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El Fantasma se le apareció al Dragón Rojo
EN MEDIO DEL SHOW DE MÁXIMO
El Occidental
22 de octubre de 2012

Óscar Beltrán

Guadalajara, Jalisco.- Tarde/noche de gala fue la que se presenció ayer en la Arena Coliseo de Guadalajara, con la presentación en la marquesina estelar de seis figuras consagradas dentro del andar del pancracio de la empresa del Consejo Mundial de Lucha Libre.

En la esquina de la rudeza reapareció el internacional poseedor del poder Mexica, el emperador del mal Sangre Azteca, enseguida subió el nuevo heredero de los guerreros, Nube Roja, complementando la tercia el 100% rudo y forjado a base de chocomilk, Dragón Rojo. Por la esquina de la bondad y defensores de las buenas costumbres, el suicida del ring Valiente, seguido del resurgido Hijo del Fantasma y finalmente apareció la flor más bella de los encordados, la fresa salvaje, Máximo.

Apenas sonó la campana para anunciar el arranque de las acciones, se armó la gresca y el intercambio de catorrazos. Los rudos dominaban a placer, Azteca estaba inspirado, Nube Roja expiraba violencia y la experiencia de Dragón Rojo estaba más presente que nunca ante unos mallugados técnicos que salieron con ganas de ser víctimas y no opusieron ni la mínima resistencia. Finalmente, se decretó el triunfo rufián con la rendición del capitán Fantasma con un triple castigo a las extremidades que lo dejaron tirado.

El segundo asalto arrancó igual, como una calca del primero, unos rudos desatados y manejando a placer las acciones, teniendo a su blanco principal a un deslucido Hijo del Fantasma que finalmente al colmarle la paciencia marcó el regreso de los suyos. Máximo aprovechó y le dio el beso traicionero a Sangre Azteca, que en la desorientación fue enganchado por la fresa salvaje que lo rindió por la vía de las tres palmadas. Valiente hizo lo suyo con Nube Roja y con una planchadora desde la tercera cuerda y una posterior rana lo sentenció con la cuenta de tres para emparejar el combate.

Para el cierre siguió creciendo la rivalidad entre el Fantasma y Dragón Rojo, que como en barrio se cantaron el tiro sin tegua de por medio. Valiente por su parte volvió a dar muestras de su talento que se basa en la velocidad y lo espectacular del juego de cuerdas. Máximo entró a robar show al seducir a Sangre Azteca y propinarle un segundo beso, no sin antes dejar ver sus buenas cualidades luchisticas con las que mareó un rato al emperador.

El clímax de la batalla llegó con un doble vuelo de Valiente y la fresa salvaje sobre Azteca y Nube. Dejando en el ring al Dragón y el Fantasma en mano a mano, fue el Fantasma quien se lució y con un tope sónico ejecutado desde la pasarela acabó siendo suficiente para que le contaran las tres palmadas y darle el triunfo a los científicos con merecimientos y calidad mostrada.