Ciencia y Tecnología
Un cuerpo humano autorreparado
Tu cuerpo tiene garantía total en muchos órganos importantes. Foto: El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
22 de septiembre de 2008

Salomón Bayón / El Sol de México

Ciudad de México.- Si los seres humanos fuéramos como las salamandras, ese carpintero descuidado que vive al doblar la esquina tendría de nuevo todos sus dedos. Pero en cuanto nuestros primeros antepasados salieron arrastrándose de los pantanos, la regeneración de las extremidades quedó fuera de nuestro portafolio genético. La buena noticia es que nuestros cuerpos todavía conservan algunos mecanismos importantes de reparación.

La regeneración es el estado natural cuando nos encontramos en el estado embrional, dice el doctor David L. Stocum, investigador de Regeneración y decano de la Facultad de Ciencias en la Universidad Purdue, Indianápolis. Poco a poco, vamos perdiendo esa capacidad en la medida que nos desarrollamos, excepto en ciertos tejidos.

Los sobrevivientes que aún son capaces de regenerarse son las arterias, la piel, el hígado, los pulmones, las vías digestivas y ciertas partes del cerebro. Estos órganos son capaces de refrescarse constantemente en una persona saludable. Eso se llama regeneración de mantenimiento. Es como hacer trabajos en un automóvil, dice Stocum. Si te falta aceite, compras medio litro. Si deja de funcionar una luz, reemplazas la bombilla. Lo mismo sucede con tu cuerpo. (Algunas partes, incluyendo el hígado y las yemas de los dedos, pueden volver a crecer. Varios estudios sugieren que las células madre adultas en esas áreas desempeñan un papel en ese proceso).

Encárgate de que tu cuerpo tenga todas las herramientas y piezas que necesita para afinar su maquinaria. A veces es algo tan simple como ajustar la aceleración del motor. Aquí te decimos cómo soldar los huesos fracturados, cómo hacer un bypass de las arterias obstruidas, cómo hacer crecer nuevas células del cerebro y mucho más, y lo lograrás al hacer que los poderes regenerativos de tu cuerpo sean los óptimos.

TUS ARTERIAS

El daño: Los vasos sanguíneos que se estrechan gradualmente.

La defensa natural: Cuando las venas comienzan a obstruirse y son como una autopista a la hora pico, un cuerpo saludable puede lidiar con el tráfico agrandando las arterias que ya tiene e incluso creando otras nuevas. Es un proceso natural llamado angiogénesis, y he aquí cómo funciona.

Los enlaces entre los vasos sanguíneos, llamados anastomosis arteriales, normalmente les suministran la sangre a los tejidos locales, como las rampas de salida que desvían parte del tráfico de las autopistas. Las células de los vasos sanguíneos son capaces de detectar el incremento de la presión y eso transmite señales que hacen aumentar las anastomosis, explica el doctor Ronald L. Terjung, presidente asociado del Departamento de Ciencias de la Universidad de Missouri. La sangre puede cruzar (hacia vasos no obstruidos) y continuar su camino.

Lo que puedes hacer: Primero, limpia tus cañerías. El colesterol puede frenar el proceso de reparación. Los investigadores de la facultad médica de Harvard compararon los tejidos de dos grupos de pacientes de operación de corazón abierto, un grupo que tenía las venas obstruidas y otro que las tenía limpias, y observó que las arterias obstruidas eran incapaces de responder a las señales de crecimiento. La angiogénesis no tiene lugar si las células de los vasos sanguíneos están dañadas o están obstruidas con colesterol, dice el autor del estudio, el doctor Roger J. Laham, director del Centro de Investigación de Angiogénesis de la Facultad de Medicina de Harvard. De manera que debes mantener bajos tus niveles de colesterol.

Haz tus propios desvíos en las autopistas dedicándote a correr, nadar o jugar baloncesto, lo que sea necesario para que tu sangre empiece a bombearse. Un estudio publicado en la revista BMC Physiology concluyó que la endostatina, un factor vinculado con el crecimiento de las arterias, aumentó un promedio de 73 por ciento en los voluntarios saludables después de 10 minutos en la estera, a un promedio de 10 kilómetros por hora. Algo incluso mejor: los efectos se mantuvieron por un periodo de hasta dos horas y mientras con más intensidad se hacían los ejercicios, más endostatina segregaban.

Puede ser que llegue el día en que una inyección ayude a lograrlo. Los científicos de la Universidad de Cincinnati les inyectaron a tres pacientes de enfermedades cardiacas una sustancia llamada factor de crecimiento FGF1, una especie de interruptor que da inicio al crecimiento de las arterias. Tres meses después, los tres pacientes ya estaban creando nuevas arterias y habían incrementado el flujo de sangre. Son ramas de arterias muy, muy pequeñas que crecen por un área como si fueran ramas de un arbusto. Son casi microscópicas, dice la doctora Lynne Wagoner, autora del estudio. "Algunos pacientes son capaces de hacerlo ellos mismos de manera natural, pero en los pacientes que estamos estudiando, prácticamente se lo estamos haciendo nosotros".

TUS HUESOS

El daño: Un hueso fracturado

La defensa natural: La respuesta curativa es generada por las partes vivas del hueso, las células que viven en el interior de la matriz ósea, dice el doctor Sherwin S.W. Ho, profesor asociado de Cirugía Ortopédica en el Universidad de Chicago. Pero la curación no es cuestión de elegir la píldora azul o la roja. La matriz de la que habla el doctor Ho es la estructura ligera, pero duradera, de carbonato de calcio que conforma la mayor parte de los huesos. Dentro de unas pequeñas bolsas en la matriz ósea se encuentran las células vivas, incluyendo a los osteocitos que construyen los huesos. Cuando uno se fractura un hueso, las células salen de las bolsas, explica Ho.

Lo que puedes hacer: Come vegetales verdes. Estos te aportan gran cantidad de vitamina K, un compuesto que ayuda a bloquear las células óseas en su lugar mientras despliegan un nuevo andamiaje. Una ración de brócoli o espinaca provee más de la cantidad de consumo recomendada. Y también ponte a comer guacamole: los aguacates y los tomates son también buenas fuentes de vitamina K. ¿Nunca habías oído hablar de la vitamina K? No es de sorprender: menos del 50 por ciento de los hombres entre 18 y 44 consumen la cantidad suficiente de esa vitamina, concluyen los investigadores de la Universidad de Tufts.

No te quedes acostado. Un hueso quebrado no es una excusa para estar seis meses inactivo. En cierto punto tienes que empezar a introducir un poco de presión al hueso para estimular esos osteocitos para que creen más hueso, señala el doctor Ho. La mayoría de las fracturas están listas para una presión ligera en seis semanas. Inicialmente, el doctor Ho les da pelotas para apretar con la mano a sus pacientes y les orienta un régimen de ejercicios ligeros para los brazos y piernas fracturados. Cuando estés listo para ejercicios más intensos, debes hacer un par de series de unas 15 a 20 repeticiones al día, al máximo nivel de resistencia que seas capaz de completar sin llegar a sentir dolor, indica el doctor Ho.

Recurre a lo ultra. Si eres deportista o nudista y necesitas regresar a la acción del espectáculo inmediatamente, considera un sistema de curación de huesos con ultrasonido como Exogen, el cual ha demostrado contribuir a la curación de los huesos hasta un 38 por ciento más. Algunos planes de seguro médico cubren las sesiones de este tratamiento.

(Continuará)