Policía
Sospechosos cuatro sicarios de la banda de Nacho Coronel
En el campamento estaban las cuatrimotos de montaña de los ahora occisos.
El Occidental
5 de agosto de 2007

Jorge Zamora y Martín Patiño

Mascota, Jalisco.- Este domingo pasarán su primera noche en el Penal de Puente Grande, los cuatro sicarios pertenecientes a la banda del narcotraficante Nacho Coronel, quienes enfrentarán cargos por los delitos de privación ilegal de la libertad y portación de armas prohibidas de uso exclusivo del Ejército y Fuerzas Armadas.

También podrían ser consignados por su presunta participación en la ejecución de cuatro personas encontradas asesinadas a tiros en el municipio de Mascota, Jalisco.

Se trata de Joaquín Hernández Gamboa, de 44 años, de edad, originario del Estado de Guerrero, quien tiene su domicilio en la calle Patriotismo número 157 en la población de Alvarado Veracruz pero también dijo residir en la calle de Crisantemo 340 en el Fraccionamiento Bugambilias en Zapopan; Aarón Rodríguez Tabla, de 44 años de edad, quien reside en la calle Jesús García número 9 de la colonia La Esperanza en Tonalá, seguido de Francisco Cavazos Quintanilla, de 46 años de edad, quien radica en la calle Obrera número 223 en la colonia Ideal, del municipio de San Nicolás de los Garza del Estado de Nuevo León, y Raudel González Huerta, de 34 años, con domicilio conocido en Chimaltitán, Jalisco.

Los citados individuos anoche eran investigados por su presunta participación en la ejecución de los cuatro individuos asesinados a balazos, cuyos cadáveres fueron encontrados la madrugada de ayer en el municipio de Mascota, Jalisco.

Los hombres sacrificados presentan huellas de tortura y según las indagatorias de las autoridades, estos sufrieron una emboscada el pasado viernes en una brecha que conduce a la localidad conocida como "El Zancudo".

Personal del área de Homicidios Intencionales de la Procuraduría de Justicia del Estado, informó que hasta anoche los cadáveres se encontraban en las instalaciones del Servicio Médico Forense de esta ciudad de Guadalajara donde no habían sido identificados de manera oficial.

Se informó que uno de los occisos según consta en los archivos de la corporación, responde al nombre de Daniel Durán González, el que contaba con una orden de aprehensión por un asesinato cometido en el año 1992, en la Zona Metropolitana de Guadalajara, sin especificar el sitio exacto, ni el nombre de la persona a la que privó de la vida.

Dijeron también, que otro de los occisos está identificado extraoficialmente sólo como Isidro, argumentando la policía que se le encontró entre sus ropas un documento con fotografía, pero por estar ilegibles los apellidos, no fue posible conocerlos.

Los cadáveres presentan heridas en diferentes partes de su cuerpo, así como el clásico "tiro de gracia" en la cabeza, que les fueron causados con proyectiles de los calibres .9 milímetros y .38 súper.

Los cuerpos fueron traídos a esta ciudad de Guadalajara y anoche de última hora se informó que se habían presentado familiares de una de las víctimas, pero de momento se reservaron el nombre y domicilio de este.

Por lo que respecta a los sicarios, la Procuraduría de Justicia del Estado informó que la detención de los cuatro sujetos fue en los momentos que le dieron el "levantón" a dos personas en Zapopan, hechos registrados la noche del pasado jueves en las afueras de la tienda para accesorios de motocicletas Two Star, localizada sobre la Avenida Patria número 5189 y Cordilleras dentro de Plaza Cordilleras, luego que dos ciclopolicías de la Dirección General de Seguridad Pública de Zapopan, se percataron de que había varios individuos armados en tres automotores, por lo que solicitaron apoyo a sus compañeros.

Al revisar a los sicarios se dieron cuenta que dos personas se encontraban privadas de su libertad, desconociendo si se trataba de un secuestro o de una próxima ejecución, mismas que fueron liberadas.

Las autoridades informaron que los individuos al parecer vinieron a Jalisco para matar a esta gente, tal vez obedeciendo órdenes de algún narcotraficante.

Dijeron también que los hoy occisos aparentemente viajaban rumbo a Puerto Vallarta en cuatrimotos, e incluso uno de los fallecidos vestía un uniforme de motociclista en piel. Se cree que estaban descansando cuando los acribillaron debido a que en el lugar, aparte de los casquillos, la policía halló alimentos y agua, lo que quiere decir que en el lugar donde los acribillaron, estos fueron sorprendidos por los ejecutores.

Retomando el tema de los sicarios detenidos, se supo que los ahora presos al momento de la revisión dijeron ser elementos de la Procuraduría de Justicia del Estado, pero al presentarse al sitio los agentes activos, no pudieron comprobar su dicho y señalaron ser miembros de la Agencia Federal de Investigaciones.

La autoridad incautó tres automotores, entre estos una camioneta Lobo modelo 2005, color negro, otra Lincoln, un auto Nissan Maxima modelo 2007, y una camioneta Hummer 3 en color rojo de reciente modelo con las placas JFR-2303.

Además les fueron decomisadas dos pistolas del calibre .10 milímetros, tipo escuadra y otra del calibre.9 milímetros de la marca Colt y un fusil AK-47 "cuernos de chivo" del calibre 7.62 con dos cargadores y 53 tiros útiles.

Del caso fue notificada la Procuraduría General de la República, por haber delitos de su competencia en la portación de las armas de fuego, pero según el testimonio de la policía no le han dado importancia al asunto, ya que ni siquiera han solicitado información al respecto.