Internacional
Evo Morales y Ahmadinejad reconocen uso nuclear con fines pacíficos
Organización Editorial Mexicana
24 de noviembre de 2009


AFP y AP

La Paz, Bolivia.- Los presidentes de Bolivia Evo Morales y de Irán Mahmud Ahmadinejad reconocieron el "derecho legítimo" de los países por el uso y desarrollo de energía nuclear con fines pacíficos en el marco del derecho nuclear, según una declaración conjunta suscr en La Paz.

Bolivia e Irán "reconocen el derecho legítimo de todos los países, el uso y el desarrollo de energía nuclear con fines pacíficos en el marco del derecho internacional", dijo el comunicado suscrito en la casa de Gobierno de La Paz.

AHMADINEJAD ENTREGA OBRAS

Ahmadinejad, entregó este martes a su colega Evo Morales una planta procesadora de lácteos y un hospital con financiamiento iraní y manifestó su interés para cooperar en la industrialización de las cuantiosas reservas de litio en Bolivia.

Durante una visita de pocas horas, con salida hacia Venezuela programada para las 18:20 GMT, Ahmadinejad inauguró las obras mediante una teleconferencia, firmó con Morales un acuerdo para la instalación de dos centros de hemodialisis y otro mediante el cual Irán cooperará "en la investigación y desarrollo de procesos para la industrialización de recursos evaporíticos", entre ellos el litio.

Los dos mandatarios suspendieron la rueda de prensa que tenían prevista y la visita de Ahmadinejad, que llegó de una visita previa a Brasil, pasó muy discreta. Llamó "amigo y hermano" a Morales y celebró que la cooperación de su gobierno a Bolivia avance.

"Aunque existe una larga distancia entre nosotros, nuestro corazón, nuestros pensamientos y nuestras edades están cerca", dijo en un breve mensaje en el palacio presidencial que cerró con la frase: "Jallalla, Bolivia, Jallalla Irán " ("Viva Bolivia, Viva Irán ", en lengua aymara).

La visita de Ahmadinejad pasó casi inadvertida en medio de una caldeada campaña electoral para las elecciones del 6 de diciembre en las que Morales figura como favorito, según las encuestas.

En su primera visita a Bolivia en septiembre de 2008, Ahmadinejad firmó un plan de cooperación en varios campos de mil millones de dólares y desde entonces respaldó al programa agrario de Morales con tractores, la construcción de cinco plantas lácteas, una fábrica estatal de cemento y tres hospitales de los cuales el primero fue entregado el martes con una inversión de 1,2 millones de dólares. El hospital estará operado por la Media Luna Roja.

Otras cuatro plantas procesadoras de lácteos están en plena construcción. La que se entregó el martes está en una región cocalera del centro de Bolivia y la construcción civil fue financiada por Venezuela mientras que Irán se encargó de equiparla.

El presidente iraní fue recibido con aplausos por seguidores de Morales y un pequeño grupo de bolivianos musulmanes que portaban retratos de líderes religiosos de la revolución islámica a su arribo al palacio presidencial. "Evo, Mahmud, un solo corazón", vitoreaban. Un cartel decía: "gracias, presidente de Irán , por los hospitales".

Morales esperó a su colega iraní en al aeropuerto donde Ahmadinejad fue recibido con honores militares. El interés de Morales es convencer a Irán a cooperar en la instalación de plantas petroquímicas para industrializar el gas natural la mayor riqueza de Bolivia.

El presidente boliviano le dijo a Ahmadinejad que "encarna la lucha por la dignidad del pueblo iraní" y dijo que esa es la coincidencia con su propia lucha.

"Los dos pueblos nos ha dado el mandato a los gobernantes de liberarnos de los imperios. Donde hay un imperio no hay desarrollo ni paz social", dijo Morales en evidente alusión a Estados Unidos.

Hace algunos meses, Israel denunció que Venezuela y Bolivia aprovisionan de uranio al controvertido programa nuclear iraní, pero autoridades rechazaron con ironía la información señalando que el país no produce uranio, pero confirmaron que hay reservas no explotadas.

Aunque establecieron relaciones diplomáticas a finales de 2007, Bolivia e Irán todavía no han intercambiado embajadores, entre otras razones porque el Senado, dominado por la oposición, no ratificó el convenio entre los dos países.

Teherán afianzó sus vínculos sobre todo con Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, gobernados por presidentes izquierdistas, en el marco de su política de ampliar sus relaciones políticas y romper un aislamiento internacional.