Opinión / Columna
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Roger Joseph Bergeret
La Mentira y la Verdad
El Sol de Acapulco
16 de junio de 2010
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La mentira es la expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa, es por igual la que se dice con el fin de servir o agradar a alguien. La verdad es la conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente, es por igual la conformidad de lo que se dice con lo que se siente o se piensa.
Los nazis decían que repetir una mentira miles de veces se transforma en una verdad, pero también existe otra idea o dicho popular contraria a la anterior que dice, que la mentira dura mientras la verdad no llega. En las últimas semanas las mentiras circulan en todos los sentidos, y todos los medios que se utilizan para difundir mentiras.
Una de ellas es de que no salgan de sus casas ya habrá violencia en las calles, mensajes que circulan por Internet y por la voz popular. Otra es las de los candidatos o precandidatos a puestos electorales que hacen circular estadísticas donde aparecen como grandes triunfadores o en la preferencia electoral de los habitantes. Hoy todos son expertos en encuestas y en análisis políticos y difunden sus "verdades".
Cuando corregimos esos rumores o esas mentiras algunos se molestan y reafirman que son verdades. En materia de turismo es algo común y la negación de corregir es también una costumbre de esta actividad. Ante la mentira sólo la llegada de la verdad destruye las falacias de los "expertos". Hoy no sólo descubren rutas o productos que fueron planteados desde hace varias décadas y que la inseguridad que ha sufrido este estado desde hace más de 50 años impide que se logren. El tratar de ser o aparecer como "descubridor" de rutas o de "productos turísticos" son los errores o las mentiras de los que no nacieron o vivieron sus vidas en Acapulco o en Guerrero, y por consecuencia también no estudian o leen pero que tratan de enseñarnos lo que ya sabemos.
La mentira es algo común en algunos, cuando piensan que nadie los desmentirá y que ya no existe el delito de difamación. Sin embargo, algunos se esconden en al anonimato para difamar o acusar a ciudadanos que son inocentes pero que en algún momento no son del gusto del mentiroso o difamador, que sin demostrar nada acusan y solicitan la encarcelación.
Esto último ha llevado a que algunas familias de Acapulco sufran y sean arraigadas y sean ellas las detenidas las que deban demostrar su inocencia, sin que el acusador anónimo pruebe o demuestre algo. Esta misma lógica se está utilizando en mensajes de Internet acusando a un precandidato desde el anonimato de mentiras y falacias, no importando el daño moral o familiar que haga.
En el pasado fui victima de difamaciones de parte de funcionarios municipales, pero tuve la suerte de lograr varios juicios, todos ellos demostraron mi inocencia. Pero no todos tienen esta oportunidad, otros desde los medios buscan la notoriedad y asociados a funcionarios justifican sus "mentiras".
Manuel Añorve es victima hoy de una campaña anónima en su contra, pero retomando al Quijote yo le diría: "deja que los perros ladren, significa que vas avanzando". Los verdaderos acapulqueños o de familias de este puerto sabemos que la verdad llegará y se demostrará que esos mentirosos serán expuestos. La verdad triunfa sobre la mentira.
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