Opinión / Columna
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Marcelino Miranda
México y su Constitución de 1917
El Sol de Acapulco
2 de febrero de 2010
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"Una Constitución, es un conjunto de normas supremas que organizan la vida social de un país, con el propósito de vivir en paz y buscar el progreso". Concepto generalizado.
Con motivo del 93 aniversario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, resulta importante recordar lo significativo y el valor social, jurídico y político de nuestra Carta Magna que contiene una serie de normas de la más alta jerarquía que encierra la síntesis del pasado histórico y las aspiraciones de un pueblo que día a día lucha por continuar rigiendo su propio destino.
La historia de las constituciones mexicanas está vinculada a la historia misma de nuestro país y a sus distintas etapas: de la Independencia, en donde sobresalieron la Constitución de Cádiz en 1812 que se elaboró en esa ciudad de España, se trató de una Constitución liberal que proclamó la soberanía nacional y que estuvo vigente de manera intermitente de 1812 y 1820, en ella participó don Miguel Ramos Arizpe, entre otros mexicanos. En 1814 la Constitución de Apatzingán, denominada "Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana", que reconocía el principio de división de poderes, elaborada por mexicanos que recoge propuestas de insurgentes de la Independencia como Ignacio Rayón y José María Morelos y Pavón. La Constitución de 1824, triunfa el sistema federal y estuvo en vigor un poco más de diez años. En 1836 se expidieron las Leyes Constitucionales y en 1843 las Bases Orgánicas de la República Mexicana, ambas fueron centralistas, contrarias a que México se conformara como un Estado Federal integrado por entidades federativas. La Constitución de 1857, es la segunda Constitución federal del país. Fue producto del triunfo de los liberales sobre los conservadores, sus redactores constituyen una de las generaciones más ilustres con la que ha contado el país. Entre las características de ésta Constitución, destacan: La base de las instituciones son los derechos del hombre; La soberanía reside en el pueblo; la inclusión de solamente una Cámara, la de Diputados, fue hasta 1874 cuando se reintrodujo el Senado; la regulación del juicio de amparo; la ratificación de la forma de Estado federal y de Gobierno republicano, representativo y democrático; el establecimiento de un sistema de responsabilidades de funcionarios públicos, incluyendo el juicio político. Su vigencia duró hasta la dictadura de Porfirio Díaz.
Fue por decreto del presidente Venustiano Carranza, del 14 y 19 de septiembre de 1916, en que se convoca a elecciones para un Congreso Constituyente que concluyó el 31 de enero de 1917. La Constitución actual se promulgó en Querétaro, el 5 de febrero de 1917, en la que sobresalen principios trascendentes como: la soberanía popular; la forma de gobierno; la división de poderes; el título de las garantías individuales; los derechos sociales; la separación del Estado de la Iglesia. En síntesis, esta Constitución consta de 136 artículos y 19 transitorios, cuyo contenido es una verdadera riqueza jurídica, política y con una amplia orientación social. El mejor homenaje que podemos rendirle los mexicanos, a nuestra Constitución de 1917, es conocerla más y cumplirla.
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