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Sufrió, pero retuvo el cinturón
DRAGÓN ROJO E HIJO DEL FANTASMA ENCENDIERON LA ARENA COLISEO
El Occidental
29 de octubre de 2012

Salvador Gutiérrez

Guadalajara, Jalisco.- Duelazo el estelar de la función dominical de lucha libre en el coso de Medrano 67. No fue una lucha cualquiera pues estuvo en juego el Campeonato Mundial Histórico de la NWA de peso medio. Apareció como retador nada más y nada menos que el Hijo del Fantasma, quien desafió al monarca, Dragón Rojo. La lucha fue de alarido, con alternativas y tuvo al público al filo de la butaca, pero al final, Dragón Rojo defendió con éxito su cinturón.

De inmediato mostraron su calidad los contendientes, llaveando en el centro del cuadrilátero y alternando la ventaja, que si bien fue más para el científico, el lagartijo tuvo sus opciones, y de la nada, sin que el Fantasma la viera venir, apareció Dragón Rojo con una desnucadora para que el réferi contara los tres de rigor y a cobrar el primer capítulo.

El campeón salió decidido a llevarse el pleito en dos al hilo y se fue con todo sobre la humanidad del espectro. Pero haciendo honor a su máscara y su linaje, Hijo del Fantasma le volteó la tortilla a su rival, y con una espectacular carrera desde la pasarela, voló sobre las cuerdas para impactar con todo al rufián, ponerlo con espalda plana y llevarse la segunda caída.

Todo quedó reducido a la definitiva. Los dos luchadores en igualdad de condiciones, respondiendo palo con palo, ojo por ojo y diente por diente. Menguado en lo físico por el mayor tonelaje de su rival, Hijo del Fantasma perdió velocidad y empuje, situación que Dragón Rojo aprovechó para buscar la rendición del de la máscara púrpura, quien no se rendía y también repartía castigo a su oponente.

El final fue de alarido. Parecía que en el cualquier momento llegaría la rendición o el toque de espaldas. Ambos luchadores tuvieron la oportunidad de salir con el cinturón en todo lo alto, mientras el público subía los decibeles y se ponía de pie. Huracarrana del Fantasma, nada. También del Dragón Rojo, nada. Puentes olímpicos del técnico, y nada. Cansados, mermados, perdiendo fuerzas y velocidad, ambos gladiadores querían llevarse el triunfo y estaban dispuestos a arriesgar lo que fuera para lograrlo, incluyendo el físico.

Desnucadora de Dragón Rojo, y nada todavía. Una del Fantasma, y nada. Las pulsaciones estaban a mil entre el respetable. Conteo de tres del Dragón, y tampoco. Cavernaria del técnico, y el triunfo no llegaba. La gente ya estaba de pie alrededor del cuadrilátero, viendo como los gladiadores se entregaban en cuerpo y alma para salir con la victoria. Pero el final tenía que llegar, y con una casita bien elaborada sobre su rival, Dragón Rojo se llevó el triunfo y retuvo su campeonato.