Opinión
Historias Extraordinarias
Edmundo Domínguez Aragonés
Mae West el primer símbolo sexual del cine

El Sol de México
7 de septiembre de 2008

"SOY UNA CHICA MALA DE BUEN CORAZÓN"

Entre 1934 y 1936, Salvador Dalí pintó a Mae West, reproduciéndola de modo maquinal, como una fotografía inexpresiva que se convierte en un salón rojo con un sofá en forma de labios, chimenea como fosas nasales y cuadros como los ojos de West. El cortinaje que enmarca el salón es la rubia cabellera de la actriz cinematográfica, célebre protagonista de los westerns americanos y primer símbolo sexual y mujer fatal del cine.

El poeta y crítico de arte francés André Bretón dijo al mirar el cuadro: "Es retrógrado y no tiene ninguna validez la propuesta de sistematizar la confusión para desacreditar el mundo de la realidad".

El retrato de Mae West es un clásico de la pintura e irrepetible, comentó el pintor belga René Magritte, cuyos sombreros de hongo también son clásicos.

Este cuadro se exhibe en la Casa Museo de Dalí, de Port Ligat, en la bahía de Cadaqués, Cataluña, España, y se nombra "El salón de reposo" y es una estancia surrealista.

HIJA CAPRICHOSA

Mae Jean West nació en Brooklyn, Nueva York, el 17 de agosto de 1893.

A su padre Albert le apodaban "El Peleón" y "era un hombre de pelo en pecho". Su madre Jean era suave y femenina, y perdió una hija antes de tener a Mae. Tuvo un hermano que vivió tan sólo unos meses y así fue hija única durante muchos años.

Su padre había combatido en el ring y en la calle, tuvo un establo y luego se hizo detective.

"Mi madre me trataba como si fuera una joya. Hacía todo lo que quería. Si me encaprichaba con una muñeca, me la compraba y la que yo quería, entre cientos de muñecas, era la que estaba en lo más alto de la estantería. Tuvieron que ir por una escalera y la bajaron. Todo el mundo creyó que yo lo hacía por puro capricho, pero la quería porque tenía un vestido color malva. Yo tenía cuatro años", cuenta en su "Memorias", publicadas póstumamente en el libro "I'm no angel", en 1990, y es el título de la tercera película que filmó en 1933.

LA "BABY VAMP"

En la adolescencia se incorporó al vodevil después de estudiar, animada por su madre, desde muy niña baile y canto, y cuando apareció a los 14 años de edad en la escena teatral se convirtió en fatal vampiresa, siendo denominada por esa época: "The Baby Vamp".

HIJA Y MADRE

La madre de Mae quería ser actriz. Y lo consiguió a través de su hija. Ella siempre iba a verla y tenía un palco. Meses antes de su muerte, Mae la sacó con ella en el escenario para saludar al público al acabar el espectáculo.

Era la noche de fin de año y toda la compañía salió al escenario, y la madre de Mae "estaba encantada" y lanzó un beso al público, como lo hizo su hija.

"El éxito que tuve sobre el escenario mereció la pena sólo por el hecho de que mi madre pudiera subir a compartirlo conmigo en aquella ocasión".

QUISO SER DOMADORA DE LEONES

Mae adoraba los leones. Los admiraba. Cuando llegaba a una ciudad nueva, iba al zoológico sólo para verlos. Se ponía delante de su jaula y "tenía una fantasía. Yo estaba allí dentro, con ellos, y los leones, que son animales preciosos, hacían exactamente lo que yo quería. Se rendían a mí. Yo sentía una gran pasión por ellos y no tenía ningún miedo. Sabía que los leones me reconocerían y no me harían daño. Siempre había querido ser domadora de leones".

El sueño de Mae se cumplió en la película sobre la vida en el circo "No soy un ángel", que filmó en 1933. La actriz no usó un doble en las escenas donde ella está en la jaula haciendo a los leones pasar por un aro.

"Cuando salí de la jaula todo el mundo me aplaudió. Nunca tuve que repetir la experiencia porque sabía que lo había logrado".

ESCRIBIO LOS GUIONES DE SUS PELICULAS

Mae escribía sus propios guiones, al menos al principio de su carrera. No le interesaba escribir para otras mujeres y le disgustaba escribir escenas en las que ella no apareciera, aun cuando fuera necesario.

