Opinión / Columna
 
Othón Villela Larralde 
Mexicanos que no creen en la grandeza de México
El Occidental
10 de diciembre de 2011

  CRÓNICA ÍNTIMA

La ciudad de Taxco, de gala, celebra con esplendor el Festival de la Cuetlaxóchitl (Flor de Nochebuena), emblemática de la paz y la armonía, y la Feria Nacional de la Plata, en su tradicional ambiente de trabajo y concordia, felicitaciones. Siento mucho no estar con mis queridos amigos taxqueños, pero este sábado 10, en la también querida Guadalajara, la Asociación Artistas de la Palabra que dirige Jorge Sandoval, encabeza un grupo de organismos culturales que me hacen el favor de valorar y celebrar mis trabajos por el arte y la cultura. Gracias, además de que el domingo 11 hace su Primera Comunión mi adorada nieta tapatía Nadia Dalai.

Todo es hermoso y tranquilo pero, lamentablemente, el panorama para México es negro con las recientes noticias de que el narco mexicano invade naciones de Centro y Sudamérica, así como algunos terrenos de los parques nacionales de Estados Unidos para sembrar la yerba que tanto consumen en el país del norte. A esto se agrega la información confirmada de que agentes de la DEA de ese país lavan dinero del narco al que provee de armas, y es la que realiza las investigaciones más importantes contra el crimen organizado.

En el terreno político, comenzamos a decepcionarnos los que esperábamos unas campañas limpias y de altura, pues todo son descalificaciones, burlas, insultos y canciones viejas de que México no existió hasta que llegó Calderón, quien ya hasta se adjudica las medallas ganadas en los Panamericanos, cuando lo único que ha logrado es el premio en los cinco años planos, pero en reversa y llenos de sangre.

El pensamiento va a Grecia, cuna de la civilización occidental, de las ideas, la filosofía y la democracia, la Grecia de Pericles, de Platón y de Sócrates, que ahora se encuentra en momentos difíciles por los problemas económicos, y me viene a la memoria un antiguo texto griego, de Adamiantos Koraes, quien advirtió: "Por primera vez la nación explora el horrible espectáculo de su ignorancia y tiembla al medir, con el ojo de la distancia, que la separa de la gloria de sus antepasados... pero somos los descendientes griegos, debemos de tratar de ser de nuevo dignos de ese nombre o dejar de llevarlo... "Pienso que esto sucede con nosotros los mexicanos, golpeados por la adversidad y los malos gobiernos, falto de iniciativas y entregados casi inermes a Estados Unidos, hundidos en el complejo de inferioridad que nos encanta cargar y sin fe en nuestros valores, negando la maravillosa herencia de la historia desde hace más de cuatro mil años, bajo el golpeteo del PAN que insiste en que no servimos para nada y que México ha sido un enorme montón de basura por culpa del PRI y, lo malo, es que muchos mexicanos lo creen, por ignorancia, pues no revisan las páginas de la propia historia; hubo malo, pero también mucho bueno. Debemos salir de este atolladero mental independientemente de los partidos en esta etapa crucial de nuestra vida como país, especialmente los niños y los jóvenes quienes deben recibir la orientación adecuada de sus padres y maestros, antes de que pierdan la fe en su nación, en sus familias, en su presente y en su futuro.

Es triste y peligroso que existan mexicanos que no crean en la grandeza de México. En Monterrey, mi sobrina María del Mar Martínez Villela termina su Diplomado en Administración después de un esfuerzo admirable con la ayuda de Dios Padre; mi saludo, admiración y amor por estar en "El bien decir... para el bien hacer".



* Periodista, historiador y poeta.

othon.villela.l@gmail.com


 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas