Opinión / Columna
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Eduardo Sadot Morales Figueroa
En IFE, el ciudadano no importa, le escupen la cara
El Occidental
18 de diciembre de 2011
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Esto sólo sucede en nuestro país, en los más altos cargos encargados de aplicar la ley, los responsables llegan violentando la ley; con ese antecedente, qué podemos esperar de los demás. Hace algunos años en la Suprema Corte de Justicia de la Nación se decidió cambiar a todos los ministros de la Corte; el Poder Ejecutivo, que es otro poder más de los tres que integran el Gobierno decidió modificar a la Suprema Corte y todos los ministros tuvieron que renunciar para dar paso a los nuevos ministros; el asunto significó un escándalo internacional discutido y criticado soto voce por juristas de todo el mundo. En corto, a mí en lo personal abogados de otros países me reclamaban que cómo era posible eso, pues significaría que los ministros de la Corte renunciados así a fuerzas, ante quién podrían ampararse, si lo hacían ante ellos mismos no podían ser juez y parte, pero además si ya no eran ministros entonces no tenían facultad para fallar su restitución, pero si lo hacían ante los nuevos ministros, era tanto como reconocer de facto y dar por hecho que la destitución ya era un hecho consumado. Ministros -si mi memoria no me falla- que yo recuerde eran: Diego Valadés Ríos, Irma Cué Sarquís, Martha Chávez Padrón, Sergio Hugo Chapital Gutiérrez, Víctor Manuel Franco Pérez, Victoria Adato Green, todos ellos de probada capacidad, honestidad y honradez, eminencias en el Derecho que tuvieron que aceptar la imposición con digna humildad ante el peso del Estado.
El asunto quedó en el baúl del olvido, pero ahora que sucede algo similar con los consejeros del IFE, surge nuevamente la sombra de la inconsistencia jurídica. En la cátedra de la Facultad de Derecho de la UNAM, me queda muy claro que sabemos que una cosa es lo práctico, otra cosa es lo correcto, otra es lo conveniente, otra distinta es lo justo y una muy diferente es lo legal o apegado a Derecho. Don Jesús Reyes Heroles decía que en política la forma es fondo y que en política lo que se ve o lo que parece, es. Nombrar a los consejeros de la manera en que lo hicieron, no es ni lo justo ni lo apegado a Derecho, ni lo legal ni lo correcto por más que mis amigos diputados me quieran convencer de lo contrario y voy a decir porqué. La Cámara de Diputados ya había dado a conocer el procedimiento para nombrar a los tres consejeros del IFE de igual manera que lo habían venido haciendo en los nombramientos anteriores, incluso el del presidente, pero para esta ocasión los partidos políticos hicieron evidente que la ciudadanía no les importó y no obstante una convocatoria publicada y habiendo hecho una auscultación ciudadana dieron descaradamente marcha atrás burlándose; primero de los ciudadanos que creyeron en el procedimiento, asumieron el desperdicio de recursos en dinero que fue mucho para llevar a cabo reuniones que significaron tiempo de diputados, que nos cuesta dinero a todos los mexicanos, pero lo más grave es que al final escupen a la cara de los ciudadanos lavándose olímpicamente las manos, diciendo que de todos los ciudadanos entrevistados ninguno valía tanto como los funcionarios o ex funcionarios nombrados. No se cuestionan las personalidades de los nombrados, lo que sí es reprobable a todas luces es haber hecho una farsa tan costosa, que además se burlen de todos los ciudadanos de muy alto nivel que participaron y que los ahora nombrados se presten también a ese juego de los partidos políticos que tienen secuestrado al IFE y que han despojado a los ciudadanos de último reducto de participación ciudadana, lo digo hoy, aquí en estas páginas. Así, ¿cuánto tiempo más le queda de vida al IFE? Y tantos millones que nos cuesta.
sadot16@hotmail.com
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