Espectáculos
Banda alemana Toten Hosen cierra "caótica" gira en México
Organización Editorial Mexicana
22 de noviembre de 2009
DPA
Ciudad de México.- La banda contestataria alemana de rock Die Toten Hosen anduvo de gira por América Latina. Durante cinco semanas ofrecieron conciertos en Argentina, Venezuela, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua y cerraron este fin de semana en México.
En entrevista con dpa, el vocalista Campino, de 47 años, hizo un balance: Algunas veces todo fue caótico, otras sumamente organizado.
Les gustaría volver a países como Nicaragua y Colombia. En Caracas percibieron miedo.
dpa: ¿Qué los motivó a hacer esta gira por tantos países de América Latina?
Campino: Siempre ha sido parte fundamental de nuestra filosofía entendernos como un grupo del encuentro y el querer haber estado una vez en cada país del mundo. Pero que no se preste a equívocos: no andamos de viaje para conquistar el mundo. Para eso hay que ser muy joven y naif, y estar en los veinte. Lo que nosotros hacemos es por simple placer por la aventura y por vivir cosas fuera de la rutina. Queremos tocar bajo condiciones que en casa ya no se dan, pero queremos también conocer países y personas.
dpa: ¿Y tuvieron la oportunidad?
Campino: Miro este viaje en su conjunto. Cada día tocamos bajo condiciones completamente distintas. Algunas veces fue caótico por completo, otras genialmente organizado. En Nicaragua fue fantástico.
En Bogotá fue fantástico. En México bastante caótico. Pero eso no hace que sea menos divertido. Argentina para nosotros es algo especial. Es quizás el país donde tenemos los fans más duros. Ahí tocamos ante 25.000 personas. Ya es otro asunto.
dpa: ¿Es posible conocer tantos países diferentes cuando al fin y al cabo se está sólo un rato y, además, sobre un escenario?
Campiono: Bastan uno o dos días para percibir si la gente vive con miedo o relajada. Es suficiente para decir: tengo que volver. En Nicaragua fue muy clara la sensación de que tenemos que regresar. Y en Colombia también. Ahí el ambiente es increíblemente relajado.
Quizás tenga que ver con que en los diarios sólo se lee de problemas políticos y guerras civiles. Y cuando uno llega, percibe a ese país de una manera totalmente diferente. Muy tranquilo. En Caracas, en cambio, sientes el miedo en la gente. Todos te dicen siempre como frase final: Cuídate.
Ciudad de México.- La banda contestataria alemana de rock Die Toten Hosen anduvo de gira por América Latina. Durante cinco semanas ofrecieron conciertos en Argentina, Venezuela, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua y cerraron este fin de semana en México.
En entrevista con dpa, el vocalista Campino, de 47 años, hizo un balance: Algunas veces todo fue caótico, otras sumamente organizado.
Les gustaría volver a países como Nicaragua y Colombia. En Caracas percibieron miedo.
dpa: ¿Qué los motivó a hacer esta gira por tantos países de América Latina?
Campino: Siempre ha sido parte fundamental de nuestra filosofía entendernos como un grupo del encuentro y el querer haber estado una vez en cada país del mundo. Pero que no se preste a equívocos: no andamos de viaje para conquistar el mundo. Para eso hay que ser muy joven y naif, y estar en los veinte. Lo que nosotros hacemos es por simple placer por la aventura y por vivir cosas fuera de la rutina. Queremos tocar bajo condiciones que en casa ya no se dan, pero queremos también conocer países y personas.
dpa: ¿Y tuvieron la oportunidad?
Campino: Miro este viaje en su conjunto. Cada día tocamos bajo condiciones completamente distintas. Algunas veces fue caótico por completo, otras genialmente organizado. En Nicaragua fue fantástico.
En Bogotá fue fantástico. En México bastante caótico. Pero eso no hace que sea menos divertido. Argentina para nosotros es algo especial. Es quizás el país donde tenemos los fans más duros. Ahí tocamos ante 25.000 personas. Ya es otro asunto.
dpa: ¿Es posible conocer tantos países diferentes cuando al fin y al cabo se está sólo un rato y, además, sobre un escenario?
Campiono: Bastan uno o dos días para percibir si la gente vive con miedo o relajada. Es suficiente para decir: tengo que volver. En Nicaragua fue muy clara la sensación de que tenemos que regresar. Y en Colombia también. Ahí el ambiente es increíblemente relajado.
Quizás tenga que ver con que en los diarios sólo se lee de problemas políticos y guerras civiles. Y cuando uno llega, percibe a ese país de una manera totalmente diferente. Muy tranquilo. En Caracas, en cambio, sientes el miedo en la gente. Todos te dicen siempre como frase final: Cuídate.