Policía
Última voluntad
Buscaban en la calle a su hija y la encontraron en su casa, ahorcada; pidió que se vendieran sus muebles para pagar su entierro
El Occidental
8 de noviembre de 2009

Jorge Zamora Fuentes

Guadalajara, Jalisco.- Su familia la buscaba mediante volantes sin saber que la joven ya estaba muerta. Su cuerpo yacía en la planta alta de su casa, donde un menor que fue a darle de comer a los perros la encontró ahorcada.

La hoy fallecida de nombre Angélica Sánchez García, de 24 años, era poco frecuentada por sus padres, ya que aparte de estar divorciados desde hace varios años, ésta (según las investigaciones realizadas por la Policía) llevaba una vida desordenada y por lo regular cada mes se ausentaba 20 días para irse a Puerto Vallarta a casa de un amigo de nacionalidad estadounidense.

Ayer poco antes de las 16:00 horas, un pequeño se dispuso a alimentar a los caninos que están en la azotea, y en un cuarto utilizado para guardar tiliches encontró a su tía pendiendo del cuello con un lazo de plástico amarrado a una estructura metálica, que sostiene las láminas de fibra de vidrio de un tejabán.

Personal del Servicio Médico Forense que acudió al lugar de los hechos, encontró presente en el sitio a la madre de la víctima, María del Refugio García Ochoa, de 46 años, quien entregó un volante con la fotografía de la chica hoy muerta, pues por medio de él la buscaban ya que tenían días sin saber de su paradero.

La mujer explicó al personal del Área de Homicidios Intencionales de la Procuraduría de Justicia del Estado, que al enterarse que su hija no se presentaba a la casa a visitarla comenzó a buscarla primero en Puerto Vallarta, donde ella tenía un amigo "gringo" con el que se iba a pasar algunos días cada mes.

Después, al enterarse que no estaba ahí, ni con sus amigos, decidió elaborar unos carteles para colocarlos en la colonia, esto mientras levantaba una denuncia de desaparición de persona. Aparte de que Angélica padecía de depresiones desde hace tres años, esto a consecuencia de un aborto que tuvo, y se preocupó al pensar que estaría enferma en algún lugar.

Sin embargo, ayer en la tarde que subió su sobrino con los animales domésticos y que halló a su familiar, avisó a sus familiares y pidieron la intervención de las autoridades correspondientes.

María del Refugio dijo que muy poco subía a la azotea pero nunca se imaginó que su hija estuviera muerta ahí, ya que no la vio cuando llegó. Pero por datos que le proporcionaron los paramédicos, le comentaron que ésta tenía tres días de fallecida. Junto al cadáver se encontró una libreta con seis hojas de recado póstumo, donde pedía perdón y daba instrucciones para que vendieran los muebles y pagaran su sepelio.