Todos sus filmes son bastante cortos, y si parecen largos se debe a que el material apenas es suficiente para un número de revista y en ellos representa siempre a una estrella del vodevil: "La estrella más grande del siglo".

Los diálogos, en general, son de doble sentido y con una fuerte carga sexual.

Cuando le preguntaban si creía en el amor a primer vista, respondía: "No lo sé, pero no cabe duda de que ahorra tiempo".

En "Lady Lou" (1933), al descender de un carruaje palmea a un niño en la cabeza: "Es usted una hermosa mujer, Lady Lou", dice la madre del chico, y Lady Lou asiente: "La más hermosa que haya pisado estas calles".

En sus películas había hombres en su pasado y habría hombres en su futuro, y jamás se filmó una escena de ella con ninguno en la cama, aunque tenía la costumbre de recibirlos en su dormitorio: "Esta noche doy la bienvenida a todo el que venga", dice en "No soy un ángel".

"Ella es un tarro de miel alrededor del cual se apiñan las abejas", escribían los periódicos. En opinión de los críticos cinematográficos: "Su desaforado y lujurioso disfrute de los hombres, el pecado y los diamantes, sigue siendo una experiencia refrescante y es asombroso que estas películas sigan entreteniendo tanto, pero poco a poco van perdiendo su atractivo y puede que a nadie interese ir más allá de 'No soy un ángel', dirigida por Wesley Ruggles, y de "Belle of the Nineties", de 1934, dirigida por Leo McCarey".

Mae explica: "Ser a la vez actriz y escritora es la mejor combinación que te puedas imaginar, porque puedes ser quien quieras. Sólo tienes que escribirte el papel y después interpretarlo. Así puedes saltarle las partes aburridas. Y cuando te cansas, puedes ser otra persona distinta".

HEARST VS. MAE Y LA CENSURA

En 1936, todos los diarios de William Randolph Hearst, el megamagnate de los medios estadunidenses, se lanzaron contra Mae describiéndola tal "un monstruo de lascivia y amenaza para la sagrada institución de la familia norteamericana" y se preguntaban: "¿Cuándo llegará la hora de que el Congreso se decida a hacer algo con Mae West?".

Además, los diálogos de sus películas fueron juzgados como "concupiscentes" y, más aún, Hearst se sintió injuriado ante el trato dado por Mae al himno usado en las convenciones: "Mejor es dar que recibir", y ordenó la inmediata prohibición de la publicidad de las películas de Mae en todas sus publicaciones.

Entre otras frases "concupiscentes" se citaban: "¿Qué te pasa en el bolsillo del pantalón? ¿Llevas una pistola o simplemente te alegras de verme?; "Un hombre en casa vale por dos en la calle"; "Teniendo esto en casa, para qué salir a la calle?" y "Mejor es dar que recibir".

La causa y razón del enojo y la campaña de Hearst contra Mae se debió a un comentario de ésta sobre las habilidades de Marion Davies como actriz. La señorita Davies era la amante de Hearst.

EL CODIGO HAYS

En 1922, William H. Hays, crítico cinematográfico norteamericano, se convirtió en el censor máximo del cine norteamericano y para ello creó el Código de Moral, por el cual se rigió la Asociación de Productores y Distribuidores Cinematográficos de los Estados Unidos, institución fundada por las mismas empresas productoras para censurar sus propias películas y que Hays presidió desde 1922 hasta 1945, en que dimitió a su cargo para retirarse a la vida privada.

Hearst persistió en contra de Mae y así presionó a la oficina de Hays para acobardarla durante la filmación de "Every day's holiday" y dos frases fueron censuradas en la película: "No dejaría que me tocaras ni con una vara de diez pies" y "Por ese fulano no me quitaría ni el velo".

"¡CREO EN LA CENSURA!"

Mae declaró: "¡Creo en la censura! Si una sola de mis películas no hubiera sido clasificada 'X' me habría sentido insultada. Yo inventé la censura.

"Yo tenía mis trucos para hacerle frente a la censura. Escribía unas cuantas líneas que sabía que tacharían para que dejaran las demás. Había que permitir que se ganaran el sueldo. Se podría decir que yo creé la Hays Office. Tuvieron que instituirla por mí. Soy una especie de madrina del Código Cinematográfico".

