Opinión / Columna
 
Francisco Jiménez Reynoso 
Los derechos humanos, la Constitución y el amparo: análisis
El Occidental
14 de abril de 2013

  RE-EVOLUCIÓN



Francisco Jiménez Reynoso



Estimado lector (a), se habla mucho de los derechos humanos y su protección en México. En virtud de lo anterior, tratamos de analizar dos ordenamientos relevantes en nuestro país como lo es la Ley de Leyes, así como la Ley de Amparo, ambas en sus respectivos primeros artículos; posteriormente, hacemos un análisis en relación a estos ordenamientos, con la intención de informar y actualizar a los mexicanos, en materia de derechos humanos.

De los Derechos Humanos y sus Garantías. Artículo 1o. En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece.

Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia, favoreciendo en todo tiempo a las personas con la protección más amplia.

Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley.

Está prohibida la esclavitud en los Estados Unidos Mexicanos. Los esclavos del extranjero que entren al territorio nacional alcanzarán, por este solo hecho, su libertad y la protección de las leyes. Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.

Ley de Amparo. Artículo 1o. El juicio de amparo tiene por objeto resolver toda controversia que se suscite: I. Por normas generales, actos u omisiones de autoridad que violen los derechos humanos reconocidos y las garantías otorgadas para su protección por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como por los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte;

II. Por normas generales, actos u omisiones de la autoridad federal que vulneren o restrinjan la soberanía de los Estados o la esfera de competencias del Distrito Federal, siempre y cuando se violen los derechos humanos reconocidos y las garantías otorgadas para su protección por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; y

III. Por normas generales, actos u omisiones de las autoridades de los Estados o del Distrito Federal, que invadan la esfera de competencia de la autoridad federal, siempre y cuando se violen los derechos humanos reconocidos y las garantías otorgadas por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

El amparo protege a las personas frente a normas generales, actos u omisiones por parte de los poderes públicos o de particulares en los casos señalados en la presente ley.

Como podemos apreciar: en el artículo primero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, es determinante en que se deben respetar los derechos humanos de quienes habitan este país. Éstos deberán estar en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como en los tratados internacionales en los que hubiesen signado las autoridades mexicanas.

En relación a los principios relativos a los derechos humanos, destacan los de: universalidad (son para todos los seres humanos, sin distinción de raza, sexo, color, capacidad económica... sólo por mencionar algunos), interdependencia (porque los derechos humanos son interrelacionados entre los seres humanos, de tal suerte que somos dependientes los unos de los otros), indivisibilidad (en relación a que los derechos humanos no se pueden dividir, ni restringir) y progresividad (porque no se puede dar marcha atrás con los derechos humanos que se han conquistado, sólo se pueden aumentar en su protección). Por lo anterior, habrá sanciones para quienes violenten los derechos humanos en México.

Como podemos apreciar, aún se sigue prohibiendo la esclavitud, cuestión superada al menos como ésta fue concebida antes de la abolición de la esclavitud por el cura de Dolores: Miguel Hidalgo y Costilla.

Finalmente, en el último párrafo del presente artículo, se detalla un catálogo que prohíbe la discriminación en México.

Si bien es cierto que en el artículo primero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se protegen los derechos humanos, así como se prohíbe la discriminación.

La Ley de Amparo es el instrumento jurídico más valioso para los ciudadanos con la finalidad de que estos se puedan defender de actos u omisiones por parte de las autoridades, cuando éstas vulneren sus derechos más elementales.

Lo anterior, lo podemos apreciar en el primer artículo de la Ley de Amparo.

En conclusión, en el artículo primero de la Constitución se describe el derecho humano, así como la prohibición de la discriminación. Pero es la Ley de Amparo la que trata la parte del procedimiento, para evitar los abusos de parte de las autoridades.



jimenezabogado@gmail.com


 
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