regionales
Enésimo asalto a autobús de El Palmar
El tramo de Guadalupe de Reyes es el sitio idóneo para los delincuentes para asaltar autobuses, sin ningún problema con la Policía.
El Sol de Córdoba
28 de junio de 2013

José Luis Jiménez Zaragoza

Acatlán de Pérez Figueroa, Oaxaca.- Dos sujetos armados con pistola y cuchillo, que simularon ser pasajeros, asaltaron un autobús de la línea Galaxi, en la carretera estatal Cosolapa-Acatlán de Pérez Figueroa, a la altura de Guadalupe de Reyes, amagaron al chofer y escaparon con dinero en efectivo, documentos personales y objetos de valor por un monto no estimado oficialmente.

La comunidad de El Refugio es considerada el sitio perfecto donde la delincuencia podría tener una posible casa de seguridad y desde ahí operar para los atracos, solapados por corporaciones policíacas quienes de lejos de frenar la ola de robos, dejan que incremente considerablemente.

Apoderados legales de la línea El Palmar presentaron una denuncia judicial por asalto y robo contra quien o quienes resulten responsables y pidieron profundizar investigaciones para reconocer a los malhechores que mantienen en jaque a autobuses y camiones repartidores con el incremento de asaltos.

El atraco ocurrió alrededor de las nueve de la noche del martes, en la carretera estatal Cosolapa-Acatlán de Pérez Figueroa. Manuel Ramón Mendoza conducía el autobús número económico 876, de la línea Galaxi, de Tezonapa a Tierra Blanca, con entre 15 y 20 pasajeros a bordo.

En la primera parada de El Refugio, dos sujetos que fingieron ser viajeros abordaron el carro, pagaron a Guadalupe de Reyes y se dirigieron a los asientos traseros.

Kilómetros adelante pasando por un tope, los sujetos se levantaron de su asiento; uno caminó hasta donde se encontraba el chofer a quien lo tomó por la espalda y al grito de "esto es un asalto" lo obligó a entregar el dinero de la cuenta del día , billetera y otros objetos de valor, al tiempo que su cómplice, sacó una navaja y obligó a los viajeros a entregar, teléfonos celulares y dinero en efectivo.

Entre gritos, obligaron al chofer a parar su marcha para bajar o en caso contrario dispararían.

Armas en mano, los ladrones bajaron del carro, atravesaron por un camino vecinal y desaparecieron de la zona sin problema con ninguna corporación policiaca.