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Comunidad y Cultura Local
Ofrenda de altares, tradición que perdura
Compuesta por los alimentos tradicionales y los gustos del ser querido está la ofrenda.
El Sol de Córdoba
1 de noviembre de 2009
Maricela Amole Zuale
Amatlán, Veracruz.- Desde hace varios años, Amatlán se distingue por su cultura y tradiciones, una de ellas y las más importantes sobre todo para estos días es la tradicional ofrenda de Día de Muertos que va acompañada de la comida típica de este lugar. En ese sentido y por lo que respecta a las tradiciones en la villa de Amatlán, la muerte, señora de las mil caras no se puede separar de un ambiente socio-cultural en la que se desarrollan los individuos de cada pueblo, cultura o civilización creando su propia explicación sobre la muerte, ritos, valores y creencias. El hombre desde épocas remotas se ha planteado como interrogante el fenómeno de la muerte; esta ha sido, es y seguirá siendo una pregunta obligatoria. En México se presenta dicha festividad año con año, la cual es producto de la mezcla entre la concepción mesoamericana de la muerte y la fiesta dedicada a todos los santos y fieles difuntos. Con el apoyo de Luis Ángel Sánchez Vargas, quien colaboró en el libro "Por intuición resurge Amatlán", en este explica que la fiesta de todos los santos tiene como finalidad honrar a todos los moradores de cielo, a los santos canonizados y a los que todavía no son. Durante la introducción de una nueva concepción religiosa, tres fueron las ordenes que se establecieron durante la primera mitad de este siglo en nuestro territorio; los franciscanos en el año de 1524, los dominicos en 1526 y los agustinos quienes desembarcaron en el puerto de Veracruz en 1533, ellos trajeron el miedo a la muerte, que es a la vez el temor al juicio final y por lo tanto al infierno. También introdujeron el esqueleto acompañado de una guadaña, lo que significa el preludio de nuevas catástrofes o desgracias. Los españoles hallaron ideas parecidas a las del cristianismo entre los mexicanos, como la creencia de la inmortalidad del alma, pues al desprenderse del cuerpo esta puede ir a morar al cielo o a al infierno y de acuerdo a la cultura prehispánica, según hubiera sido la muerte, al tlalocan o paraíso de tláloc o al lugar donde residía mictlatecutli, señor de los muertos. CÓMO SURGIÓ LA CULTURA El encuentro de culturas que ocurrió en el siglo de la conquista española, logra imponerse en muchos aspectos a la nativa, que ha resistido a través de generaciones conservando algunas de costumbres y tradiciones. Al ocurrir la conquista, la religión católica cambió totalmente el concepto sobre la muerte ya que se le empezó a ver como algo terrible pensando en las penas del purgatorio, con la esperanza para muchos de la felicidad y descanso eterno, se empezó a rendir culto a las ánimas del purgatorio, fue en el siglo XVII cuando se trató de quitar lo terrorífico para darle un aspecto de amabilidad, viéndola sin miedo y con fe. La tradición de las ofrendas y altares de muertos es el resultado de dos culturas; la azteca y española. Esta tradición es llevada a cabo desde antes de la conquista, costumbre prehispánica relacionada con el catolicismo que ha sido desarrollado como fiesta étnica para venerar a nuestros antepasados. La fiesta de los muertos vinculada con el calendario agrícola prehispánico, por que es la única fiesta que se celebra cuando inicia la recolección o cosecha, es decir; el primer gran banquete después de la temporada de escasez de los meses anteriores y que acompaña con los muertos. Haciendo una confrontación de los cultos prehispánicos y la religión cristiana, sosteniendo que la muerte no es el fin natural de la vida, sino la fase de un ciclo infinito. La vida, muerte y resurrección son las etapas del proceso que nos enseña la religión cristiana, pero con el pasar de los tiempos estas ceremonias y creencia buscaron adaptarse, encontrando nuevos significados para tratar de darnos nuevas explicaciones. Este sincretismo religioso fue diferente ya que toda forma o explicación de la muerte dio origen a la festividad de día de muertos. Entonces la muerte se vuelve jocosa e irónica, la llamamos calaca, huesuda, la flaca, la parca y al hecho de morir le llamamos morir, claro que el humor del mexicano ha llegado al grado de burlarse de ella con versos literarios dedicados a personajes del medio político, del espectáculo, entre otros. LA OFRENDA DE AMATLÁN La ofrenda pone de manifiesto la creencia y el deseo de la familia de esperar a sus familiares difunto que vienen de visita por un día y para quienes se preparan platillos tradicionales con la finalidad de agradarles. Ésta se coloca en la estancia principal de la casa que por lo regular es donde la familia tiene un altar, se ponen alrededor de una mesa que es adornada al frente y a los lados con un mantel o papel picado de color rojo y amarillo para la ofrenda de los niños y morado, blanco o negro para la ofrenda de los adultos, sobre la mesa se coloca un petate y sobre el se distribuye la ofrenda de acuerdo a los difuntos. A cada difunto se le coloca su respectiva ofrenda y si era hombre un tenate, si era mujeres en una canasta y si el difunto era niño se le coloca en tenatitos con canastitas de colores. La ofrenda tradicional consiste en colocar esquimole, llamado también mole blanco, arroz, tamales de frijol, pan, guajolote hervido sobre platos grandes o canastas, chocolate casero en bola y frutas de temporada como naranja, azúcar, naranja de jugo, malta, plátano largo, calabaza de dulce, limón dulce, jícama, tejocote, tepache, aguardiente y cerveza, a cada difunto se le pone una cera en su tenate o canasta, si era niño dulces y juguetes de palma, también se le pone una cera en su tenate o canasta, si era niño dulces y juguetes de palma, también se le pone un baso de agua bendita y se enciende una veladora. Sobre la mesa se esparcen pétalos y flores de cempaxochitl, si son niños se utiliza la flor coxochitl o molito, que es de color rojo o amarillo con rojo predominando siempre el color rojo, además se le ponen por aparte floreros de cempaxuchitl y flor de moco de pavo y alguna que prefiera la familia. La ofrenda debe estar compuesta de las doce del día, después se le coloca se hace un camino de pétalos de flores desde el altar hasta la puerta principal de la casa, a las 12 del día se sauma y se renombra a los difuntos invitándoles a pasar, algunas personas suelen colocar l fotografía de su ser querido. ELEMENTOS QUE LA ADORNAN Existen algunos que tienen un significado de importancia por ejemplo hay adornos de altar grande para adultos van compuestos por papel de china color negro: es un color que representa el luto cristiano, el papel blanco que es el alma del difunto en la gracia de Dios, el arco adornado con flores de cempasúchil y moco de pavo representa la entrada al paraíso; las flores son la manifestación de alegría y la mesa grande es para depositar toda la ofrenda. Asimismo, los alimentos son el guajolote que significa la carne fina utilizada para ocasiones especiales, pan tradicional está hecho a base de sal, harina y agua. Dulces típicos como calabaza en dulce, yuca, tejocotes, chocolate en bola casero, arróz con leche, frutas de temporada, manzanas, naranja, bebidas, pulque, aguardiente, tepache, chocolate y cervezas. El día de los chiquitos, es para los niños que mueren bautizados, su ofrenda se coloca el 31, para las personas adultas, la ofrenda se coloca el día primero de noviembre y se retira el día 2, ese mismo día las ceras y las flores que se colocaron son llevadas al panteón; para las personas que mueren en un accidente o por muerte violenta, se coloca su ofrenda el día 2, y se retira el día 3, solo se agrega lo que la familia desee sin quitar la del día primero. |
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