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Guadalajara
Los motivos de Carlos Briseño Torres
¿SUICIDIO POR DEPRESIÓN?
El Occidental
20 de noviembre de 2009
Jorge Zamora Fuentes
Carlos Briseño Torres, ex rector de la Universidad de Guadalajara acababa de llegar a su casa procedente del aeropuerto de Guadalajara, ya que desde el lunes pasado viajó a la capital de la República, a donde lo acompañó su esposa Lucía Cuenca, para asistir a una diligencia relativa a su litigio ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en torno a la destitución de que el hoy fallecido fue objeto en la Universidad de Guadalajara. Se especula en el sentido de que probablemente la resolución no le fue favorable, y después de conocer el estado en que se encuentra el procedimiento seguido contra la UdeG, la pareja regresó por vía aérea a la ciudad y una vez en el Aeropuerto Internacional Miguel Hidalgo, Lucía Cuenca, la esposa de Carlos -que por cierto es odontóloga-, propuso llamar a Víctor Ernesto González Peralta, su jefe de escoltas, para que junto con el agente investigador Fernando Villalobos Vargas, fueran a recogerlos a la terminal aérea. Serían alrededor de las 14:30 horas de la tarde, comentó la señora con personas allegadas a la familia. La petición de la mujer fue rechazada por su esposo, quien le dijo que no molestara a sus escoltas y que mejor regresaran en taxi a casa. Así, poco después, casi a las cuatro de la tarde, ambos llegaron en el carro de alquiler a su domicilio, situado en privada Circuito San Armando número 698 del fraccionamiento Residencial Valle Real, en Zapopan. Al llegar a su casa, le pidieron a su empleada doméstica de nombre María Hernández Hernández, que les preparara algo de comer y una vez con los alimentos se sentaron a la mesa a "merendar". Cuando terminaron, la pareja salió a una de las terrazas de la planta alta, donde él se fumó un cigarro; después le dijo a su mujer que iría a su recámara a cambiarse de ropa y tras despojarse de las prendas de vestir que utilizó en el viaje, se puso un pants y unas chancletas. Minutos más tarde, Carlos Briseño ingresó al cuarto de baño en la planta baja de la finca, y pocos minutos después se escuchó "un trueno", por lo que la angustiada esposa, que se encontraba en la planta alta, corrió desesperada a ver qué había sucedido, sólo que al tratar de abrir la puerta del baño, se percató de que estaba atrancada por dentro. La mujer buscó un duplicado de las llaves y al abrir la puerta encontró a su marido tirado en el piso, sangrando del cráneo. A unos centímetros del cuerpo estaba tirada una pistola cromada (calibre .9 milímetros), arma con la que se presume que el ex rector de la UdeG se dio un tiro. Las autoridades señalarían posteriormente que en el suelo, cerca del cuerpo, estaba un casquillo marca Winchester. Una comadre del hoy fallecido, a quien las autoridades encontraron en el lugar de los hechos, comentó que su compadre desde hace algunos meses sufría de una fuerte depresión, de tal modo que estuvo internado casi quince días en el Hospital Puerta de Hierro, de donde se presume, salió este fin de semana. Dijo también que su compadre tenía muchos amigos y que se le hacía raro que en los últimos meses cuando lo iban a visitar, los dejaba esperando por horas en la puerta de su casa, cuando Briseño Torres no solía ser así. |
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