México
Obama emprenderá una operación cicatriz
Actualmente, las posibilidades para el afroamericano y el republicano no están parejas, John McCain tiene la delantera, aunque sea por escaso margen. Foto: Reuters
Primera parte
Organización Editorial Mexicana
8 de junio de 2008

Especial de Nidia Marín / El Sol de México

Ciudad de México.- Hillary Clinton no ha tenido tiempo de lamer sus heridas debido a la operación cicatriz, que iniciarán los demócratas después del triunfo de Barack Obama, para llegar unidos a las elecciones de fin de año, porque allá "no habrá ajuste de cuentas".

Actualmente, las posibilidades para el afroamericano y el republicano no están parejas, John McCain tiene la delantera, aunque sea por escaso margen, además de que el río está revuelto y va por la ganancia: los votos de los desencantados.

David Mendoza Santillán, especialista en materia internacional de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales así lo explica. Rechaza que hayan sido los amores y las pésimas amistades de Bill Clinton las que determinaron la derrota de Hillary. "Eso es parte del chismarrajo político", dice.

Y considera la probabilidad de que ella no llegue a la vicepresidencia, ante el señalamiento de que entonces habría dos vicepresidentes: Bill y Hillary.

El académico califica como "aventurado" señalar que después del triunfo de Obama, en Estados Unidos la misoginia es mayor que el racismo.

Entrevistado para El Sol de México sobre el tema, habla de los nuevos "revoloteos" que sobrevendrán en torno a los debates que lleven a cabo los tácitos candidatos Barack Obama de los demócratas y John McCain de los republicanos.



-¿Cuál es el panorama que se observa para ganarle a los republicanos después de la tácita candidatura de Barack Obama?

-Es un escenario bastante interesante. Revisaba algunos datos y, por ejemplo, los gastos erogados tanto por Hillary Clinton como Barack Obama para poder tener la nominación, rebasan por mucho lo que John McCain ha gastado. Hillary gastó cerca de 163 millones 81 mil 213 dólares; Barack Obama gastó 189 millones 101 mil 70 dólares. Mientras tanto, John McCain gastó apenas 78 millones 632 mil 350 dólares.

Y refiere: "Qué va a suceder, nuevamente la democracia estadounidense va a estar peleando en las urnas o la decisión provendrá por la cantidad de dinero que van a aportar, no solamente los grandes consorcios petroleros, en telecomunicaciones, en aeronáutica, los automovilísticos, que son siempre los que inyectan una buena parte de todos los recursos a estas campañas políticas y, por supuesto, a la designación del presidente allá por noviembre de este año. Esto es en términos económicos".

Respecto de los términos políticos señala que viene un punto muy fuerte: la designación del compañero de fórmula para Obama.

"Hay algunos especialistas que han señalado -dice- la importancia que podría tener que Hillary Clinton pudiera ser la compañera de fórmula de Barack Obama. Esto aun no resulta muy factible, dependiendo del punto de vista de donde se vea. Creer que un negro y una mujer integrarán la fórmula para la presidencia y vicepresidencia, sería prácticamente romper todas las estructuras, algo nunca antes visto en Estados Unidos. Parece ser que, para algunos, esto sería el camino natural, pero otros analistas señalan que no sería lo idóneo debido, ante todo, a que Barack Obama tendría dos vicepresidentes: Hillary Clinton y Bill Clinton.



Reviviendo a los Kennedy

Apenas fue publicado que el compañero o compañera de fórmula de Barack Obama sería determinada por Carolina Kennedy, hija del asesinado presidente John F. Kennedy, junto con otras dos personas de la confianza del candidato demócrata, quien habría decidido el mecanismo. Así lo preguntamos al entrevistado.

-Buscan tratar de revivir la historia de los Kennedy. Creo que esto es más bien un movimiento mediático para darle fuerza nuevamente. Será muy interesante ver como se van a emparejar.

Por otra parte, comenta: "Del lado de los republicanos también se observa interesante: ¿Quién se definirá para la vicepresidencia? Todavía no ha sido definido. Otra cosa importante es ver como se presentan los foros de debate. McCain había solicitado a Obama que fueran 10 debates, con un formato muy abierto, con preguntas hechas por el público. Esto va a crear, nuevamente, un revoloteo y atizamiento al fogón en estas elecciones estadounidenses".

