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Sociedad
Rotarios tapatíos apoyan a Casa Betania
La foto del recuerdo. Foto: El Occidental.
Miembros del Club Rotario Guadalajara Colomos entregaron víveres, ropa y golosinas
El Occidental
6 de octubre de 2008
Julia Marisol Hernández
Guadalajara, Jalisco.- Hace unos días en un evento altruista llevado a cabo por el Club Rotario Guadalajara Colomos, su presidente Sigfrido Ignacio Cuen Rodel, así como las señoras rotarianas y su presidenta Alma Lucía Venegas de Cuen asistieron a la Casa Betania a entregar víveres, ropa, dulces y comida a los pacientes que ahí viven. Todo se realizó con el único fin de convivir con ellos y darles un poco de tiempo, cariño, amor y distracción, aseguró la titular del organismo, Alma Lucía Venegas. Entre los socios del club que asistieron a esta noble causa se encontraron Luis Antonio Díaz, Gustavo Magaña, Aída Chavira, Luis Ramón Sánchez, Gaby Gutiérrez, Humberto Dahuss, Nelly Jesús, Enrique Chávez y Lourdes Cuen. Así como el grupo de jóvenes de rotarios Gustavo, Adrián, Estefanía, Ximena, Gil y Valery. LA CASA BETANIA Todo inició por la noble causa de la madre Lidia Santiesteban, una persona humanamente admirable y espiritualmente indescriptible que hizo que Hogares Betania fuera consolidándose fuertemente día con día. Cuando la madre recibió la donación, era un gallinero que había pasado por una epidemia en la que murieron todos los pollos y se lo regalaron con la condición de que ella limpiara el lugar y lo habitara. Aceptó el reto. Pidió un permiso en su comunidad religiosa (Religiosas Franciscanas) y tomando como única de su confianza a la madre Delia, empezó la obra de rescate más hermosa, que ha pasado por tantas y tantas facetas. El primer giro fue atender a enfermos sin recursos con el sistema naturista con el que ella había sanado de un cáncer intestinal. Posteriormente, empezó a dar consultas y medicinas totalmente gratuitas y día con día Dios le iba dando mayores alcances a la obra. Casa Betania -desde su nacimiento- abrió las puertas a todos los necesitados pensando que Dios se los enviaba; así que fueron llegando niños abandonados, madres solteras, familias abandonadas por algún bracero, enfermos que no tenían cabida en ninguna institución. Con los años, el hogar cambió su nombre a Hogares Betania, y fue reconocido con ello por el IJAS como una institución de asistencia social. El Club Rotario -del cual, en ese entonces, eran presidentes el doctor Pérez Lete y Lucía, su esposa- fue de los primeros contactos con organizaciones establecidas, construyéndole en ese entonces un departamento al fondo de la casa de Pinos, en Ciudad Granja, con dos alojamientos, baños y cuarto de lavandería y un lugar en donde los niños estaban ocupados en juegos y diversiones. Actualmente, la obra ya no es un simple apostolado, es una institución de asistencia social, reconocida y afiliada al IJAS y al DIF, ya manejada con administración, consejo directivo, patronato, y sostenida como siempre por donativos de los mismos amigos que conocen a fondo la obra. |
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