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México
Recursos del Plan Mérida parecen más una "limosna"
Segunda y última parte
Organización Editorial Mexicana
23 de marzo de 2009
Nidia Marín / El Sol de México
Ciudad de México.- México necesita "acciones y señales claras" de parte de Estados Unidos, porque "contrasta su discurso con los hechos", además de que los 300 millones de dólares de la Iniciativa Mérida "parecen más una limosna, una dádiva" y es una cantidad "ridícula", ante el manejo anual de recursos del narcotráfico por 25 mil millones de dólares. Así lo considera el doctor en Relaciones Internacionales, de la UNAM, Eduardo Rosales Herrera, quien advierte no ser partidario de la confrontación, de la respuesta y de la agresión inmediata en el terreno verbal, pero señala "parece ser que México, hasta estos meses, ha empezado a responder a los ataques verbales de distintas instancias de Estados Unidos". Insiste: "No nos pronunciamos por una cuestión de este tipo en la que todos salimos perdiendo, pero tampoco se puede tolerar una campaña de esta naturaleza, ya que no sólo afecta a la relación bilateral, perjudica terriblemente la imagen de México en el ámbito internacional y se traduce, por ejemplo, en la disminución del turismo, una de las fuentes importantes de ingreso de divisas sobre todo en estos tiempos de crisis. No se vale". En la entrevista para El Sol de México la reportera expresa al internacionalista lo significativo que resulta el hecho de que mientras se efectuaba el anuncio sobre la visita de Barack Obama a México, el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, iniciaba un viaje a Estados Unidos, primero a Washington, para fortalecer los mecanismos de coordinación en el combate al narcotráfico entre ambos gobiernos. Antes de la pregunta acerca de su observación, se le dijo que el mexicano iba acompañado de funcionarios de las secretarías de la Defensa y Marina. "En Estados Unidos, responde el maestro de la Facultad de Estudios Superiores de Acatlán, han colocado en un primer plano, por lo menos en el discurso, al narcotráfico. La visita también es parte de la respuesta que México le ha dado a esta andanada de declaraciones. Recordemos que el propio Gómez Mont, el embajador en Estados Unidos, Arturo Sarukhán y la canciller Patricia Espinosa han encabezado la respuesta a nivel político, a nivel de discurso contra Estados Unidos. "El secretario de Gobernación, añade, hace esta visita y que mejor oportunidad para que el gobierno de Obama se vea como perceptivo y sensible, al hacer esta escala en México antes de reunirse con los presidentes de América Latina". También considera que México, ha mantenido el tono de atención y de cuidado con el problema del narcotráfico y expresa su esperanza de que las visitas de Obama y de Hillary a nuestro país, sean los primeros pasos que da el Gobierno estadunidense "para tomar con más seriedad, con menos ligereza este problema y sobre todo con el tacto y la mesura que se requiere para con su vecino del sur y para los otros países de Latinoamérica, porque la violencia del narcotráfico no es privativa de México". Este conflicto, se da también se da en otros países, sobre todo en Centroamérica y en algunos de América del Sur y del Caribe, dice, además de recordar que en Colombia no ha sido resuelto y ese país sigue siendo el principal exportador de cocaína hacia Estados Unidos. * Mercados sobre ruedas, de armas La Casa Blanca dijo que los mandatarios abordarán la lucha contra la violencia del narcotráfico en la zona fronteriza, así como los pasos hacia una reforma migratoria "exhaustiva y efectiva", lo que Obama acababa de señalar, además, ante legisladores de origen mexicano. -¿Es posible que en la visita, además de una reforma migratoria se trate también la venta de armas en Estados Unidos, lo cual sólo les corresponde a ellos resolver y una posible militarización de la frontera en el vecino país, como lo pidió Rick Perry? "Con toda franqueza, creo que el tema de la crisis económica en Estados Unidos todavía ocupará algún tiempo, aunque al parecer en este año podría tocar fondo, pero mientras esta situación no se resuelva difícilmente se podría abordar el tema de una reforma migratoria integral". Estima: "No habría que generar muchas expectativas en ese sentido, porque además el presidente Obama en el Congreso de Estados Unidos ha tenido una oposición muy fuerte de los republicanos a sus propuestas. En un ambiente de crisis, los estadunidenses también tendrán que proteger a sus propios ciudadanos antes que proteger y regularizar a 12 y 13 millones de indocumentados, de los cuales entre 6 y 7 millones son mexicanos". Sin embargo, "en la medida en que ese país vaya saliendo de la crisis, proporcionalmente podría ir tomando más atención al problema de la reforma migratoria integral. No antes". En cuanto a la violenta frontera, reflexiona: "Necesitamos que Estados Unidos envíe señales y lleve a cabo acciones serias, es decir, que realmente impacten favorablemente para tratar de resolver el problema de la violencia. En el momento en que se observe que realmente impone requisitos y limite la venta de armamento y sobre todo prohíba el tránsito del mismo hacia el lado mexicano, empezaré a creer en el discurso de los estadunidenses y en que tiene verdaderas intenciones de limitar esas situaciones". Menciona cifras: "Al menos hay 12 mil armerías en la frontera sur estadunidense, además de los famosos tianguis de venta libre, porque no les podemos llamar de otra manera, o mercados sobre ruedas de armamento". Al abundar en el tema considera que nuestro país ha colaborado. Inclusive, dice, "si tengo el dato correcto hay actualmente 62 agentes de la DEA en nuestro país. En tal sentido México requiere acciones y señales claras". * Lo ridículo del óbolo Para el académico de la UNAM, "otra cuestión que me hace ser escéptico en cuanto a esta posición de Estados Unidos, es el reciente recorte de la ayuda en el marco del Plan Mérida, para dejarlo en 300 millones de dólares. En un ejercicio de comparación, el Plan Colombia de 2002 a 2008, es decir en seis años, le ha costado a los Estados Unidos entre 6 mil y 6 mil 500 millones de dólares, lo que contrasta enormemente con los 300 millones para México, los que además no eran la cifra original de 450 millones que iban a otorgar, aparte de helicópteros, aviones, detectores de explosivos, aparatos de rayos equis, vehículos blindados y una larga lista de equipo". Por si no fuera suficiente, explica, "en el marco de esta Iniciativa Mérida también se le va a ayudar a Haití y a República Dominicana que recibirán pequeñísimos recursos para luchar contra el narcotráfico. Esto nos hace dudar de las verdaderas intenciones de los Estados Unidos para enfrentar uno de lo que ellos consideran sus más graves problemas". Insiste en que el discurso con los hechos y dice: "Los 300 millones parecen más una limosna, una dádiva, cuando ellos mismos han señalado que los recursos económicos que maneja el narcotráfico anualmente son de más de 25 mil millones de dólares. Que se dé una ayuda a su vecino por sólo 300 millones es una cantidad ridícula". Precisa que México está invirtiendo mucho en un problema que lo perjudica seriamente, pero recuerda que el origen "está en el alto consumo de Estados Unidos". Admite: "Es cierto, reconocemos que en nuestro país se ha incrementado el problema de la adicción y el consumo, pero allá está totalmente desbordado. Los cálculos más conservadores ubican en 15 millones la cifra de adictos". * Las piedras en el zapato de EU La Presidencia de la República Mexicana aseguró que ambos mandatarios también dialogarán sobre cuestiones hemisféricas. -¿Cómo lo observa usted en momentos en que viene la Cumbre en Trinidad y Tobago, además de que América Latina se sigue pintando con gobiernos socialistas, aunque de distinto plumaje? "En términos de lo que es la política exterior habrá quizás un cambio en cuanto al nivel de declaraciones de parte de Estados Unidos y un replanteamiento mesurado con algunos de los gobiernos que no están muy de acuerdo con las políticas de ese país. Resalta el internacionalista "las piedras en el zapato" que trae el vecino país, como son los gobiernos denominados de izquierda: Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua y la mejor relación existente con el Gobierno de Brasil, "la que a nivel de declaraciones a veces es un poco ríspida, pero en el fondo la relación es excelente con Estados Unidos". En lo que se refiere Cuba... "ha bajado el tono de las declaraciones y ha mejorado un poco la situación, por el hecho de que, recientemente, el Congreso estadunidense aprobó una disminución de restricciones para los viajes de los cubano-americanos hacia la isla. También levantarán algunas restricciones en cuanto al monto y la frecuencia de los envíos monetarios. Esto es una respuesta, por decirlo de alguna manera, a la actitud más condescendiente de Cuba, la que bajado su tono en sus fuertes declaraciones". -Además, el Gobierno de Cuba eliminó a Pérez Roque, ¿o no, doctor? "Efectivamente. Cuba, y hay que decirlo con todas sus letras, ha buscado un acercamiento con Estados Unidos, desde la llegada de Raúl Castro al poder. Todo ello controlado, por el 'big brother', si se me permite la expresión, Fidel Castro. Con la venia de él. A este tipo de actitudes ha correspondido el gobierno de Obama. Difícilmente esto irá más adelante, por ejemplo que le pudieran regresar Guantánamo a Cuba, ni siquiera en un cambio de régimen. En términos de política exterior hacia América Latina, dice el maestro, "parece ser que Barack Obama tiene mejores intenciones". Y considera que la visita de Hillary Clinton es un primer paso de aproximación para la problemática bilateral, pero también para acercarse al resto del continente. "Es como un primer paso para suavizar las relaciones, mejorar el tono entre Estados Unidos y el resto de los países, reducir la rispidez que no conviene ni a aquel país, ni a Latinoamérica", especifica. Acerca de la llegada, vía el Farabundo Martí, de Mauricio Funes, a la presidencia de El Salvador comenta: "No hay que contemplar a ese candidato ganador como parte de la izquierda; no ha sido militante del Farabundo Martí, sino que llegó como un candidato independiente, cobijado por esa fuerza política, por lo que no se puede interpretar como el ascenso de un gobierno de izquierda. Su discurso durante la campaña fue muy moderado y de aproximación con Estados Unidos. Se observa que, finalmente, el Farabundo Martí encontró el justo medio, porque también la sociedad salvadoreña está cansada de la confrontación con los grupos conservadores de Arena. Este candidato que triunfó no se suma a la llamada izquierda del siglo XXI comandada por Hugo Chávez". Finalmente, considera que ante la situación que prevalece en América Latina, las visitas de Barack Obama y de Hillary Clinton necesitaban darse "y ojalá sea una primera etapa de muchas otras, para mejorar las relaciones políticas y económicas y haya un trato menos injusto con todos los vecinos que tiene Estados Unidos". |
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