Policiaca
Asesinan a joven
Hombres armados dispararon contra Sergio y su hermano, quien quedó herido de gravedad.
El Sol de Córdoba
8 de abril de 2013

Miguel Ángel Contreras Mauss

Amatlán, Veracruz.-Un joven de 26 años fue acribillado y otro quedó herido de gravedad, cuando fueron atacados con disparos de arma de fuego en el momento en que se encontraban en su domicilio, ubicado en la congregación de San José de Gracia.

El ataque armado, ocurrió luego de un pleito entre aficionados al beisbol que se congregaban en un depósito de bebidas embriagantes, ubicado justo a un costado del campo deportivo.

Las víctimas fueron identificadas como Sergio Herrera López, de 26 años, empleado del VIPS, quien quedó muerto en el interior del local; y su hermano Óscar Herrera López, de 36 años, el cual fue hospitalizado en el IMSS, por una herida de bala en la fosa renal izquierda, lesión que pone en riesgo su salud.

Alrededor de las 17:00 horas, en el campo deportivo de la comunidad de San José de Gracia, se disputaba un encuentro de beisbol, sitio en el que se encontraban niños, jóvenes y mujeres.

En el interior de un depósito, propiedad del padre de los hermanos, identificado como Óscar Herrera, varios sujetos disfrutaban del encuentro embriagándose.

Al calor de las copas, varios hombres comenzaron a discutir por viejas rencillas, generándose un zafarrancho, en el pleito, el padre de las víctimas recibió un piedrazo en la cabeza.

Los dos hombres que supuestamente comenzaron el pleito, los cuales están identificados y por obvias razones no se pueden dar sus generales-, subieron a su automóvil, un Jetta color gris y se marcharon del lugar.

Sin embargo, minutos después llegaron, pero esta vez, sin medir palabras, comenzaron a disparar a diestra y siniestra.

En el lugar, cayó muerto Sergio Herrera López, tras recibir un disparo por la espalda a la altura de la cabeza, mientras que su hermano, quien también fue atacado por la espalda, recibió un impacto que le perforó la fosa renal izquierda.

Una vez cometido el ataque, los dos sicarios subieron a su unidad y se marcharon del lugar sin que nadie los pudiera detener.

Familiares y amigos de los hermanos, al verlos bañados en sangre, pidieron el apoyo de los paramédicos de la Cruz Roja, quienes llegaron para socorrer a Óscar Herrera, quien fue trasladado de urgencia al IMSS donde quedó internado bajo observación médica. Asimismo certificaron la muerte de su hermano.

En minutos, el lugar se llenó de elementos de la Policía Municipal, de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y de la Agencia Veracruzana de Investigaciones (AVI).

Familiares informaron a la policía el domicilio de uno de los presuntos sicarios, el cual se ubica en la avenida Narciso Mendoza de la misma congregación. La vivienda fue cateada por los agentes ministeriales, lográndose asegurar un auto Jetta color gris, placas YKE4244, el cual fue utilizado para ejecutar a su víctima.

Al lugar del homicidio, llegó el agente del Ministerio Público de Amatlán de los Reyes para tomar conocimiento del hecho y abrir una investigación ministerial, para dar con el o los presuntos responsables del crimen.

Horas después, el cuerpo del joven fue levantado por personal de una funeraria local y trasladado hasta un anfiteatro donde le practicaron la necropsia de rigor para determinar la causa de la muerte.

Hasta el cierre de la edición, la Policía no había logrado la captura de los dos presuntos responsables del crimen.



Esposa clama justicia

"Amor, levántate, tu no

estas muerto", decía la mujer

Amatlán, Ver.-Después de haber ido a laborar en el restaurante VIPS de la ciudad de Córdoba, Sergio Herrera López, de 26 años, llegó al domicilio de su padre para saludarlo, sin pensar que sería el lugar de su muerte.

Minutos antes de su llegada, un grupo de hombres había protagonizado un zafarrancho donde a su padre, Óscar Herrera, le habían abierto la cabeza con una piedra.

Sergio Herrera, sin conocer lo que había pasado, intentó entrar a la casa para ver a su progenitor, pero recibió un disparo por la espalda a la altura de la cabeza, cayendo fulminado al piso.

Mientras agonizaba, su esposa Herlinda Herrera, quien fue alertada del atentado, únicamente lo vio morir en sus brazos, pues la bala le arrebató la vida en segundos.

"Amor, levántate, tú no estás muerto. No quiero vivir sin él (...) ¿Porqué?", gritaba en medio del llanto la joven mujer de 26 años, mientras era consolada por familiares y amigos de su esposo.

Nadie daba crédito de lo sucedido. En medio del llanto y el enojo, los familiares de las víctimas exigían a la policía detener a los responsables que había escapado en un automóvil.

"Si quieren guerra, guerra tendrán. Están sentenciados", susurró el padre de la víctima, quien caminaba de un lado a otro mientras veía a su hijo, tirado en el piso, tapado con una sábana blanca.

"Él no está muerto, no lo está (...) No se lo lleven", dijo la afligida mujer, mientras veía cómo los encargados de una funeraria levantaban el cuerpo de su esposo y subían a la carroza.

La AVI se comprometió a dar con el paradero del o los responsables de haberle quitado la vida al joven de 26 años.