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Finanzas
Pide Europa "electroshock" para salir de la crisis
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, convocó a la cumbre del Eurogrupo. Foto: AFP
Organización Editorial Mexicana
11 de octubre de 2008
Carlos Siula / Corresponsal
París, Francia.- Los ministros europeos de Economía que participan en la reunión del G-7 en Washington, viajaron decididos a convencer a Estados Unidos de que sólo un verdadero electroshock permitirá reactivar el mercado crediticio -totalmente paralizado por la crisis- y restablecer la confianza en sistema bancario mundial. Antes de viajar a Washington, los ministros Alistair Darling (Gran Bretaña), Peer Steinbrück (Alemania), Christine Lagarde (Francia) y Giulio Tremonti (Italia) mantuvieron una conferencia telefónica para coordinar sus posiciones. Los cuatro buscarán organizar una acción conjunta del G7 con los mayores países emergentes (India, China, Rusia, Sudáfrica, Egipto, Argentina, Brasil y México). "Hace falta una base coordinada de más de siete", estimó Christine Lagarde. Los europeos piensan que están en condiciones de presionar a Estados Unidos, a quien responsabilizan directamente de haber desencadenado la actual tormenta financiera mundial por su incapacidad a circunscribir la crisis de los subprimes. Los grandes actores de las finanzas mundiales piensan que sólo una terapia intensiva permitirá salir del actual clima de desconfianza. El derrumbe de las bolsas en los tres últimos días demuestra que los mercados esperan acciones más amplias y más profundas. Los mercados resultaron totalmente insensibles a las bajas de las tasas de interés decididas coordinadamente por siete bancos centrales el miércoles pasado, a los planes de rescate por valor de 1.6 billones de dólares aplicadas por Estados Unidos y varios países europeos e incluso a los 2 billones de dólares inyectados por los bancos centrales desde el 29 de septiembre, que fueron absorbidos como una gota de agua en el desierto. A pesar de esos esfuerzos gigantescos, las bolsas continúan en picada, los bancos mantienen cerradas todas las líneas de crédito y, en consecuencia, la llamada economía real empieza a carecer de oxígeno para seguir respirando. El fenómeno más inquietante es la desconfianza que reina en el sector financiero. Ningún banco quiere prestar dinero a otro banco por temor a no ser reembolsado. Los pocos préstamos interbancarios que se realizan se hacen a intereses de usura. La tasa que regula los préstamos interbancarios en Londres (Libor), subió de 3.93 por ciento el martes a 5.73 el miércoles y el viernes se estableció en 4.82 por ciento. Nada indica que la declaración final del G-7 logre apaciguar las tensiones porque los mercados reclaman decisiones contundentes. Necesitamos reglas mundiales para los mercados", reconoció Peer Steinbrück. Hasta ahora, Alemania se resistía a organizar una política conjunta, pero la gravedad de la situación la hizo cambiar de opinión. Gran Bretaña también estaría dispuesto a poner su liberalismo entre paréntesis para aceptar un plan conjunto de acción. Convencido de que el G7 no logrará modificar la febrilidad de los mercados, el presidente francés Nicolas Sarkozy convocó a una cumbre del Eurogrupo, es decir los 15 países de la zona euro. La reunión se hará probablemente el domingo por la tarde en París, pero Sarkozy espera algunas respuestas. El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se entrevistó el viernes en París con Sarkozy y lo urgió organizar esa cumbre. Una iniciativa de esa naturaleza debe ser adoptada por Francia que ocupa la presidencia pro tempore de la Unión Europea (UE) en el segundo semestre de este año. Zapatero reconoció que la situación actual justificaba esa reunión: "No hay precedentes de una situación del sistema financiero mundial caracterizada por la profunda desconfianza, la incapacidad de que el crédito funcione y puedan financiarse las actividades de empresas y las necesidades de las familias", señaló. También Japón cree que es necesario actuar con urgencia para adoptar acciones concretas. En su condición de presidente del G-8, Tokio trata de reunir una cumbre de ese grupo que integran Estados Unidos, Japón, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Italia y Canadá más Rusia. Será difícil de concretar ese encuentro a corto plazo, pues una reunión de esa naturaleza requiere cierta organización logística y un mínimo de preparación política para que pueda arrojar resultados concretos. En ese clima de extrema volatilidad, nadie se atreve a pronosticar cómo puede evolucionar la situación en las próximas horas. |
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