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Finanzas
Rechaza Congreso estadounidense plan de rescate
El presidente Bush se declaró muy desilusionado" con el voto, a través del portavoz de la Casa Blanca Tony Fratto. Foto: AP
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Organización Editorial Mexicana
30 de septiembre de 2008
Carmen Flores / Corresponsal
Washington, D.C.- Por 228 votas contra 205, la Cámara de Representantes del Congreso federal de Estados Unidos reprobó el paquete de rescate financiero de Wall Street por 700 mil millones de dólares, provocando de inmediato la incertidumbre en los mercados financieros del mundo y del desplome de Wall Street, además de poner en duda la influencia de la Casa Blanca para resolver una crisis que amenaza con el derrumbe total de la economía de la otrora potencia mundial económica norteamericana. La decisión de la Cámara de Representantes fue un golpe político muy fuerte para el presidente George W. Bush, y los líderes demócratas y republicanos del Congreso; quienes este fin de semana pasado definieron los detalles del paquete de rescate financiero destinado a amortizar la precipitada bancarrota de la banca privada estadunidense. "Estoy decepcionado por el resultado de la votación en el Congreso de Estados Unidos sobre el paquete de rescate financiero", declaró el presidente Bush, cuando en la Cámara de Representantes se dio por terminada la sesión de votación sobre la propuesta para salvar a Wall Street. El fracaso inicial de Bush y los líderes legislativos por salvar a la banca privada con el dinero del erario estadunidense, sacudió de inmediato al mercado bursátil estadunidense que registró una pérdida histórica de 777.68 unidades, la pérdida más grande en la vida de Wall Street. "Presentamos un plan grande porque tenemos un problema grande, voy a hablar con mis asesores económicos y vamos a trabajar con los líderes del Congreso", apuntó el presidente Bush, quien llamó a una reunión de emergencia a Henry Paulson, secretario del Tesoro. El repudio a la legislación fundada y respaldada con el dinero del erario estadunidense, ocurrió por los votos emitidos por los republicanos de la Cámara de Representantes, lo cual demostró que Bush se ha quedado sin influencia sobre legisladores federales de su partido, quienes temen que al apoyar el paquete de rescate financiero el electorado estadunidense los castigue con su expulsión del poder Legislativo en las elecciones del 4 de noviembre. En el desglose de la votación final de la Cámara de Representantes, se registraron a 133 representantes republicanos y a 95 demócratas que votaron en contra del paquete, y a 140 demócratas y 65 republicanos a favor del proyecto de ley. "Nuestra estrategia es continuar abordando esta situación económica y seguiremos trabajando para desarrollar una estrategia que nos permita seguir adelante", acotó el presidente Bush. La molestia del electorado estadunidense por la decisión de la Casa Blanca y del Capitolio por sacar del atolladero a Wall Street, se reflejó perfectamente en el voto de la mayoría de los 435 integrantes de la Cámara de Representantes; quienes obviamente temen perder su puesto en el Poder Legislativo apoyando un paquete que condona los gravísimos errores de los presidentes ejecutivos de la banca privada, quienes además reciben salarios y bonificaciones millonarias cada año. "El paquete es imperfecto, pero debemos aprobarlo lo antes posible para evitar y resolver esta crisis", declaró John McCain, el candidato presidencial del Partido Republicano, en su reacción al voto de la Cámara de Representantes. "Es tiempo de resolver los problemas y de dejar de hacer señalamientos y buscar culpables", remató McCain. La percepción del público estadunidense respecto a la crisis económica y financiera, es el resultado de los casi 8 años de fracasos económicos de la Presidencia republicana del presidente Bush y de la complacencia del Departamento del Tesoro con los ejecutivos de Wall Street, quienes en medio de la crisis económica que comenzó a materializarse desde hace dos años apostaron a la volatilidad de la industria de los bienes raíces, comprando de manera indiscriminada créditos hipotecarios que ya se desplomaron arrastrando a la quiebra a la banca privada. Si la minoría republicana de la Cámara de Representantes hubiese aprobado al paquete de rescate financiero en este su primer intento en el pleno de esa ala legislativa, su posición se hubiese interpretado como la aceptación de la responsabilidad de la crisis económica y financiera que azota al país. La sesión en la Cámara de Representantes reflejó las dificultades políticas que enfrentan Bush y los líderes republicanos y demócratas para vender el paquete de rescate financiero, sobre todo porque durante los 40 minutos que duró el proceso de votación, ni los líderes de los dos partidos lograron hacer cambiar de opinión a sus correligionarios, forzando con ello a detener el proceso. El pleno de la Cámara de Representantes se reunirá nuevamente este jueves dos de octubre, sesión en la que la Casa Blanca y el liderazgo legislativo someterán nuevamente a votación al proyecto de ley para rescatar de la quiebra total a Wall Street. La desaprobación en la Cámara de Representantes del paquete de rescate financiero, originó de inmediato una tensión más aguda en la contienda de los dos partidos por ganar la Presidencia. Barack Obama, el candidato presidencial demócrata, "lamentó" la decisión de la Cámara de Representantes, y en un comunicado anunció que ya está trabajando para intentar resolver el "impasse" legislativo, |
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