Opinión / Columna
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Antonio Ochoa García de Quevedo
México, Chile, Brasil y Argentina: centros estratégicos del pensamiento latinoamericano
El Occidental
16 de marzo de 2010
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Los reyes católicos Isabel de Castilla y Fernando de Aragón financiaron la magna empresa del marino y navegante genovés Cristóbal Colón, quien surcara del Puerto de Palos y finalmente llevara a cabo el descubrimiento de América el 12 de octubre de 1492, como una consecuencia renacentista, ya que con este suceso histórico se inicia la edad moderna temprana, toda vez que la era moderna propiamente dicha comienza con el estallido de la Revolución Francesa en 1789, situación que de hecho marca el fin del pensamiento feudal. En ese sentido debemos tener presente que Italia civilizó en dos ocasiones a Europa: primero con el Imperio Romano y después con el Renacimiento de las Ciencias y las Artes. Con todo, debemos recordar y considerar que el concepto o modelo de Estado-nación tuvo sus orígenes en el marco de la España feudal del siglo XVI y estaba circunscrito alrededor de tres premisas o bases fundamentales: un territorio bien delimitado, un gobierno central que lo representara, así como un ejército que salvaguardara su soberanía.
Los Médicis, prósperos y acaudalados comerciantes italianos encabezados por Lorenzo el Magnífico, destinaron buena parte de su fortuna a impulsar la creación artística, de donde se desprendió la obra de geniales personalidades como Leonardo da Vinci, creador de la "Mona Lisa"; Rafael y Miguel Ángel Buonarroti, autor de las esculturas "La piedad", el "David", el "Moisés" y "Los esclavos", así como de las pinturas de la creación y el juicio final en la bóveda de la Capilla Sixtina. En el caso de España, hay que resaltar que pintores como Murillo; Velázquez, autor de "Las meninas", y "El Greco", creador de "El entierro del Conde de Orgaz" que se encuentra en Toledo, contribuyeron al auge cultural junto con los escritores de la Época de Oro de la Literatura española que comprende la segunda mitad del siglo XVI y la primera mitad del siglo XVII, sobresaliendo la obra inmortal de Miguel de Cervantes Saavedra de "El Quijote de la Mancha", documento señero de las letras hispánicas.
Por su parte la Ilustración, que comprende esencialmente los 40 años previos al estallido de la Revolución Francesa de 178, se vio enriquecida con las aportaciones de prominentes pensadores como Juan Jacobo Rousseau, Robespierre, Montesquieu y Voltaire, y después de la gesta liberal más relevante del siglo XVIII, dieron forma a la creación de la República Francesa, fundada en los ideales de la igualdad, la libertad y la fraternidad. Hay que recordar asimismo al gran impulsor de la Independencia de Estados Unidos John Adams, en una gesta que se libró a grandes rasgos entre 1770 y 1776 y que después, en el año de 1787, dio luz a la Constitución norteamericana, documento jurídico y político con gran visión histórica, en el cual los diferentes mandatarios de la Unión Americana inspirados asimismo en los padres fundadores que forjaron una gran nación en lejanas costas del Nuevo Mundo, han encontrado una guía a sus acciones que los llevó a lo largo del siglo XX a ejercer la hegemonía internacional.
Al realizar una retrovisión histórica latinoamericana, debemos hacer memoria del hecho que en la Real y Pontificia Universidad de México, primer centro de estudios avanzados del Continente Americano, impartieron clases de filosofía maestros que no eran ajenos al movimiento del humanismo, que centraba su atención en el individuo y en la necesidad apremiante de encontrar en la propia vida presente motivos reales de realización y felicidad. Por su parte en ese entonces dos de las universidades ibéricas más prominentes fueron la de Salamanca y la de Alcalá de Henares, enclaves intelectuales y culturales de España que impulsaron el pensamiento de avanzada aun al reconocer que el Imperio de Carlos V y de Felipe II se basó en el modelo feudal.
La Universidad Nacional Autónoma de México fue distinguida en el año 2009 con el Premio Príncipe de Asturias en Comunicación y Humanidades, considerados como los Nobel en habla hispana por sus trascendentes contribuciones al pensamiento universal. De igual forma, un año antes en el 2008, en la reunión de Nueva Zelanda, las instalaciones de Ciudad Universitaria fueron declaradas como Patrimonio Cultural de la Humanidad y paradigma del modernismo. Hay que resaltar que en la UNAM, que le fue concedida su autonomía en el año de 1929 por el entonces presidente Emilio Portes Gil, estudiaron los tres mexicanos que han sido galardonados con el Premio Nobel: Alfonso García Robles, ganador de la presea de la Paz en 1980, entregada por el Instituto de Oslo, Noruega; Octavio Paz, acreedor del premio en Literatura en 1990, y Mario Molina, ganador en Ciencias Químicas en 1995, estos últimos dos otorgados por la Real Academia Sueca de las Ciencias. Ciertamente desde su inauguración en el año de 1952 por el presidente y legítimo creador del México moderno, Miguel Alemán Valdés, Ciudad Universitaria se ha constituido como el centro neurálgico de la docencia, la investigación científica, la innovación tecnológica y la difusión de las artes y la cultura nacional.
Asimismo Chile, nación latinoamericana con un alto nivel educativo que se encuentra en los umbrales del Primer Mundo y Brasil, a través de la Fundación Getulio Vargas; Argentina y Perú, semillero de grandes economistas como Hernando de Soto, autor de "El otro sendero" y Oswaldo de Rivero, quien escribió "El mito del desarrollo"; de hecho éstos son algunos de los países latinoamericanos que se han mantenido a la vanguardia del pensamiento universal. El desafío educativo que hoy por hoy confronta a México con su pasado y cultura milenaria y con la propia construcción del futuro, de hecho ese es el gran reto de nuestra nación en los albores del siglo XXI y del tercer milenio, ya que en tanto no se resuelva el problema educativo como antídoto de fondo al vandalismo y al resentimiento social, será ilusorio y quimérico afirmar que este país, ahora del Segundo Mundo, transita ya al Primer Mundo.
* Catedrático universitario de la Univa.
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