Opinión / Columna
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Guillermo Ojeda Preciado
El divorcio
El Occidental
28 de enero de 2012
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EL ESPECTADOR
Después del rimbombante anuncio tanto del PRI como de la maestra Elba Esther Gordillo, donde anunciaban con bombo y platillo, que irían en coalición en las próximas elecciones federales, esta semana se dio a la luz pública el divorcio de los contrayentes y que por lo tanto el PANAL (propiedad de la maestra) como el PRI, tomarían caminos diferentes de cara a la elección presidencial.
De alguna manera según los entendidos en la materia, esto no es en modo alguno sorpresivo, ya que aunque Jorge Castañeda ( el que dijo que Fidel Castro estaba ardido) defienda a su amigocha la Gordillo, diciendo que esta tiene una manera peculiar de manejar la política, lo cierto que la mala fama más la codicia desmedida de la mentora en cuestión, hizo que la hebra se reventara por lo mas delgado, eso sin contar lo que por si sólo habría sido suficiente para detonar la ruptura fue el descontento generalizado de la real militancia del tricolor, por las negociaciones que los alfiles de Peña Nieto mas el vapuleado ex presidente del CEN del PRI Moreira, hicieron con los esbirros del PANAL, en lo obscurito y sin consultar a nadie, por lo que el resultado no se hizo esperar.
Cuentan los abogados especializados en la materia del divorcio, que hay divorcios contenciosos y divorcios por mutuo consentimiento, además de los divorcios necesarios, como creo que es el caso que hoy ocupa nuestra atención, donde por fortuna para los priistas, aunque no creo que fue por convicción lisa y pura o por atención a su muy nutrida, leal y sufrida militancia ( que ya casi se parece a la del equipo de fut bol Atlas) la que estuvo según los especialistas en desembocar como un río caudaloso rebasando a la dirigencia salpicando y fracturando sus milenarias estructuras.
Siendo objetivos, según los politólogos la legítimamente defenestrada profesora rural, quitaba mas votos de los que aportaba a la causa del tricolor, en donde todavía gravitan los fantasmas del Partido Verde Ecologista, (otro patrimonio familiar) donde fueron sus votos los que establecieron hace once años la diferencia entre el ocurrente Vicente Fox y el abanderado priista Labastida Ochoa hoy por cierto senador de la república, por lo que aparentemente Peña Nieto quería minimizar el riesgo de su posible elección, asiéndose a cualquier clavo salido de la pared por muy caliente que este estuviera, pero no contaba que la militancia de su partido ya cansada de hacer gobernadores y presidentes durante mas de 70 años le pusiera el cascabel al gato.
Lo positivo de todo lo anterior, es que cuando menos en este importante evento político, tanto el candidato presidencial como la cúpula priista midieron el riesgo de una ruptura que hubiera sido de consecuencias lamentables para su partido y lo mas probable es que perdieran la elección. De todo esto "quien lo dijera" el otrora partidote empieza a dar señales frescas de una democracia hacia su interior, que a lo mejor ni ellos mismos soñaban en el mas optimista de sus escenarios, ya nada mas falta que si ganan no se olviden de las bases mas allá de que deben gobernar para todos, tanto los que los votaron como los que no, por lo que mas de uno exclamará bendito divorcio...necesario. Es cuanto.
Para cualquier aclaración o mentada a esta advertidora columna, dirigirse a:
elespectador_guillermo@hotmail.com
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