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México
Enfrentará futuro presidente de EU a izquierda latinoamericana
El precandidato demócrata Barack Obama. Foto: AP
(Segunda y ultima parte)
Organización Editorial Mexicana
13 de enero de 2008
Nidia Marín / El Sol de México
Ciudad de México.- Mientras "halcones" y "palomas" estadunidenses se despluman para ocupar la Oficina Oval de la Casa Blanca, el próximo presidente de Estados Unidos habrá de enfrentar la transición en Cuba y probablemente negociar ya sin Fidel; resolver con México la problemática del narcotráfico, la delincuencia organizada y la migración; y decidir si le sigue comprando petróleo a Venezuela. Quien resulte ser el nuevo mandatario estadunidense seguramente optará por continuar con su apoyo a Colombia; tendrá que desarrollar estrategias para evitar que Brasil se le salga de las manos y que España recupere los territorios que alguna vez conquistó. David Mendoza, internacionalista, catedrático de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM así lo explica, al analizar, en entrevista para El Sol de México, la situación en América Latina y el Caribe, con relación al cambio de mando en Estados Unidos. -¿Qué tipo de presidente de Estados Unidos le conviene más a América Latina, tomando en cuenta que en Cuba hay una transición en puerta, en Venezuela hay un hombre fuerte en el Palacio de Miraflores y en el cono sur dominan los gobiernos de izquierda? -Pondría en duda la izquierda latinoamericana. Hay presidentes que se dicen de izquierda, han tomado el poder y están presentes en América Latina. Yo me volvería un poco el abogado del diablo y señalaría que, por ejemplo, Venezuela se puede dar el lujo de tener este hombre en el poder, Hugo Chávez, que ha cometido una serie de errores muy fuertes y se ha tratado de ungir como el sucesor de Castro en Latinoamérica. Dicho lo anterior, inició su planteamiento "de norte a sur". Primero habló de Cuba. "Estamos viendo a una Cuba que en el discurso sigue siendo socialista, pero que en la realidad los cubanos se sostienen gracias a las inversiones que han hecho ahí otros países, como franceses, españoles. Han regresado a Cuba y están explotando su petróleo, sus playas, sus espectáculos y son, en realidad, quienes mantienen viva a la economía cubana. Fidel Castro, lo estamos viendo, es simplemente una figura en la tercera edad que, no lo podemos negar, sigue siendo importante porque no hay hasta el momento un líder moral como él; sin embargo, ya se está eclipsando, lo que va a generar un vacío importante de poder", dice. Y agrega: "Seguramente, y esta es una hipótesis mía, cuando Castro muera dejará el poder a su hermano, aunque ya lo hizo de alguna manera, pero después Raúl tendrá la totalidad del poder. No le quedará más que negociar con Estados Unidos la apertura. Ahí se vislumbra un rayo, en el cual Estados Unidos quiere ya modificar su posición hacia Cuba, porque si se niega a no negociar va a perder muchas inversiones en la isla. Estas llegarán de todos lados menos de Estados Unidos, al que no le gusta quedarse sin buena parte de la tajada del pastel". Y pasa al siguiente punto. "Lo que estamos viendo en el Caribe es que hay cierto sometimiento. Hay un comercio importante de parte de los estadunidenses con todo lo que es el Caribe, pero salvo Haití, no representa problema alguno". SIN TAPON EN LA FRONTERA SUR David Mendoza sigue en su planteamiento y enseguida se refiere a México y a Centroamérica. "México está unido en el suroeste con Centroamérica; se trata de una zona muy pobre, donde Estados Unidos tendrá que reactivar algún plan para que la gente que vive en esa parte no emigre hacia aquel país y no traiga más problemas hacia México, como el asunto de la delincuencia organizada. Es algo muy importante que tendrá que definir el próximo gobierno estadunidense, debido a que los grandes problemas que antes simplemente se quedaban en Centroamérica ahora están pasando hacia México. Lo vemos todos los días: la delincuencia organizada, la Mara Salvatrucha, la Mara 18. Antes estaban taponados en Centroamérica, pero ya no, ahora los tenemos en el Estado de México, en el norte del país". Menciona también: "Si uno hace la revisión general de lo que pasaba en México hace veinte años, se da cuenta que no teníamos un reencuentro de la violencia de tal magnitud como la estamos viendo actualmente. En pocas palabras, la balacera en Tamaulipas fue en un lugar muy pegado a Estados Unidos. Este país lo que menos quiere es que ese tipo de violencia pase a su territorio, a los estados de Arizona, Texas, Nuevo México o California. No le conviene, ni en materia de delincuencia organizada ni de narcotráfico y, por supuesto, ni en materia de migración". En el caso de Colombia, el entrevistado dice: "Va a seguir manteniendo el apoyo estadunidense contra las FARC, sea con los demócratas o con los republicanos en el poder. El apoyo que tiene el presidente Uribe de parte de Estados Unidos se va a ir afianzando