México
Encuentran restos de murales prehispánicos de la civilización de El Tajín
Organización Editorial Mexicana
11 de febrero de 2013


José Luna / El Sol de México

Ciudad de México.- Investigadores del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la UNAM encontraron restos de murales prehispánicos en el relleno constructivo del Edificio 40, en el antiguo territorio de la civilización de El Tajín, en Veracruz, los cuales podrían contribuir a comprender la ideología de una época particular de esa civilización.

Los resultados derivados de nuestras investigaciones de campo, particularmente en el Edificio 40, han sido muy satisfactorios, tanto por la selección de los lugares a intervenir, como por el manejo mismo de la excavación arqueológica en contextos de una enorme complejidad cultural, explicó Arturo Pascual Soto, arqueólogo y especialista. Asimismo, detalló que ese territorio llegó a comprender los lomeríos del litoral norte de la costa del Golfo de México, entre el río Tuxpan y la Sierra de Chiconquiaco, y la vertiente oriental de las montañas de Puebla y Veracruz.

En el centro del mismo, abundó, se encontraba la ciudad de El Tajín, núcleo político y económico de un inmenso Estado mesoamericano del periodo Clásico (CA. 300-1100 d.C.). Reconoció que los hallazgos en ese edificio del conjunto arquitectónico de las Columnas, el emplazamiento por excelencia de las actividades de la élite en el Epiclásico local, no sólo han sido de enorme valor para cumplir con sus objetivos de investigación.

Sino que advierten sobre la singular importancia de los descubrimientos que hemos efectuado con el apoyo de la Universidad, mediante el Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica (PAPIIT), del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) , y la colaboración del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Una parte importante de los resultados obtenidos hasta ahora es la redefinición de la dimensión cronológica del Epiclásico local (CA. 850-1050 d.C.) en un esquema que reconoce y ordena momentos distintos en el desarrollo de la civilización.

Esto es, la necesidad de estudiarlo en función de la participación de El Tajín en los cambios políticos y sociales que experimentó Mesoamérica en esta época de una presumible unidad ideológica y cultural que acercaba a las élites de la costa del Golfo de México, a pesar de las distancias y distinta filiación étnica.

En las excavaciones en el Edificio 40, la más pequeña de las pirámides que componen el conjunto arquitectónico de las Columnas, Pascual y sus colaboradores han encontrado bajo el piso de los aposentos cientos de fragmentos de antiguos murales.

"Todo parece indicar que fueron deliberadamente arrancados de las paredes en el siglo X de nuestra era, como parte del proceso de reforma del edificio...Estos hallazgos son inestimables pues se trata del testimonio de una época en la que El Tajín se encontraba en plena transformación política y social", anotó.

Los murales fueron parte de su universo pictórico y ahora permitirán comprender de mejor manera la ideología de un momento central de su civilización, del cual todavía queda mucho por averiguar, explicó. Los universitarios actualmente laboran en la reintegración de grandes secciones de los murales; en ellas es posible observar guerreros ataviados con yelmos de jaguar.

"Los personajes suelen hallarse parados sobre bandas de color azul y amarillo, esta última pintada con manchas rojas, tal y como sucede en el cuerpo de los guerreros, en un intento por aparentar el pelaje de este animal, y que sirven en el mural para dividir los espacios de la representación", abundó.