Policiaca
Lo lincharon en Acatlán
Así quedó el cuerpo de Cayetano Tepole, de 22 años, quien después de asesinar a balazos a Martín Jaramillo fue muerto por un grupo de gente a palazos, pedradas y golpes.
El Sol de Córdoba
9 de febrero de 2010

Benito Juárez Ramírez

Acatlán, Oax.- Cayetano Tepole Aguilar, de 21 años, fue asesinado a golpes, palos y piedra por una turba de gentes de la colonia Emiliano Zapata, después de que éste había asesinado a balazos a Martín Jaramillo Hernández, de 30 años de edad, de a comunidad de Corrales.

De acuerdo a versiones del Ministerio Público, los hechos se suscitaron en la colonia Emiliano Zapata, donde Cayetano Tepole Aguilar y Martín Jaramillo, andaban de parranda, pero al calor de las copas, en una cantina de esta localidad empezaron a discutir hasta llegar a los golpes, por lo que Cayetano sacó un arma de entre sus ropas y le asestó varios balazos que cayó al suelo sin vida.

Éste se le hizo fácil seguir de parranda, por lo que sus amigos de Martín Jaramillo, al darse cuenta que habían asesinado a su amigo, empezaron a buscar al asesino hasta que lo localizaron, éste al ver lo perseguían, trató de espantarlos haciendo disparos con su arma hasta que se quedó sin tiros y trató de huir.

La gente del pueblo lo empezó a perseguir hasta darle alcance y empezar a golpearlo con palos, piedras y con machetes hasta dejarlo sin vida; huyendo del lugar los que se hicieron justicia por su propia mano.

Hasta el lugar de los hechos llegó el agente del Ministerio Público, Fortunato Alvaro Poblete, quien levantó el acta y dio curso a la investigación ministerial.

Cayetano Tepole, fue reconocido por señora madre Inés Aguilar Gregorio, quien en entrevista, dijo que su hijo salió a trabajar muy temprano y vino a saber de él hasta que estaba muerto.

El infortunado dejó en orfandad a una menor de 8 meses y a su esposa, Daniela Alvarez, de 20 años de edad; quienes pidieron justicia y que detengan a los agresores de su esposo; quien asesinó al calor de las copas a Martín Jaramillo, de 30 años de edad.

Cabe mencionar que en esta zona, en los últimos dos años, no hay seguridad y la gente se hace justicia por su propia mano.