Opinión / Columna
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David Augusto Sotelo Rosas
La nueva legislatura
El Sol de Acapulco
31 de agosto de 2009
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La nueva legislatura federal inicia esta semana sus trabajos. El presidente de la República enviará, a más tardar el 8 de septiembre, el Presupuesto de Egresos de la Federación. Con respecto a la distribución de éste se ha advertido, por parte de algunos personajes, que el país está a punto del estallido social. Puede ser cierto, en algún sentido. Pero en otro, el estallido social ya reventó desde hace años, pero tiene diferentes madres (cauces). Y aquí suscribo las diferentes opiniones de Gabriel Zaid, Macario Schettino, Sara Sefchovich, José Elías Romero Apis, entre otros.
Todos los días, en cada esquina, de cada calle, de cada ciudad y de cada estado, se rompe el Estado de Derecho. No hace falta más que ver cómo se violan todos los reglamentos y leyes relativas a vía pública, de tránsito, de transporte, concesiones, de construcción, de ecología, etcétera.
Gabriel Zaid sostiene que no hace falta un gran golpe de Estado con tanques y ejércitos, sino que todos los días se da un mini golpe, un golpe de Estado hormiga. La suma de todos esos mini golpes hormiga dan como resultado un gran golpe de Estado, donde éste evidentemente ha fallado. No se ha visto que los marginados tomen las calles y los centros comerciales para saquearlos porque los cauces de esa hambre han tomado el rumbo de los secuestros, del comercio informal, de la piratería (en el transporte, los bienes, los productos, entre otros), del enrolamiento de muchos jóvenes en tareas y comisiones que les son remuneradas por quienes comercian sustancias no reguladas (aún no) por las leyes, pero que constituye el único medio de subsistencia para jóvenes que han huido de la escuela. La ruptura social se ha estado dando vía el "cochupo", "la mordida", "el jale", "el moje", "la palanca, "el contacto". Pero en las clases altas, el golpe de Estado (que creó Juárez) se empezó a dar desde que el gobierno posrevolucionario protegió el nacimiento de una burguesía que acaparó los medios de producción. Creó y prohijó y protegió, y sigue protegiendo, una clase de empresarios que controlan monopólicamente los recursos de la Nación. Jorge Zepeda Patterson los denomina en su libro "Los amos de México".
Los partidos políticos no aciertan a señalar más que los lugares comunes y a recrear las mismas políticas demagógicas que sólo están posponiendo la solución drástica. ¿De dónde se van a sacar los recursos que requiere el país? Sólo un 16 por ciento de la población económicamente activa paga impuestos, mientras que el 84 por ciento no lo hace. ¿Qué se va a hacer? ¿Cargar más impuestos sobre los que ya están cautivos? Frente a la caída de los precios del petróleo y de la producción de barriles en México, ¿a qué se va a recurrir? ¿Al endeudamiento? Frente a los monopolios económicos y sindicales, ¿qué proponen los partidos? Quisiera leer un documento de algún partido que señale el cómo le vamos a hacer para la creación de empleos. Eso implica industria, comercio, tecnología, educación, transformación, ventas, producción, movimientos de los mercados interno y externo. ¿Qué proponen para que la balanza comercial deje de ser deficitaria? ¿Cómo elevamos el Producto Interno Bruto? Esos son los temas, salvo su mejor opinión.