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Posesión demoniaca
LECTURAS DE LA MENTE
El Occidental
2 de octubre de 2011

Juan Gerardo Martínez Borrayo

Cuando estaba chico, recuerdo que escuchaba a mis tíos que vivían en los Estados Unidos comentar de gente que había ido a ver la película de "El Exorcista" y habían tenido pesadillas, se habían vomitado y, claro, que habían sentido que el diablo se había apoderado de ellos. Cuando fui a ver la película, ya un poco grande, fue en la función de media noche y, cuando llegué a mi casa a dormir, debo de admitir que si me sentí un poco inquieto. Para ese entonces yo ya había leído la novela de William Peter Blatty y tenía una idea de qué era lo que iba a ver. Así que me imagino que quienes la vieron en su momento en el cine y sin saber a que era a lo que iban, de verdad se deben de haber impactado. Se sabe que después de estrenarse la película, aumentaron los reportes de neurosis y psicosis (a tal punto que hasta nombre tiene este efecto: "neurosis por cine" o cinema neurosis en inglés); al parecer, la influencia que tuvo la película afectó a aquellos que tenían problemas similares tales como la falta de control de impulsos (en la película derivado de la posesión del diablo) y que tenían sentimientos ambivalentes hacía sus padres y su esposa. Para el 2007, aún se reporta el caso de una persona de 22 años que tenía pensamientos intrusivos de posesión demoniaca y flashazos de la película. Esta neurosis por cine puede ser considerada como una forma de crisis psicológica moldeada por la exposición a una película que es emocional y culturalmente significativa para el individuo. Desde este punto de vista, los filmes de horror son historias que nos hablan de nuestras ansiedades debidas a la separación, la pérdida, la autonomía y la identidad; así, el mecanismo que genera el trauma es cuando un individuo se identifica con los elementos narrativos de la película que le van a resonar por sus propias experiencias. Intrigados por la posibilidad de que una película generara un trastorno de estrés postraumático, se han realizado varios estudios que han utilizado filmes como un medio para generar experimentalmente estrés. Los resultados muestran que las películas sí pueden generar un nivel de estrés tal que puede resultar en el estrés postraumático y esto ha generado la esperanza de realizar un entrenamiento profiláctico para evitar la psicopatología.

DEFINICIÓN

De acuerdo a los católicos, la posesión demoniaca es posible porque el pecado original, cometido por Adán y Eva, permitió que el diablo tuviera poder sobre este mundo. Desde entonces es capaz de influir el cuerpo de los humanos, pero jamás su alma. Así, hay dos formas posibles de influencia del diablo, la obsesión (ataque al cuerpo de la persona) y la posesión (control del cuerpo). Que por qué la posesión demoniaca se presenta sólo en ciertos países y no en otros, por qué era más común en tiempos de Cristo que en la actualidad o por qué en la actual Palestina los casos de posesión demoniaca están prácticamente restringidos a la región de galilea, son cosas que nunca explican los creyentes de la posesión.

ASPECTOS CULTURALES E HISTÓRICOS

Claro que los católicos y los cristianos no son los únicos que creen en la presencia de seres malévolos; en la misma condición están los budistas, islamistas, hinduistas y judíos y cada uno de ellos tiene su propia tipología y jerarquía. Pero veamos qué es lo que creen en otras culturas no cristianas. En los habitantes del Magreb, los síntomas psicóticos son concebidos como un castigo de seres imaginarios a los que llaman djinn, que son el espíritu de un hombre muerto que se está vengando por alguna mala acción; así, la culpa es el mecanismo básico por el cual los creyentes en los djinn generan su sentimiento de posesión demoniaca. También en África, particularmente en personas que viven en las zonas rurales de Nigeria, aquellos que sufren de epilepsia, el 26.8 % de ellos cree que el origen de sus síntomas son por una posesión demoniaca, 81.4 % por brujería y tan solo 12% por un desorden cerebral. Estar poseído por demonios y espíritus malignos es una de las maneras más viejas de explicar los desórdenes mentales y físicos. En el cristianismo temprano, en el imperio bizantino en lo particular, la interferencia del diablo se concibió que tomaba dos formas: o era intrusión o era internalización. La primera era una invasión del cuerpo por demonios o espíritus impuros que tomaban posesión de la persona y con ello causaba la locura y la enfermedad. Mientras que la internalización es una forma más sutil de interferencia, ya que aquí lo que se presentaba era una inflamación de las pasiones, era una afectación del juicio que llevaba a las personas a realizar acciones erróneas, contrarias a las órdenes de Dios. En la actualidad, hay algunas sectas fundamentalistas, como los pentecosatales, que siguen teniendo más o menos la misma concepción de la posesión demoniaca. Y esto sucede también en países europeos, como es el caso de Suiza.

TRASTORNOS MENTALES

Hoy en día, la Psicología y la Psiquiatría no hacen referencia en ninguna de sus categorías diagnósticas a la posesión demoniaca, pero usualmente se clasifica esta situación como un tipo de disturbio psicótico del pensamiento que puede deberse a estados disociativos, psicóticos o epilepsia. Dentro de las psicosis, la condición más común en la que se reporta la posesión demoniaca es en la esquizofrenia; entre aquellos esquizoides que se describen a sí mismos como religiosos, la prevalencia es del 56 %; pero hay otras alteraciones mentales que no necesariamente presentan alucinaciones como en la esquizofrenia, pero que también creen estar poseídos por el diablo, entre ellas encontramos desórdenes afectivos (29% tienen esta creencia), desórdenes de ansiedad (48%) y desórdenes de personalidad (37%). Cabe aclarar que la creencia en la posesión se da más en aquellos que tienen baja escolaridad, viven en el campo y están significativamente afiliados a una iglesia. Un problema con estos pacientes es que su creencia en la influencia de seres sobrenaturales afecta qué tanto siguen las indicaciones de los médicos. Entre más creencias religiosas tengan menos apego poseen.

FALSA MEMORIA

Uno podría pensar que estar enfermo mentalmente y tener la idea de estar poseído por el demonio puede ser normal. Pero se tienen reportes de que aún la gente normal puede creer sinceramente que participó en sesiones de sectas satánicas y por lo tanto creer que estuvo poseído por el diablo, cuando en realidad nunca pasó. Este fenómeno se le conoce como "falsa memoria o falso recuerdo" y fue originalmente investigado por Elizabeth Loftus. Desde entonces se han realizado muchas investigaciones para comprobar la validez de sus descubrimientos y se ha confirmado en la mayoría de ellos. En el caso de la posesión demoniaca, lo que se ha encontrado es que se puede manipular la memoria para modificar la plausibilidad subjetiva de la ocurrencia de un evento de tal manera que se puede llegar a hacer creer a una persona que fue testigo o fue sujeto de una posesión por parte de Satanás. Así que cuidado cuando vaya a ver la siguiente película de espantos al cine. Quién sabe y termine creyendo que es a usted a quien le sucedió lo que en realidad sólo fue una buena película dominguera.

Comentarios y sugerencias favor de dirigirlos a la redacción de EL OCCIDENTAL, a la siguiente cuenta de correo electrónico: jugemab1@yahoo.com.mx o en http://www.myspace.com/juangerardomartinez donde están muchos de los artículos escritos en esta columna.

* Departamento de Neurociencias, Universidad de Guadalajara.