Comunidad y cultura
Exhiben Cruz Bizantina con nuevo brillo en el Vaticano
Organización Editorial Mexicana
19 de noviembre de 2009
AP
Ciudad del Vaticano.- El Vaticano exhibió la Crux Vaticana, una de las gemas de la colección de arte religioso de la Santa Sede, ahora restaurada en toda su gloria bizantina.
Se trata de un relicario del siglo VI que contiene lo que tradicionalmente se ha considerado como astillas de los maderos en los que fue crucificado Jesús. La cruz de oro de 40 centímetros tiene además incrustaciones de piedras preciosas.
AP pudo observar la pieza y los expertos en arte bizantino dijeron que gracias a la restauración, la cruz luce mucho más parecida a lo que era cuando el emperador Justino II la entregó al pueblo de Roma.
Lo más importante es que esta reparación corrigió una restauración fallida del siglo XIX que amenazaba con corroer la pieza, y reemplazó unas gemas de colores brillantes -que fueron agregadas en otros siglos- con perlas grandes e imperfectas, emblemáticas de las obras maestras de la época bizantina, dijo el restaurador Sante Guido.
Las reliquias de la cruz quedaron rodeadas por 12 perlas, en tanto las perlas del borde alternan con esmeraldas y zafiros, otras piedras preciosas que se asocian por lo común con los emperadores bizantinos, agregó Guido.
Aunque hay otros supuestos fragmentos de la cruz de Cristo en otras iglesias alrededor del mundo, incluyendo la Catedral de Notre Dame en París y la basílica de la Santa Cruz en Roma, la Crux Vaticana es considerada el relicario más viejo de la cruz. Esta es la corona en la colección de artefactos religiosos e históricos de San Pedro en el Vaticano.
Además de las reliquias de su interior, la cruz misma es una pieza importante del incipiente arte cristiano. Con una medida de 40 centímetros de alto por 31 de ancho es un raro ejemplo de regalo imperial y una expresión de la fe cristiana del emperador Justino.
A lo largo de la cruz se lee esta leyenda en latín: "Con la madera con la que Cristo conquistó al enemigo del hombre, Justino brinda su ayuda a Roma, y su esposa ofrece el ornamento".
Guido dijo que "es el relicario más importante que tenemos de la 'verdadera cruz'. Es particularmente importante porque es el único relicario que vino de un emperador, así que hay varios niveles de significado tanto religiosos como históricos", agregó.
Ciudad del Vaticano.- El Vaticano exhibió la Crux Vaticana, una de las gemas de la colección de arte religioso de la Santa Sede, ahora restaurada en toda su gloria bizantina.
Se trata de un relicario del siglo VI que contiene lo que tradicionalmente se ha considerado como astillas de los maderos en los que fue crucificado Jesús. La cruz de oro de 40 centímetros tiene además incrustaciones de piedras preciosas.
AP pudo observar la pieza y los expertos en arte bizantino dijeron que gracias a la restauración, la cruz luce mucho más parecida a lo que era cuando el emperador Justino II la entregó al pueblo de Roma.
Lo más importante es que esta reparación corrigió una restauración fallida del siglo XIX que amenazaba con corroer la pieza, y reemplazó unas gemas de colores brillantes -que fueron agregadas en otros siglos- con perlas grandes e imperfectas, emblemáticas de las obras maestras de la época bizantina, dijo el restaurador Sante Guido.
Las reliquias de la cruz quedaron rodeadas por 12 perlas, en tanto las perlas del borde alternan con esmeraldas y zafiros, otras piedras preciosas que se asocian por lo común con los emperadores bizantinos, agregó Guido.
Aunque hay otros supuestos fragmentos de la cruz de Cristo en otras iglesias alrededor del mundo, incluyendo la Catedral de Notre Dame en París y la basílica de la Santa Cruz en Roma, la Crux Vaticana es considerada el relicario más viejo de la cruz. Esta es la corona en la colección de artefactos religiosos e históricos de San Pedro en el Vaticano.
Además de las reliquias de su interior, la cruz misma es una pieza importante del incipiente arte cristiano. Con una medida de 40 centímetros de alto por 31 de ancho es un raro ejemplo de regalo imperial y una expresión de la fe cristiana del emperador Justino.
A lo largo de la cruz se lee esta leyenda en latín: "Con la madera con la que Cristo conquistó al enemigo del hombre, Justino brinda su ayuda a Roma, y su esposa ofrece el ornamento".
Guido dijo que "es el relicario más importante que tenemos de la 'verdadera cruz'. Es particularmente importante porque es el único relicario que vino de un emperador, así que hay varios niveles de significado tanto religiosos como históricos", agregó.