Opinión / Columna
 
Héctor Francisco Zurita Gámez 
Alianzas
El Sol de Acapulco
28 de enero de 2010

  Prostitutos, abominables, antinatura y espeluznantes son sólo algunos de los calificativos que diversos sectores de la clase política que no está incluida en las alianzas que se han estado cocinando al interior del país entre el PRD-PAN han disparado en su contra.

Gran polémica se ha generado por los acuerdos entre dirigencias nacionales que pretenden modificar la geografía política de la República Mexicana, en la cual el PRI ha recuperado espacios en gobiernos locales.

Lo cierto es que habría que revisar el pasado. Habría que recordar la alianza Heberto Castillo-Luis H. Alvarez en los 80's. Habría que recordar a Cárdenas y Clouthier luego de la presidencial del 88. Habría que recordar la alianza del 96 que se tradujo en la reforma política que derivó en la creación de la Auditoría Superior de la Federación. Las reglas del juego están sobre la mesa.

A nivel estados el ejercicio caciquil del poder y la falta de transparencia en el manejo de los recursos públicos es una constante. El dispendio en imagen publicitaria al margen de la ley electoral o aprovechando sus vacíos no permiten un terreno de juego parejo. La oxigenación de los gobiernos en coalición no debiera de espantarnos, sino al contrario, es la oportunidad de transitar en entidades o municipios donde el control monopólico del poder y la falta de contrapesos ciudadanos ha sido histórico.

Si internamente se ponen de acuerdo dos fuerzas políticas con peso nacional e ideologías distantes, nos está dando un mensaje a los mexicanos de que tal vez sea este el inicio de la reconciliación nacional y el fin de la polarización social que nos divide, sin rencores, sin envidias y sin apetitos personales.

hectorzurita1978@hotmail.com
 
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