Internacional
Promete rápido castigo Karzai por muertes de civiles afganos
Organización Editorial Mexicana
4 de septiembre de 2008

REUTERS

Azizabad, Afganistán.- El presidente afgano, Hamid Karzai, visitó este jueves a los parientes de civiles que se dice murieron en un ataque de la coalición liderada por Estados Unidos el mes pasado, prometiendo un rápido castigo a los responsables.

La rabia ha aumentado por la redada del 22 de agosto en el distrito occidental Shindand de la ciudad de Herat, donde el Gobierno afgano dice que murieron más de 90 personas, en su mayoría mujeres y niños, alegato que cuenta con el apoyo de Naciones Unidas.

El Ejército de Estados Unidos disputa la cifra, diciendo que su investigación reveló que entre cinco y siete civiles murieron en la operación llevada a cabo con el Ejército Nacional Afgano.

"He estado trabajando día y noche durante los últimos cinco años para evitar estos incidentes, pero no he sido exitoso en mis esfuerzos", dijo Karzai a una multitud de unas 1.000 personas que se reunió cerca de la aldea bombardeada exigiendo acciones contra los culpables.

"Si hubiese tenido éxito, la gente de Azizabad no estaría bañada en sangre", dijo Karzai, quien más tarde sobrevoló la aldea bombardeada. Dijo a los ancianos que se aseguraría que los responsables sean llevados a la justicia.

Aldeanos dijeron que la falsa información sobre la presencia de los talibanes en el área habían sido entregada a las fuerzas de coalición, lo que llevó a realizar la redada. "Queremos que esa gente sea castigada", dijo Gul Ahmad. "No hay talibanes en el área, ni siquiera tengo un arma en mi hogar", dijo Sayed Ahmad, quien perdió a su esposa y dos hijos en el ataque.

Más de 500 civiles han muerto durante operaciones realizadas por fuerzas afganas y extranjeras contra los militantes este año, de acuerdo al Gobierno afgano y algunos grupos de ayuda humanitaria, provocando desacuerdo y causando un distanciamiento con las fuerzas extranjeras.

El Ejército de Estados Unidos dijo que llamó a un ataque aéreo luego de que el Ejército afgano y fuerzas de coalición lideradas por Estados Unidos cayeron bajo intenso fuego durante una ofensiva planificada en el área de Shindand.