadora de la boca de luz blanca radiante, que podría simbolizar el anhelado espacio de la libertad. En su interior de los grabados no se sabe si describe salas de hospicios o de manicomios, sótanos o cuevas, tampoco se sabe si todas estas imágenes son consecuencia de la guerra, o la naturaleza de los personajes, pero sí presenta cómo fue la vida marginada de la sociedad ante las vejaciones, sin un consuelo para ellos. Siendo de esta manera como Goya en estos grabados plasmó y criticó la situación de la época en que vivió.