Internacional
Ex funcionario del Departamento de Estado EU dice espió para Cuba
Organización Editorial Mexicana
20 de noviembre de 2009
Reuters
Washington, Estados Unidos.- Un ex funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos y su esposa se declararon culpables este viernes de las acusaciones que afirman que espiaron durante casi tres décadas para el Gobierno comunista de Cuba.
Walter Kendall Myers tenía autorización de acceso a los "máximos secretos" y, con la ayuda de su esposa Gwendolyn, entregó información clasificada al Gobierno cubano, dijo el fiscal estadounidense. Ellos también pasaron una tarde junto al entonces líder cubano Fidel Castro en 1995.
En los acuerdos para declararse culpable, Kendall Myers, de 72 años, quien era conocido como agente 202, accedió a una condena de pena perpetua en prisión, mientras que su esposa, de 71 años, conocida como agente 123, acordó cumplir hasta 7 años y medio en prisión, dijo el Departamento de Justicia.
"Durante los últimos 30 años, esta pareja traicionó la confianza de Estados Unidos el entregar encubiertamente información clasificada de la defensa nacional al Gobierno cubano", dijo David Kris, fiscal general asistente para la seguridad nacional, en un comunicado.
La pareja también accedió a entregar 1,7 millones de dólares en activos, incluido un departamento en Washington, D.C., un yate de 12 metros, un vehículo y varias cuentas bancarias y de inversiones, dijo el departamento.
Kendall Myers comenzó a trabajar en el Departamento de Estado en agosto de 1977 como instructor contratista en el Instituto del Servicio Exterior y lo abandonó en marzo de 1979. Durante ese período pasó dos semanas en Cuba por invitación de un funcionario del Gobierno cubano que en realidad era un agente de inteligencia, dijeron documentos de la corte.
Mientras la pareja vivía en Dakota del Sur, ese agente de inteligencia los visitó y reclutó para que espiaran para Cuba, dice los documentos. Regresaron a Washington en 1981.
A Kendall Myers se le dijo que buscara un empleo en la Agencia Central de Inteligencia (CIA), pero decidió ir al Departamento de Estado porque no tendría que aprobar una prueba en un detector de mentiras para conseguir el acceso a documentos restringidos, dijeron fiscales.
El recibió la aprobación para acceder a los máximos secretos en el Departamento de Estado en 1985 y fue ascendiendo en posiciones hasta llegar a ser analista de alto rango especializado en análisis de inteligencia de temas europeos. Desde 1983 hasta este año, la pareja tuvo una radio de onda corta para recibir mensajes del Gobierno cubano.
Con la autorización de seguridad, Kendall Myers logró acceso diario a información clasificada desde agosto del 2006 hasta que se retiró en octubre del 2007. Meyers revisó más de 200 reportes de inteligencia sobre Cuba, según documentos de la corte.
Ellos también usaron las llamadas entregas ocultas y el intercambio de carros de supermercados en tiendas para dar los materiales clasificados a agentes cubanos y viajaron a la isla, sostienen los archivos de la corte.
Justo antes de su arresto en junio, Kendall Myers admitió ante un agente encubierto del FBI que había estado entregando información al Gobierno cubano sobre fuentes y métodos de inteligencia estadounidenses, según los documentos.
La esposa trabajó en un distrito bancario de Washington.
La ley de Estados Unidos limita estrictamente los viajes y el comercio con Cuba desde la década de 1960, en lo que comenzó como una política de la Guerra Fría para aislar a Castro después de su revolución de 1959.
Pero el embargo de Estados Unidos ha perdido respaldo internacional, sólo Israel y Palau apoyaron la política estadounidense en la ONU este año.
El presidente Barack Obama ha buscado "relanzar" las relaciones con Cuba desde que asumió su cargo y el Congreso de Estados Unidos está considerando levantar una prohibición a los viajes a la isla, ubicada a 145 kilómetros de Florida.
Washington, Estados Unidos.- Un ex funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos y su esposa se declararon culpables este viernes de las acusaciones que afirman que espiaron durante casi tres décadas para el Gobierno comunista de Cuba.
Walter Kendall Myers tenía autorización de acceso a los "máximos secretos" y, con la ayuda de su esposa Gwendolyn, entregó información clasificada al Gobierno cubano, dijo el fiscal estadounidense. Ellos también pasaron una tarde junto al entonces líder cubano Fidel Castro en 1995.
En los acuerdos para declararse culpable, Kendall Myers, de 72 años, quien era conocido como agente 202, accedió a una condena de pena perpetua en prisión, mientras que su esposa, de 71 años, conocida como agente 123, acordó cumplir hasta 7 años y medio en prisión, dijo el Departamento de Justicia.
"Durante los últimos 30 años, esta pareja traicionó la confianza de Estados Unidos el entregar encubiertamente información clasificada de la defensa nacional al Gobierno cubano", dijo David Kris, fiscal general asistente para la seguridad nacional, en un comunicado.
La pareja también accedió a entregar 1,7 millones de dólares en activos, incluido un departamento en Washington, D.C., un yate de 12 metros, un vehículo y varias cuentas bancarias y de inversiones, dijo el departamento.
Kendall Myers comenzó a trabajar en el Departamento de Estado en agosto de 1977 como instructor contratista en el Instituto del Servicio Exterior y lo abandonó en marzo de 1979. Durante ese período pasó dos semanas en Cuba por invitación de un funcionario del Gobierno cubano que en realidad era un agente de inteligencia, dijeron documentos de la corte.
Mientras la pareja vivía en Dakota del Sur, ese agente de inteligencia los visitó y reclutó para que espiaran para Cuba, dice los documentos. Regresaron a Washington en 1981.
A Kendall Myers se le dijo que buscara un empleo en la Agencia Central de Inteligencia (CIA), pero decidió ir al Departamento de Estado porque no tendría que aprobar una prueba en un detector de mentiras para conseguir el acceso a documentos restringidos, dijeron fiscales.
El recibió la aprobación para acceder a los máximos secretos en el Departamento de Estado en 1985 y fue ascendiendo en posiciones hasta llegar a ser analista de alto rango especializado en análisis de inteligencia de temas europeos. Desde 1983 hasta este año, la pareja tuvo una radio de onda corta para recibir mensajes del Gobierno cubano.
Con la autorización de seguridad, Kendall Myers logró acceso diario a información clasificada desde agosto del 2006 hasta que se retiró en octubre del 2007. Meyers revisó más de 200 reportes de inteligencia sobre Cuba, según documentos de la corte.
Ellos también usaron las llamadas entregas ocultas y el intercambio de carros de supermercados en tiendas para dar los materiales clasificados a agentes cubanos y viajaron a la isla, sostienen los archivos de la corte.
Justo antes de su arresto en junio, Kendall Myers admitió ante un agente encubierto del FBI que había estado entregando información al Gobierno cubano sobre fuentes y métodos de inteligencia estadounidenses, según los documentos.
La esposa trabajó en un distrito bancario de Washington.
La ley de Estados Unidos limita estrictamente los viajes y el comercio con Cuba desde la década de 1960, en lo que comenzó como una política de la Guerra Fría para aislar a Castro después de su revolución de 1959.
Pero el embargo de Estados Unidos ha perdido respaldo internacional, sólo Israel y Palau apoyaron la política estadounidense en la ONU este año.
El presidente Barack Obama ha buscado "relanzar" las relaciones con Cuba desde que asumió su cargo y el Congreso de Estados Unidos está considerando levantar una prohibición a los viajes a la isla, ubicada a 145 kilómetros de Florida.