poco a poco, con relación a lo que requieran los estadunidenses, debido a que para ellos es importante tener lo más tranquila posible esa región. Y desde mi particular punto de vista, es para hacerle contrapeso a Venezuela". "Hasta el momento -expresa- Venezuela se da el lujo de decir y maldecir al gobierno estadunidense, particularmente al gobierno de George W. Bush. Sin embargo, buena parte de su producción petrolera, si no es que la mayor parte, Venezuela se la sigue vendiendo a Estados Unidos. Puede decir mucho, hacer mucho, pero el día que Estados Unidos decida ya no comprarle, los potenciales compradores que tendrá Venezuela se encuentran al otro lado del Pacífico. Estaríamos hablando de China y de Japón. Ello, de alguna manera, reduciría el dinero neto que podría tener". Sobre los países con gobiernos de izquierda en el cono sur, señala: "Ecuador, tiene problemas muy focalizados. En Bolivia el presidente Evo Morales no ha podido reorganizar el Estado, porque diciéndolo en términos coloquiales, no es lo mismo ser el borracho que ser el cantinero. Se ha enfrentado a cuestiones administrativas que, de pronto, le han explotado; estamos viendo inconformidad social y algunos disturbios". Acerca de Brasil puntualiza: "También ha hablado demasiado en contra de los estadunidenses, pero Brasil tiene una proyección muy interesante con relación a sus empresas. Tiene mucho interés en estar produciendo etanol, en ver cuáles van a ser los nuevos esquemas energéticos en los próximos veinte años. Brasil es un fuerte competidor que va a empujar la economía. Este gigante no quiere estar supeditado a la situación que pueda tener Estados Unidos". HACIA LA RECONQUISTA El internacionalista continúa en su somero análisis. De Argentina manifiesta: "Los argentinos acaban de realizar una transición, muy al estilo de lo que buscaba en México la señora Marta Sahagún. En Argentina sí lo consiguieron, pero la diferencia es que una cosa es el discurso y otra la realidad. Esta última tiene que ver con que en cuestión energética la señora Cristina ha tenido que levantar el precio de la electricidad y de algunos de los productos de consumo básico en su país, precisamente porque las medidas populistas o de izquierda en el discurso, no han funcionado del todo, porque estamos dentro de un esquema totalmente distinto al que nos encontrábamos antes de la Guerra Fría. Hay un nuevo orden mundial y requiere competencia. Al final de cuentas, nos guste o no, ganó el capitalismo, el neoliberalismo y lo que estamos viendo en el mundo es, precisamente, una competencia muy fuerte y de relaciones muy importantes en buena parte del mundo". Especifica: "Quien no esté preparado económica, tecnológicamente y en materia de investigación y educación, va a quedar a merced de los países que sí tengan estas posibilidades y que puedan insertar sus trasnacionales en los otros países. Habrá países productores y otros que serán simplemente consumidores. Por supuesto, Estados Unidos sigue manteniendo este punto de referencia. Buena parte de sus trasnacionales controlan parte importante de Latinoamérica. Estados Unidos tendrá que estar muy al pendiente de esta inversión y su manejo. Recordemos que los españoles vienen a la reconquista de sus territorios. Buena parte del sistema financiero es de ellos, de los españoles y están muy interesados en el petróleo, aunque lo están disfrazando de una manera muy interesante: apoyo a la educación, cultural, financiero". Para apuntalar su señalamiento, Mendoza recordó: "En la reunión donde el rey Juan Carlos calló a Hugo Chávez, todo mundo se fue con esa anécdota, pero España, por sí solo, dio una millonaria cantidad de euros para el desarrollo latinoamericano. Eso, por supuesto, no le conviene a Estados Unidos, porque no sólo es España sino otros países de Europa y algunos países asiáticos". -¿Entonces a Estados Unidos le conviene tener un Presidente que ya no sea mano dura? -Pero aquí no hay buenos ni malos, sino intereses. Los demócratas van a buscar también su interés. Si ganan los demócratas no significa que, inmediatamente, saldrán de Irak, ni de Afganistán. Van a manejar otro tipo de esquema, a menos que la situación se vea complicada saldrán en su totalidad de estos dos países. Hay intereses muy importantes y éstos serán en otras partes del mundo. VUELAN LAS PLUMAS EN EU Y mientras tanto... -¿Cómo ve la confrontación que se da, el desplumadero entre "halcones" y "palomas"? ¿Va a seguir? -Es precisamente el poder blando y el poder duro. El problema es que quienes han optado por el "hard power" tienen empresas millonarias, recursos importantes, reposicionamiento geopolítico y estratégico en el mapa, pero desafortunadamente esta riqueza ha sido concentrada para ciertos círculos muy pequeños y se han olvidado de la sociedad estadunidense. -¿No tienen a la gente? -Exactamente. Habrá que ver cómo le hacen los demócratas, porque también ellos se interesan por la gente, pero les cargan el fisco. Les dicen OK te doy seguridad, pero