-¿Cuáles fueron los errores de Hillary? ¿Se confió? ¿Fue demasiado soberbia? ¿Su derrota se basó en el rechazo de los estadounidenses a que haya dinastías en la Casa Blanca?

-No creo que haya sido soberbia. Tal vez trató de llegar hasta el final lo mejor parada posible. Esto no significa que pronto vaya a jubilarse. Va a continuar manteniéndose en un lugar muy cercano a la Casa Blanca, por su experiencia no solamente como primera dama, sino como senadora. Tal vez la estemos viendo, no lo puedo asegurar todavía, en alguna posición clave dentro de la administración de Barack Obama o como un miembro distinguido dentro del Partido Demócrata.



-¿Qué es lo que sucedió con Hillary?

-Creo que trató de alcanzar lo más que pudo a Barack Obama. Desde hace tres meses o dos y medio tal vez, Hillary tenía muy lejanas sus posibilidades. Lo veo como la posición de un corredor que sabe que no va a ganar, pero quiere llegar a la meta aunque sea en segundo lugar y demostrar, de esta manera, que podía haber sido la triunfadora. No quiso desalentar a sus seguidores. Habría que señalar, además, que los fondos por los que ella estuvo luchando, aunque no superaron a los de Barack Obama, llegaron a los 194 millones 793 mil 408 dólares. Hubo una cantidad impresionante de dinero, pero no tuvo los votos necesarios para poder ganar.

"En este sentido -añade- Barack Obama logró en total 249 millones 175 mil 70 dólares, lo que significa que empezó con 50 millones de dólares y en alguna parte de la campaña dobló lo que tenía Hillary. Es importante señalar el apoyo que tuvieron tanto de empresas, como de trasnacionales que apostaron por cualquiera de estos dos candidatos".



-¡Qué caras son esas elecciones!

-Sí. Ahora lo que tendrá que reflexionar el equipo de campaña de Hillary es la forma de llevar a cabo una operación cicatriz que permita a los demócratas unidos hacia las elecciones de fin de año y contar con la enorme posibilidad de incrustarse en los sitios clave del Partido Demócrata o en la administración de Barack Obama.



Entre el racismo y la misoginia

-Se ha dicho que el triunfo del joven dirigente sobre Hillary significa que es mayor la misoginia en Estados Unidos que el racismo. ¿Cuál es su opinión al respecto?

-Me parece un comentario muy aventurado. Creo que en términos de misoginia y de racismo Estados Unidos ha avanzado muchísimo. Eso no significa que no existan estos fenómenos, pero lo cierto es que la derrota de Hillary Clinton obedeció más a lo que usted me había señalado, a que los estadounidenses no creen en las dinastías o en la herencia del poder a pesar de los dos periodos de George W. Bush.



La fortaleza de McCain

Precisa: "No todo está dicho todavía. Muchos se están yendo con la idea de que como Obama ganó esta elección para la candidatura demócrata, ya tiene asegurada la presidencia, pero yo todavía veo a un McCain que prácticamente desde que tomó la candidatura por el Partido Republicano, está fuerte, cada vez más, amarrando alianzas, sosteniendo pláticas con grupos muy especializados y se está rodeando de personas que le están dando su apoyo. Sabe muy bien que los errores de George W. Bush son un punto referencial y que tendrá que remar a contracorriente, debido al descenso de la popularidad del presidente después de su invasión tanto a Afganistán como a Irak y al no dar el planteamiento necesario para reorganizar la política estadounidense".



¿Y si llegaran ambos qué pasaría?

Es la pregunta.

"Absolutamente nada", expresa el académico Mendoza Santillán. La posibilidad de que llegue un afroamericano a la Presidencia de Estados Unidos, habla de un hecho histórico, pero que no va a modificar muchos aspectos. Ya vimos a la secretaria de Estado Condoleezza Rice, a pesar de ser negra nunca tuvo un acercamiento con los ciudadanos negros estadounidenses de una manera como se pensaba. Lo vimos también con Colin Powell, secretario de Estado y general del Ejército de Estados Unidos. No hubo un cambio significativo. Por lo tanto, que dos personalidades (Obama y Hillary) estén llegando al entramado político que lleva hacia la Casa Blanca no significa, necesariamente, que habrá un acercamiento o una mejora hacia los sectores afroamericanos estadounidenses".

(Continuará)