Policía
No hay más "El Monje Loco"
Confirman sentencia dictada por Juez de lo Penal, por el delito de homicidio calificado
El Occidental
4 de julio de 2008

Mario Díaz

Jalisco.- El recurso de apelación que interpuso Gregorio Chávez Islas, alias "El Monje Loco" o "El Goyo", de 52 años de edad, contra la sentencia de treinta años de prisión por el delito de homicidio calificado en agravio de José Guadalupe Ramírez González, dictada el pasado 22 de febrero por el Décimo Segundo Juzgado de lo Criminal, del primer partido judicial, fue negado; por lo que la sentencia definitiva se queda como tal.

Misma condena, que cuenta a partir del 16 de abril del 2007, fecha desde la cuál se encuentra detenido; más dos días que estuvo privado de su libertad con motivo de la orden de detención decretada por el Ministerio Público consignador; más la reparación del daño por 174 mil 936 pesos, a favor de los deudos del agraviado.

La cama 212 del Nuevo Hospital Civil de Guadalajara, la sala Pablo Gutiérrez fue la última morada que en vida arropara a Ramírez González, alias "El Embe", de 23 años, quien ingresó a consecuencia del traumatismo craneoencefálico que le provocaron los golpes con un tubo de metal, que se los propinó el hoy sentenciado, a principios de diciembre del 2007.

Durante su convalecencia, "El Embe" pudo señalar que el domingo 10 de diciembre del 2007 a las 11:00 de la mañana se dirigía a su domicilio y que, cuando caminaba por la colonia Las Juntas, de pronto lo interceptaron cuatro sujetos desconocidos y los mismos, sin decir nada, lo comenzaron a golpear con pies manos hasta que perdió el conocimiento, despertó en una ambulancia que lo llevó a la Cruz Verde de Tlaquepaque.

Debido a las lesiones sufridas ingresó al Hospital Fray Antonio Alcalde, el 13 de diciembre del 2007; y pese a los esfuerzos por estabilizarlo y salvarlo de la muerte, su vida se extinguió el 4 de febrero del 2007, a consecuencias del traumatismo cráneo encefálico y hemorragia subacnoidea, neumonía, y contusión difusa de cráneo.

Las investigaciones que se derivaron de este ataque condujeron a los elementos de la Policía investigadora al lugar al cual se le conoce como El Callejón, ubicado por calle Ferrocarril y calle de Privada Juan de la Barrera.

Testigos de los hechos reconocieron a los agresores, "El Monje Loco" y algunos de sus amigos, "El Guari", "El Beny", y el hijo del primero: "El Queles".

Estos señalaron que fueron por unas canelas con alcohol en la vías, y el "Guaris" les dijo que tenía broncas con un sujeto. Envalentonados se fueron a buscarlo y fue Gregorio quien arremetió con todo en contra del indefenso, Ramírez González.

Cuando se retiraron, dejando en el suelo a la víctima, gritaban: ¡Puro Perral!, refiriéndose a una pandilla del barrio.