Y SE CANSO DE LA CENSURA

Las presiones de la censura terminaron por decidirla a alejarse del cine, aunque era la actriz mejor pagada de la época, para retornar a los escenarios teatrales, en donde todo era más liberal.

Aún así intervino en dos películas más en los años 40: "My little chickadee", en 1940, y "The Heat's on", en 1943.

Mae dejó definitivamente el cine hasta los años 70 cuando la censura en Hollywood ya no existía y filmó, al lado de Rachel Welch, la actriz que en estos Soles se considera el símbolo sexual número uno, "Myra Breckinridge", en 1970.

Su última película, basada en su propia obra, fue "Sextante", en 1978, al lado de Tony Curtis y en la que aparecían Ringo Starr, de Los Beatles, y Keith Moon, de The Who.

EL SEXO, BUENO PARA LA SALUD

Mae consideraba que el sexo es lo más grande que hay en la vida y que el sexo sin amor "tampoco está mal". El sexo, decía, es el mejor ejercicio para desarrollarlo todo: "Es muy bueno para el cutis y la circulación. El sexo es salud".

Y recomendaba a las mujeres jamás ponerse al Sol porque "arruina el cutis".

SU MEJOR AMANTE

En el libro de Charlote Chandler, "The ultimate seduction", publicado en 1984, cuatro años después de la muerte de Mae, la actriz y dramaturga le confiesa a la autora: "Mi mejor amante fue un francés que me recogía con su coche cuando acababa 'Diamond Lil' y me llevaba al otro teatro a los ensayos de 'Pleasure man'. Un sábado por la noche nos pusimos a hacerlo y estuvimos hasta las cuatro de la madrugada del día siguiente. Doce chismes de goma. Veintidós veces. Me encontraba algo cansada".

MATRIMONIO SECRETO Y LA PILDORA

Mae se casó en secreto y reconoció que no era de las mujeres que sirven para el matrimonio. Se casó a los 17 años y nunca recordó el nombre de su único esposo. Reconoció que fue algo "esencialmente físico".

El marido se llamaba Frank Wallace, con quien estuvo unida desde 1911 hasta 1942.

Y aunque no creía en el matrimonio, se lo tomaba muy en serio. Por eso "jamás he tonteado con un hombre casado si sabía que estaba casado. Jamás le he arrebatado el hombre a otra mujer, ni siquiera en una obra de teatro".

"Ni tampoco, agregó, he dicho una vulgaridad, ni he sido malhablada, ni me he tirado de cabeza por el hombre de otra mujer. Jamás he hecho nada que hiciera daño a otras personas".

En relación a la píldora, afirmó: "La píldora hizo más libre a la mujer. Yo no necesitaba nada para sentirme libre. El tipo de hombre que necesita una mujer es el que no le permite tomar la píldora por miedo a que le haga daño a la salud".

PRIMERA EN ABORDAR EL TEMA DE LA HOMOSEXUALIDAD

La homosexualidad era tema tabú hacia finales de los años 20 y Mae, que ya había presentado en Broadway "Sex", obra escrita, producida y dirigida por ella misma, fue llevada a prisión debido al "contenido obsceno de la obra", y apenas salió de la cárcel estrenó "Drag", cuya presentación, después del estreno, fue prohibida "por tratar el tema de la homosexualidad".

Era el año de 1926 y Mae, de 33 años de edad, fue la primera en tocar el tema en una obra de teatro.

MURIO A LOS 87 AÑOS

Mae murió el 22 de noviembre de 1980 en Los Angeles, California, Estados Unidos, mientras dormía en su cama en forma de concha, a los 87 años de edad.

Filmó 12 películas de 1932 a 1978.

Otra de sus frases célebres es: "Cuando soy buena, soy muy buena, pero cuando soy mala, soy mejor".

Los nombres protagónicos que se dio en los filmes son: Maudie Triplett, Lady Lou, Tira, Ruby Carter, Cleo Bordon, Rose Carlton, The Frisco Doll, Mavis Arden, Peaches O'Day. Flower Belle Lee, Fay Lawrence, Leticia Van Allen y Marlo Manners.
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