Policiaca
Trasladas reos de alta peligrosidad a reclusorio federal de Tamaulipas
* Salieron de Atlacholoaya la tarde-noche del pasado jueves
El Sol de Cuernavaca
12 de septiembre de 2009

José Luis Rojas

Xochitepec, Morelos.- Por lo menos siete reos del Centro de Reinserción Social "Morelos", localizado en el poblado de Atlacholoaya, municipio de Xochitepec, considerados como "peligrosos", fueron trasladados al Centro de Readaptación Social Federal Número 3 "Noroeste", ubicado en Matamoros, Tamaulipas, durante la tarde-noche del pasado jueves.

Este hecho que pretendió ser manejado con suma discreción, "para no generar alboroto entre la población de internos y sus familiares", tuvo que ser reconocido por autoridades de la Subsecretaría de Reinserción Social, a cargo de Daniel Arturo Montero Zendejas.

De esta manera, tuvieron que dar a conocer que desde el medio día del pasado jueves, elementos de la Policía Federal acudieron a las instalaciones para realizar el traslado de por lo menos siete internos de este centro penitenciario al de Matamoros, Tamaulipas.

Sin embargo, sin confirmar la cifra exacta de los internos trasladados se dio a conocer que dicha acción llevó a cabo por autoridades federales, al considerar los delitos por los que están relacionados, en su mayoría, del fuero federal.

Pero además, se destacó que también se analizó el grado de peligrosidad que representan, por lo que se pidió y se logró su cambio.

Por ello, desde la tarde del día señalado y hasta el inicio de la noche, unos treinta elementos de la Policía Federal, en varios camiones y patrullas, realizaron este traslado y resguardo de los presos, al aeropuerto "Mariano Matamoros", de donde fueron enviados en una aeronave a su nuevo lugar de reclusión, para que ahí sigan compurgando las condenas que les fueron impuestas por las autoridades judiciales, por los delitos que se les imputan.

Este traslado se da, luego de que el pasado lunes siete por la noche y en las primeras horas del martes ocho del presente mes, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, realizaron ahora sí "un operativo sorpresa", logrando descubrir seis túneles que los reos habían excavado en sus celdas, mismos que utilizaban como escondite de drogas, armas y todo objeto prohibido, como teléfonos celulares.