Sociales
Las Pastorelas
Foto: Archivo / El Sol de Cuernavaca
Una mezcla de tradición y picardía
El Sol de Cuernavaca
20 de diciembre de 2007

Yvon Norbert

Cuernavaca, Morelos.- La pastorela es una obra de teatro derivada de los autos sacramentales y con fines moralizantes, siendo una bellísima, tierna e ingenua representación escénica del marco festivo y alegre. Son pequeñas composiciones populares a guisa de entremeses, que son generalmente representadas en época navideña. El argumento básico consiste en que unos pastores, guiados por ángeles, intentan ir a Belén para adorar al Niño Dios, pero un grupo de diablos pone toda clase de obstáculos en el camino para impedírselos. En la lucha del bien y del mal, finalmente vence el arcángel San Miguel, derrotando a Luzbel. Los pastores entregan regalos al Santo Niño, lo arrullan y le cantan villancicos. Todos los asistentes se unen a la actuación, besan el recién nacido y con la tonada de la despedida se acaba la actuación.

En Italia, en el siglo XVI, Torcuato Tasso dio a conocer el género teatral "Fabula pastoril", que era una pastorela o villancico escenificado. La palabra pastorela viene del italiano pastorella, que significa en español pastorcilla.

Los indígenas de Mesoamérica tenían un pasado muy desarrollado, tanto en las artes plásticas como en literatura. Estaban acostumbrados a representar en forma plástica lo concerniente a los ritos de la deidad que honraban, además tenían un repertorio de verdaderas obras dramáticas. Los mayas y los aztecas hacían representaciones dramáticas de carácter religioso frente a los templos de sus dioses, disfrazados de animales, de cacerías, de curaciones y de otros mitos. Esas demostraciones rituales permitieron a los misioneros adaptar los autos religiosos europeos a la propagación del cristianismo, mezclando hábilmente las técnicas españolas e indígenas, tanto en el teatro religioso como en las danzas y las piezas musicales, suplantando poco a poco sus ritos paganos por las pastorelas.

El inicio formal de las pastorela, según algunos historiadores, fue en 1527 en Cuernavaca con la "La comedia de los reyes", la primera pastorela compuesta en México, escrita en idioma náhuatl para facilitar su comprensión. Fue ideada por Fray Andrés de Olmos, usando música, danzas y una profusión de flores, llegando de esa manera al corazón de los indígenas, quienes consideraban estos elementos indispensables para todo festejo. En 1530, el primer obispo de la Nueva España, Fray Juan de Zumárraga, autorizó la presentación de la primera "Farsa de la Natividad", permitiendo numerosos escritos entremeses y coloquios, inicialmente por los franciscanos, primeros en llegar a tierras novohispanas. Esas representaciones teatrales resultan ser el sincretismo de la herencia prehispánica con las formas literarias llegadas con los religiosos evangelizador de la época de la conquista española.

Las pastorelas tienen sus raíces en el teatro religioso medieval. En México constituyen un género que destacó en la literatura dramática de la época colonial, que dejó de ser representado en la capital del país al principio del siglo XX, pero conservándose como pieza teatral profesional y como tradición comunitaria en muchos lugares de las provincias del país. Se caracterizan por la ingenuidad de su tratamiento, tanto en el fondo como en la forma, escritas en verso por autores anónimos y de idénticas o similares tramas. En ésta se mezclan personajes divinos y humanos, donde el destino eterno de los hombres ocupa el papel central de la trama.

Los personajes principales son siempre los ingenuos pastores, uno o varios villanos diablos bajo el mando de Luzbel, los ángeles guías encabezados por el arcángel combatiente San Miguel, los Reyes Magos y, por supuesto, la Sagrada Familia que espera en el portal de Belén. Para fines moralistas pueden intervenir los Sietes Pecados Capitales o personajes populares típicos, representantes políticos o artísticos de la actualidad. Entre ellos siempre hay que tener personajes cómicos, o flojos, o bastante ignorantes haciendo constantemente preguntas sobre los acontecimientos. Las respuestas tienen una función didáctica y un método de enseñanza de la historia sagrada, explicando las circunstancias del peregrinar de María y José, del nacimiento de Jesús, de la adoración de los Reyes siguiendo la estrella anunciadora y la llegada de los pastores bajo los cantos celestiales..

Abandonadas paulatinamente por las órdenes religiosas, las pastorelas fueron adoptadas por el pueblo. Los autores laicos se alejaron de su contenido religioso para adquirir un carácter más popular, reflejando costumbres y las diferentes formas de vida de las clases sociales, y ofrecer versiones locales. Fue solamente hasta 1964 que se volvieron a presentar pastorelas, primero en el Ex-convento de Tepotzotlán y el año siguiente en la ciudad de México. Desde entonces han sido puestas en numerosos escenarios con diversas obras escritas por autores mexicanos. En esas obras teatrales clásicas y profesionales vienen subsistiendo las tradicionales pastorelas de las comunidades indígenas del país, que nunca dejaron de representarse.

Ya que ahora no se está evangelizando, la intención de la pastorela actual es, cada diciembre, divertir con unos espectáculos populares cargados de picardía, humor y sátira. ¡Disfrutemos las oportunidades de aplaudirlas!