Opinión / Columna
 
Antonio de Jesús Mendoza Mejía  
José María Martínez
El Occidental
16 de marzo de 2010

  ENTORNO

"No me cubran de flores, porque me agobian... No he partido, estoy en la trinchera continuando la lucha al lado de ustedes": Chema Martínez.

Uno de los pilares del sindicalismo mexicano fue José María Martínez Rodríguez, a quien le llamaban Chema, y que hoy la memoria histórica del Sindicato de la CTM lo tiene olvidado, sin dar cuenta que Chema Martínez fue una persona comprometida con su sindicato, quien declinó ser candidato a gobernador del Estado, por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), en el gobierno de José López Portillo; un hombre que sabía medir la pena y la gloria, y que como ser humano formó amigos en la Confederación Nacional Campesina (CNC), y cuyo testimonio puede darse en voz del senador Ramiro Hernández, quien se hizo en los cuadros políticos donde Chema Martínez formaba a los futuros jóvenes de este país; así José María Martínez Rodríguez surge en la historia de la nación el 8 de enero de 1912 en el municipio de Tamazula, Jalisco y muere el 19 de marzo de 1983, cuyo legado histórico-político da cuenta la memoria cuando fue diputado local por el Distrito de Ameca y vicepresidente municipal de Guadalajara.

Asimismo diputado por el Distrito Electoral de Ciudad Guzmán y senador de la República, fue secretario general de la CTM en el estado de Jalisco, con quien compartió la lucha sindical dentro de la CTM con Francisco Silva Romero y Marcos Montero Ruiz, antes de que estos fundaran la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) y nunca dejó de ser miembro del Comité Ejecutivo Nacional de la CTM, con don Fidel Velázquez, hombre de poder y de talento a quien también se le debe la creación del Banco Obrero y quien puso a su primer director general de este Banco de los Obreros Alfredo del Mazo.

Chema Martínez se inicia como trabajador en el Ingenio de Tamazula, que en estos días Tamazula representa en la producción del azúcar el segundo lugar a nivel nacional, un ingenio sumamente estratégico para el desarrollo de este municipio, que no obstante su desincorporación como industria paraestatal, las fuentes de empleo se han conservado gracias a un legado histórico de lucha sindical de Chema Martínez, quien fue el líder natural y secretario general del Sindicato de Trabajadores Azucareros, donde allí inicia su carrera de representación obrera, en una industria azucarera que por décadas fue factor importante del desarrollo económico nacional, donde en los gobiernos de Luis Echeverría Álvarez y José López Portillo, el país le apostó al desarrollo y explotación del azúcar, antes de que la economía de este país se petrolizara; Chema Martínez unificó a campesinos en la siembra de la caña y al industrial en el proceso del azúcar, Tamazula y Tala desarrollaron un potencial económico que fue ejemplo de armonía obrero-patronal, donde en estos días los ingenios en manos de particulares sólo fortalecen a la industria refresquera nacional, olvidando a la caña de azúcar como un alimento de primera necesidad, ante la nueva competencia de dulce para la elaboración del alimento nacional; así Chema Martínez debe de inmortalizarse en la memoria de los obreros azucareros que lo acompañaron en su destino sindical, donde en su época como líder de ese Sindicato de Azucareros se impulsaron los servicios médicos, donde el sindicato invirtió cerca de cien mil millones de pesos para los obreros y sus familias, un hombre comprometido con la causa laboral que hoy está olvidado.

* Doctor por la Universidad Marista y profesor de la Universidad de Guadalajara.
 
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