Córdoba
Bendice el profeta Samuel Joaquín el templo La Flama
El apóstol Samuel Joaquín inauguró y bendijo la casa de oración La Flama, que construyó la congregación religiosa La Luz del Mundo. Foto: Fernando Coria/El Sol de Córdoba
El Sol de Córdoba
12 de enero de 2009

José Vicente Osorio Vargas

Fortín, Veracruz.- El regocijo y el amor se desbordaron este domingo en la inauguración del templo La Flama que fue precedido por el apóstol Samuel Joaquín Flores, ante más de 10 mil seguidores de La Luz del Mundo, que alegres y conmovidos escucharon el mensaje del misionero y salvador.

"Aquí está la sangre derramada, porque tengo conocimiento de que hubo algunos accidentes, es decir, que si el Señor demanda nuestra sangre, aquí está nuestra sangre, aquí el Señor nos quiere decir que allí vamos a quedar, aunque sangre de los mártires nos cueste, derramada quedará en este mundo la palabra de Dios", dijo al inicio de su discurso Samuel Joaquín.

El líder de los integrante de La Luz del Mundo arribó por primera vez al estado de Veracruz, acompañado de su esposa en un vehículo blanco de lujo, acompañado de discípulos, diáconos y pastores o jerarcas de las distintas iglesia que fueron invitadas a la celebración.

La casa de oración se abrió oficialmente a las 10:00 horas, luego de la bendición emitida por Samuel Joaquín, el llamado apóstol de Dios, que con sólo mover una mano arrancó el llanto multitudinario.

"Qué dolor me da, me siento triste porque este miserable cuerpo va a tocar el lugar que es para Dios, para Jesucristo, eso me hace honrar como hombre, por el honor y toda gloria", reveló a sus seguidores en su entrada al templo que previamente estaba preparado.

Desde la madrugada anterior, los miles de seguidores se ubicaron en sitios estratégicos esperando la llegada del profeta, que tal como lo anunció, fue en punto de las 10:00 horas.

"Alabado sea Dios, gracias por escucharnos, Dios te cuide", fueron algunas de las tantas exclamaciones que hicieron mujeres y hombres de La Luz del Mundo, al momento que lloraban de alegría por la llegada del pastor.

Acto seguido, Samuel Joaquín se encargó de la bendición de paredes, bancas, vitrales y en general de todo el templo que ahora estará listo para magnos eventos, con una cantidad indescriptible de personas.

LLORA LA LUZ DEL MUNDO DE ALEGRÍA, AL VER A SU APÓSTOL

Sólo un levantar de brazos y una mirada del apóstol de Dios, Samuel Joaquín Flores, bastó para que cientos de mujeres y hombres cayeran de rodillas al suelo llorando e implorando el perdón de Dios, que le dio el poder a su líder nacional para conducirlos por el buen camino.

Ellas, vestidas de largo con mantilla en la cabeza y ellos de trajes debidamente sobrios y elegantes, formaron una valla humana al interior de la colonia Hermosa Provincia, en espera del apóstol que les trajo un mensaje de unión y agradecimiento por la edificación de La Flama.

Las lágrimas y el amor por su líder no se dejó de mostrar a cada momento, lanzando gritos de ¡Amén! ¡Señor Jesucristo, El Señor te guarde!, pidiendo a cada momento por su llegada.

Por primera vez en la historia de la Hermosa Provincia de Fortín, los más de 600 habitantes de vistieron de gala, formando coros que se instalaron a los costados del apóstol de Dios, vestidos de beige con azul agua.

En una rápida descripción del templo, se notó que la parte izquierda fue para mujeres y la derecha para varones, esto en ambos mezanines, no obstante, en la parte alta y exactamente de frente se ubicó al coro Náhuatl de la sierra de Zongolica que interpretaba en idioma diferente.

En la parte baja, exactamente de frente, fue ubicada en un sillón especial, con alfombra y taburete, el sitio para la esposa de Samuel Joaquín, mientras que en la parte trasera las esposas de los pastores de las iglesias de la zona hicieron lo consecuente.

Al fondo del templo o en la entrada por la puerta principal fueron colocados los domiciliados en Fortín, para lo cual vistieron de blanco, acompañados de una hoja, con la cual saludaban a su dirigente religioso.

En tanto, afuera del templo fueron instaladas bocinas y un equipo especial para que más de 6 mil congregantes que no lograron entrar escucharan las palabras de inauguración.

Finalmente y luego de algunas horas, los representantes de La Luz del Mundo dieron su último discurso comenzado así con el culto de oración que duró aproximadamente dos horas, tiempo después Joaquín Samuel se despidió de las familias, mediante un saludo lejano, dejando entre los seguidores un agradable sabor de boca.