Espectáculos
Sarah Brightman cautiva al público mexicano
La sirena del bel canto desplegó una brillante producción visual; la acompañaron Alessandro Safina y Fernando Lima. Foto: Omar Flores / El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
10 de noviembre de 2008

Ricardo Hernández /El Sol de México

Ciudad de México.- Muy visual resultó en esta ocasión la presentación de la soprano británica Sarah Brightman, quien durante el primero de sus dos conciertos en el Palacio de los Deportes logró reunir a poco más de 14 mil personas, que atestiguaron un concierto lleno de colorido con una impactante producción visual que se apoyó en una gran pantalla de alta tecnología y que contó con la presencia del tenor italiano Alessandro Safina y del contratenor argentino Fernando Lima, con quien interpretó el éxito musical Pasión.

Un show dividido en dos actos que inicio pasadas las 20:00 horas, trasladando al público asistente a mundos llenos de fantasía y atmósferas oníricas, redondeadas por la potente y aterciopelada voz de Sarah, que lució como una reina durante la velada en que realizó diversos cambios de ropa que maravillaron a los privilegiados que tuvieron la oportunidad de presenciar un evento único en su estilo.

Un derroche de talento y carisma fue el que nos regaló esta mujer que logró llevarse exageradas cantidades de aplausos y ovaciones durante cada una de sus ejecuciones que iniciaron luego de su misteriosa aparición ataviada con una túnica negra de la que fue despojada por un grupo de bailarinas que simulaban ser ninfas, dejándola en un vestido largo rojo muy elegante y sensual, evocando la letra de Gótica y Fleur du Mail.

Totalmente embelesado, el respetable escuchó también Let it Rain y Symphony, que da nombre al disco que vino a promover en nuestro país, tras lo que dio un agradecimiento en español e inglés al público que la ha apoyado con su presencia.

La pantalla de alta tecnología sirvió para proyectar imágenes mágicas como un castillo medieval rodeado de seres fantásticos como dragones y demonios, así como montañas, llanuras, el cielo estrellado, un mar donde se reflejaba la Luna y hasta un grupo de lobos en bicicleta persiguiendo a Caperucita Roja, que apareció posterior a un "performance" de Alicia en el País de las Maravillas.

What a Wonderful World y una exquisita versión acústica de Dust in the Wind, prosiguieron con el recital que incluyó otros éxitos como: Nella Fantasía, Costume Change y su estupenda interpretación de Hijo de la Luna, para proseguir con La Luna. Sarabana, Anytime, Anywhere, Storia D'Amore y Canto Della Terra, contando con el apoyo de Alessandro Safina. Tras un receso de 20 minutos, aproximadamente, la Brightman volvió para complacer con You Take my Breath Hawai y, por supuesto con el Fantasma de la Opera, pues hay que recordar que ella fue justamente la primera Christine, del musical creado por Andrés Lloyd Weber.

Con un público totalmente emocionado, Sarah ejecutó también Sera Qui, I've Been This way Before, Alice Interlude, Red Riding Houd Rap, the First of May y I Believe in Father Christmas, con efectos invernales como la caída de nieve, tras lo que apareció Fernando Lima y cantaron a dúo Pasión, cerrando sola con Time to say Goodbye. Sinw embargo, la soprano debió volver para culminar de forma definitiva con Deliver me y Running.