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Opinión
![]() Jesús Sánchez Guzmán
Meritocracia
El Sol de Acapulco
6 de octubre de 2008
Recientemente se hizo evidente la iniciativa por impulsar acuerdos entre el mandatario administrativo nacional y la SEP; sustentando la creación de nuevos mecanismos de reclutamiento y selección de personal en dicha institución, para evitar la herencia de plazas (dedocracia) y promover el contrato laboral basado en el examen de oposición, esto es, que se queden con los puestos de trabajo los más capacitados (meritocracia). Por supuesto miles de profesores y otros tantos burócratas implicados protestarán por el pacto mencionado al complicarse el "patrimonio" que heredarán a sus hijos, al desampararlos de un futuro espacio laboral seguro en la SEP.
El nepotismo por naturaleza es una práctica descarada, injusta y toda una tradición mexicana. Es comprensible que cualquier padre quiera dejar algo sólido a sus hijos, y qué mejor que su base burocrática, pero ¿cómo puede un ciudadano cobijarse en el oscuro y corrupto manejo del sistema para beneficiarse y cuando sufre un revés del mismo sistema, digamos la injusticia prepotente de un funcionario publico en contra de él, gritar como loco: "este país es una porquería", ahí sí que duele ¡verdad!, me parece hipócrita y absurdo su conducir. Vivimos es una nación llena de gente supuestamente desesperada porque su patria crezca y mejore, pero que hace absolutamente lo contrario para que esto suceda. Pero ¡hey, viva México señores, yupiii! Como crítico social que soy; les digo a muchos chicos que están que "rascan" por recibir un título universitario para que papi o mami, o ambos lo acomoden en la SEP, que se preparen realmente y estudien con pasión, para que el día que esto suceda no sean una bola de inútiles e improvisados más del sistema como tantos y tantos otros. Que ellos sí demuestren que tienen un poco de cultura, porque fueron alumnos míos y no dejen estorbando sus autos en la calle, como si la avenida fuera de su propiedad. Si no me creen nada más pase usted por la avenida Universidad y verán, el desastre vehicular que propician los profesores que van a arreglar asuntos a las oficinas de la SEP, "eso hacen los que educan". Pero que recomendación tan estúpida doy ¡no creen!, ¿quién va a querer sufrir, desvelándose estudiando, esforzándose por aprender; limitándose los fines de semana, haciendo tareas, investigando temas, dejando de ir a fiestas, cuando tiene su futuro económico asegurado? Tal vez por eso, los que estamos de este lado y sí teníamos un futuro incierto y Dios, Buda, Alá o quién sabe quien, no nos regaló nada, tal vez por eso, sí nos preparamos y nos enamoramos del estudio y del conocimiento. Y claro que es envidia, ¡de buen modo! -aunque haya quien piense lo contrario- ¿a quién no le gustaría un pedacito de cielo, y luego pues, gratis, ¡oye!? Y de verdad, el señalamiento no sería tan dramático si ellos, los burócratas en su mayoría trabajaran con eficiencia y preparación plena e hicieran bien su trabajo, nadie los criticaría. Permítaseme la siguiente analogía: es curioso; pero cuando me encuentro abogados penalistas corruptos, y les pregunto ¿qué se siente ganar dinero condenando inocentes y liberando culpables, que saben que van a volver a joder, de verdad disfrutan esa plata tan sucia? Se hacen los ofendidos y se indignan, ¡habrase visto tanto cinismo! Ja ja ja ja ja ja y más ja -¡pin... país-. En fin dijeran por ahí; "aquí nos tocó vivir" y les juro que no ha habido, ni habrá, un solo candidato que cuando llegue cambie esto. Para que nuestra patria prospere y se desarrolle necesita ser competitiva y para ser competitiva, necesita impulsar la meritocracia y desarraigar de una vez por todas la maldita costumbre de la dedocracia, la palanca, el compadrazgo, el apadrinamiento, el tráfico de influencias, el nepotismo pues... El hecho es, que al parecer empiezan los pequeños cambios, esperemos que no se queden sólo en intentos. Y de verdad se les den oportunidades y se abran los espacios a los más preparados y no a los más relacionados. No va a ser fácil y menos en la SEP, y que esto no sea una mafia que se transforma y cambia de manos, que funcione, que funcione y que funcione y al rato la misma sociedad obligue a la CFE, a Pemex, a Telmex, al ISSSTE, al IMSS y a todas las demás instituciones tanto públicas como privadas a hacer lo mismo. Sólo así se impulsará el desarrollo de este país y entonces podremos decir que México es competitivo no antes, tal vez y sólo tal vez, podamos esperar más medallas olímpicas y que la maldita Selección ahora sí le gane a Argentina y tenga un desenvolvimiento más decoroso en el Mundial. Gracias por sus críticas en: psicologo-34@hotmail.com Columnas anteriores
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