Futbol
Gritos y susurros
Omar
El Occidental
4 de julio de 2008

Gilberto Ramos Camacho

Guadalajara, Jalisco.- Se vale hacer fiesta cuando un futbolista mexicano se va al extranjero, son tan escasos que en ocasiones se justifica y hasta se dan situaciones en que se les siguen todos los pasos que dan dentro y fuera de la cancha. Se dice que Brasil tiene casi quinientos distribuidos en el planeta, incluso uno (Senna) en la selección de España recientemente con la corona de la Eurocopa. Los argentinos tienen trescientos, muchos también naturalizados en selecciones de otros países. Igualmente hay uruguayos con menor proporción, si acaso ciento y medio. Y en ese orden están Paraguay, Perú, Colombia y hasta Bolivia, que tienen buen número de representantes en otros países. Con la exportación de Omar Bravo se llegan a quince los mexicanos que se desayunan, comen y cenan en otras partes y a todos se les tiene guardada su respectiva fiesta cuando hacen algo relevante. No falta quien asegure que Panamá, El Salvador, Honduras y Costa Rica superan a los mexicanos, incluso, hasta Belice. No quisiera imaginarme qué sería de México si tuviera la capacidad brasileña de exportar a medio millar. Sería un festín permanente porque alguien tendría que hacer algo bueno cada semana.

POSTIGUILLO.- Regocíjate mientras tu sangre arde y te encuentras sin arrugas.- PROPERCIO.

No hay necesidad de implorar a las divinidades para que Omar Bravo destaque en su nuevo equipo, Deportivo La Coruña, porque el futbol español no tiene nada de relevante en su torneo, el que es igual de irregular que los churritos mexicanos. Como aquí hay dos o tres con notoriedad a los que se agrega algún intruso sorpresivo como les sucedió con el Villarreal, y pasó entre nosotros con Jaguares y San Luis. Desde los entrenamientos Omar se dará cuenta que entrenar en La Coruña y en Verde Valle es exactamente lo mismo. Por eso no tengo duda que destacará en el nivel de su nuevo equipo porque supongo que en Chivas tenía mayores exigencias, estando en un futbol en el que se le conocía y, empero, sabía superar los obstáculos. Así es que fuera veladoras, porque tiene la suficiente capacidad, pero por favor todavía no hay que nombrarlo héroe nacional.

CUCHICHEO.- La envidia es el adversario de los afortunados.- EPÍCTETO.