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Shakira con la danza del vientre invade el mundo de la música y Hollywood
Foto: Archivo / El Sol de Cuernavaca
El Sol de Cuernavaca
17 de enero de 2008

Wilfrido Ávila

Cuernavaca, Morelos.- Hablar de la danza del vientre es descubrir toda una cultura, que dentro del Islam es la mujer la que trasmite ésta, así como que del oriente llegaron la seda, los dulces, la danza, la poesía y los relatos del cuento cuando las caravanas cruzaron el desierto con sendas cargas de conceptos, entre lo invisible y lo que no se puede contar.

En las caravanas llegaron el perfume, las especies, la orfebrería y cantidad de animales domésticos, entre ellos, el gato. De esta manera, la concepción del movimiento que se asociaba con el viento, con las formas de las dunas en el desierto, con la marea en el agua, con las palmeras, para entender cómo el mundo copia el paisaje en la medida que lo va entendiendo.

Al llegar a este momento el ser humano lo trasciende para convertirlo en arte, así podemos ver que no hay paisaje sin poeta, y éstos los iniciadores de la danza, es por ello que dentro del Islam los hombres tristes y sin memoria son un peligro

En la arquitectura oriental lo más importante es sin duda la terraza y el jardín, ya que desde la terraza se mira el cielo y la infinidad, y el jardín es para estar en contacto con la frescura, el perfume y el color. Otro elemento importante que se encuentra en el jardín, es el pozo de agua o la fuente, que representan el espejo de la vida, la quietud, el movimiento que hace posible la existencia, para entender esta cultura milenaria.

Así también, si llegamos a admirarla más de cerca, lo primero que nos preguntaríamos sería dónde empieza el oriente, a lo cual siempre responderemos "por donde sale el sol", para revelar la belleza del nuevo día.

La vida es lo más importante, vivir implica no sólo cumplir con estar vivo, sino hacer de la vida lo mejor posible, logrando del placer un espacio para sentirse más vivo y con un lugar en el mundo, para activar los sentidos y lograr entender la belleza que nos rodea, que nos permitirá como humanos entrar en contacto con lo estético y armonioso del paisaje.

Todo esto ha influenciado para encontrar en la danza el sentimiento del arte y de la belleza con la diosa Astarté en las leyendas babilónicas, que tiene por objeto la fecundación, y Afrodita, que en el cuadro de Boticcelli nace de una concha y la brisa juega con sus cabellos, dándole movimientos rítmicos. Es así como estas diosas de origen oriental tienen algo en común, y es sin duda las caderas, donde anida el origen de la vida y ahí es donde todo se desarrolla en las entrañas y mueve el amor entendido.

En el mundo oriental no se ama con el corazón, se ama con las entrañas, ya que es ahí donde se da la vida, siendo así de esta manera la que se utiliza primero en la hospitalidad que implica que en una comunidad debe haber otro a quien ofrecer comida y bebida antes que nada, ya que comer implica vivir, y así si hay comida, las entrañas están tranquilas, en quietud, dispuestas al reposo, para pasar al movimiento, en el antiguo testamento describe las Hadiz islámicas, donde narran el momento de encuentro a partir de la comida, siendo esta la mejor manera de compartir los bienes y las bendiciones del mundo, para saber que alguien me mira y de que existo.

Y ese otro está en su mejor momento, cuando come de mi plato, cuando sus entrañas se nutren de lo mío, y es como se da una de las formas más refinadas de la belleza en la danza del vientre que viene del sol, que es quien muestra las formas y los colores que hay en la naturaleza para seducir, y entender que todo lo que nos rodea se mueve, creando los más complejos movimientos al ejecutar un arte originado de los sentidos, donde lo místico se incrementa sin deformarse el ritmo y del movimiento que significan la vida, asociándose con el cosmos en la representación del mundo, del cielo y de la tierra, del agua, el fuego y el viento, todo esto existe y lo sentimos y lo vemos, en la danza del vientre además las letras que simbolizan el paso del viento y la creación que continua en el mundo.

Siempre recordamos una mujer cubierta de velos que representa la verdad del ser, de un ser inamovible y los velos solo son aparentes, ya que cada velo representa lo siete cielos y el último representa a Mahoma, al igual que simboliza también la construcción babilónica de los siete pisos desde donde su puede apreciar lo existente, recordemos también a la odalisca, que vivían en los harenes del sultán donde su máxima expresión era la danza, es así como hoy en día sería imposible concebir el mundo árabe sin la danza del vientre, donde la danzarina cumple la misión de incitar ala vida y a la belleza dentro de la poesía de los movimientos, expresando que Alá está presente en la vida y que sin su presencia no valdría nada estar vivo.