adivina qué: vienen nuevos impuestos. Es un juego bastante interesante. Habrá que ver cómo se va a definir en los próximos meses y, por supuesto, ver los sucesos en estos meses previos a la elección estadunidense. El 5 de febrero, que es el "Súper Martes", es el proceso electoral que ya incluye Nueva York, California y Nueva Jersey; del 25 al 28 de agosto viene la Convención Demócrata, en Denver; del primero al cuatro de septiembre es la Convención Republicana, en Minneápolis; de septiembre a noviembre es la campaña electoral; el 4 de noviembre son las elecciones y en los primeros días de enero de 2009 toma posesión el nuevo presidente de Estados Unidos. De febrero hasta agosto estaremos viendo las definiciones de los candidatos de ambos partidos. -Los programas sociales estadunidenses están abandonados, pero ante la sugerencia que hizo la senadora Clinton en su discurso en Nueva Hampshire (de que ahora haya un Presidente de la gente y no de las corporaciones), evidentemente, las grandes compañías van a poner a trabajar sus barriles y sus gigas para que no llegue un demócrata. ¿Cómo lo ve usted? -Ciertamente. Habría que revisar los estados financieros de todas estas empresas en estos ocho años. Gracias al 11 de Septiembre, la intervención primero en Afganistán y después en Irak les da un repunte importante. Recordemos la famosa Hally Burton, a la cual el vicepresidente Dick Cheney estaba muy ligado. Y qué decir de Donald Rumsfeld o de Paul Wolfowitz, todos ellos están ligados con algunas empresas que tenían que ver con la guerra, que solicitaban a gritos una intervención armada de Estados Unidos en alguna parte del mundo para reactivar la economía, pero también sus bolsillos". Sin embargo, precisa David Mendoza: "No significa que los demócratas sean los buenos y los republicanos sean los malos. Cada Presidente, de acuerdo al partido político al que pertenezca, tiene una forma muy particular de gobernar. De todos modos hay que tener cuidado con los demócratas: habrá que ver la estrategia de la senadora Clinton con relación a México, a Latinoamérica, específicamente en dos rubros: el narcotráfico y la migración". -El discurso de Obama fue fresco y muy político, porque efectivamente, algo está sucediendo en Estados Unidos y me parece fascinante la diversidad de precandidatos tan interesantes que presentan los demócratas, contra más de lo mismo de los republicanos. ¿O no? -Así es. Habría que tener en cuenta algo, Giulliani era el preferido, pero presentó problemas de salud y eso lo bajó; preferencias que se empezaron a dirigir hacia la senadora Clinton y hacia Obama. Una primera percepción que se tenía al inicio, cuando todos levantaron la mano para decir "sí voy", era que Hillary Clinton iba a competir directamente contra Giulliani, ahora vemos cómo el electorado está buscando a personajes que estén volteando hacia el área social que de alguna manera ha sido abandonada en Estados Unidos. ¿BAILAR AL SON QUE TOQUEN? La entrevista casi expira, pero antes... -¿A México le da igual que sea Hillary, Obama, MacCain, Giulliani, Romney o Huckabee? -La percepción es muy curiosa. Precisamente dentro de los gobiernos republicanos de Reagan y Bush padre, México fue bastante apabullado, pero hubo apoyos importantes que se realizaron de parte de ambos en plena época de la crisis mexicana. Cuando llegó Clinton al poder nos tocó aquella crisis del 95 y este Presidente se dio cuenta que el mundo estaba cambiando y que ya no vivíamos en el entredicho de la Guerra Fría, sino que si México caía no lo iba a hacer solo, porque no solamente iba a caer la economía en el sur de Estados Unidos, sino que esto arrastraría a las economías latinoamericanas. Y menciona: "Recordemos aquel efecto 'Tequila'. Muchos senadores y diputados mexicanos que dicen que Pemex no se va a vender, que viene la privatización, no recuerdan que en realidad Guillermo Ortiz llevó las escrituras de Pemex con William Clinton, para que nos hicieran el préstamo gigantesco que nos hicieron y que la economía mexicana renaciera luego del famoso error de diciembre 94-95. Están muy ligados México y Estados Unidos". Añade: "Habría que tener en cuenta otro de los elementos que ya están señalando algunos periódicos, acerca de que nuestro país, desafortunadamente, está sangrando a Pemex y no ha diversificado la inversión, lo cual genera graves problemas. Habrá que ver qué es lo que va a suceder. El Departamento de Energía de Estados Unidos ya dijo que México se queda sin petróleo en diez años. Qué vamos a hacer primero nosotros como país y qué tendrá que hacer Estados Unidos para que México no se caiga, porque si cae va a crear una seria problemática no sólo a nuestro país, sino al sur de Estados Unidos, lo cual indudablemente se verá reflejado en buena parte de la nación e internacionalmente. Por ello son tan importantes para Estados Unidos los tres elementos: narcotráfico, migración y delincuencia organizada. |
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