Policía
Ebrio atropellado por dos autos
Pereció debajo del puente que prefirió no utilizar
El Occidental
15 de noviembre de 2009

Luis Antonio Limón Santa Ana

Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco.- Arrollado por dos vehículos bajo un puente peatonal, peritos del Servicio Médico Forense recogieron el cadáver de un sujeto quien al parecer bajo los influjos del alcohol pretendió cruzar la mortal carretera Morelia, esto a la altura de la calle Tulipanes, en las inmediaciones del municipio de Tlajomulco de Zúñiga.

El estado de ebriedad y su imprudencia lo llevaron a mejor vida, por no cruzar por el puente peatonal pereció tras ser arrollado por dos vehículos particulares en las inmediaciones de la carretera Morelia.

El hombre terminó sus días en una plancha del Servicio Médico Forense de la Zona Metropolitana de Guadalajara. Fue identificado mediante una credencial de elector que portaba y respondía al nombre de Carlos Alberto Rossano Ramírez, de 32 años de edad.

El sujeto bajo los influjos del alcohol decidió cruzar la peligrosa ruta sin importarle que a unos pasos se encontrara un puente peatonal, al intentar cruzar fue envestido por un auto compacto que circulaba a alta velocidad y que se dio la fuga. El hombre salió volando por los aires metros adelante. Según testigos el accidente sólo le ocasionó leves lesiones que no ponían en peligro su vida, sin embargo se dijo que el estado de ebriedad en que se encontraba hizo que se desconcertara al caer al piso. Desafortunadamente un segundo vehículo que pasaba por el lugar de igual manera lo envistió provocándole la muerte, el automotor era un Ford tipo Esccort en color azul, con láminas de circulación del estado de Sinaloa, conducido por Alberto Chávez Aranda, de 29 años de edad, quien fue detenido aún cuando manifestó ante las autoridades que no fue su culpa, esta declaración no le valió y fue puesto en manos de agentes del Ministerio Público, quienes lo llevaron ante la Fiscalía Estatal para su investigación.

El cuerpo del fallecido fue llevado hacia la morgue metropolitana, donde mediante la autopsia de ley se determinarán las causas de su muerte, para después ser entregado a sus familiares que oficialmente acudan a identificarlo.