|
Espectáculos Local
Brilló el Auditorio Telmex con Smashing Pumpkins
Foto: Cortesía del Auditorio Telmex.
El Occidental
15 de abril de 2008
Angeles Serna Gálvez
Zapopan, Jalisco.- Como una réplica de la canción "Tonight, tonight", Billy Corgan y sus renovados Smashing Pumpkins trajeron ayer al Auditorio Telmex "una noche diferente, una noche brillante" para los seis mil asistentes a su presentación, con acordes de rock alternativo nunca antes escuchados en la ciudad, mezcla de glam, hard, rock y hasta toques de blues durante dos horas y 15 minutos. En cuanto se apagaron las luces, a las 21:46 horas, como aludiendo a la portada del disco que da nombre a la gira "Zeitgist" que muestra a medio hundir a la Estatua de la Libertad, el escenario pintó de rojo a músicos e instrumentos que marcan el retorno de esta agrupación estadounidense separada hace siete años, pero que en este 2008 mantiene sólo al baterista Jimmy Chamberlin y al líder Corgan. El público, de pie, desde un inicio supo que la esencia seguía intacta, pues Corgan, hombre raro, explosivo y sensible -con una falda de olanes de piel negra puesta-, rescató de aquellos años 90 a una dama en el bajo (Ginger Reyes), estridentes guitarras eléctricas a la par, un piano (Lisa Harrington) con la carga de nostalgia necesaria, y sobre todo, estructuras complejas en sus temas. Baste con decir que "United Satates", la canción con que iniciaron, duró 10 minutos. Apenas corría el cuarto tema del setlist y "Tonight, tonight" ya extasiaba a sus fans. Pero como si fueran sagradas, "1979", por ejemplo, fue interpretado magistralmente por Billy, es decir, sin más instrumentos que su guitarra acústica, las palmas y las voces del público. Con "Perfect" lo acompañó su guitarrista Jeff Schroeder con un pandero, pero con "Mayonaise", "Rocket", "Ava adore" y "Stand inside your love" apenas si se oían las voces a coro de los presentes. La noche fue presentando sorpresas. Una de ellas, el cover de Pink Floyd, "Set the control for the heart of the sun", interpretada magistralmente. Y aunque parecía no poder hilar frase alguna, pues a medio concierto entre risas tímidas sólo atinó a decir "¿cómo están?", en español, al final, Corgan entró en el calor del Telmex que nunca prendió el aire acondicionado, y colgó una máscara de luchador en el micrófono, mientras se despedía. Pero el clamor los hizo regresar, con uno de los temas -que a decir de Corgan -, hacía mucho no tocaban, "To Sheila" en punto de las 00:00 horas. |
|