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Guadalajara
Viven con temor
El Occidental
8 de noviembre de 2009
Francisco Aguiar Barajas
El Salto, Jalisco.- Madres y padres de familia que habitan en la colonia La Azucena de esta ciudad admiten vivir angustiados ante el brote incontenible de dengue, la populación que emiten aguas contaminadas, la inseguridad reinante y los escasos servicios que ofrecen las autoridades municipales, principalmente la falta de energía eléctrica en la calle. "Vivimos angustiados", acepta la señora Rocío Fuentes Amézquita, al señalar el foco de infección que representa una "laguna verde", que despide no sólo fétidos olores sino que representa un manifiesto riesgo a la salud de quienes viven en la zona. Aclara que tras la muerte del niño Miguel Ángel López Rocha, sus dos pequeños (de cuatro y siete años), no salen a la calle para no exponerlos. "Vea el color del agua, agua que llega del río Santiago, donde cayó el pequeño que murió a consecuencia de los metales pesados y la polución que llevan consigo las contaminadas aguas", apunta la señora. En efecto, la entrevistada vive sobre el Paseo de la Azucena y tiene de vecino, la laguna verde -como la llama-, a escasos 20 metros, que es lo que divide su vivienda con la avenida. Advierte las condiciones de la malla ciclónica que instalaron para impedir el ingreso a la zona verdosa donde nadan pequeños patos y gallaretas; se observan algunas partes destrozadas, que facilitan la entrada de vagos y malvivientes, los que a juicio de la joven madre, ingresan para consumir drogas, con los consecuentes riesgos de que puedan caer al pequeño vaso de agua. Sobre la calle Guamúchil, un hombre entre los 35 y 40 años, recuerda que tras la muerte del niño (Miguel Ángel López Rocha), expertos de la Secretaría de Salud y la Comisión de Agua visitaron la zona, elaboraron análisis del agua, pero no hicieron nada para remediar el problema de la contaminación. "Seguimos en las mismas", denuncia. Revela que es una zona descuidada, sin vigilancia ni alumbrado, lo que hace sumamente peligroso transitar a cualquier hora del día, especialmente por la noche, ya que aquello se convierte en trampa y ocasión para ser asaltado o despejado por viciosos. "La policía no se conoce aquí", asegura. El hombre se niega a dar su nombre; sin embargo, explica que en el interior del predio el Gobierno del Estado cuenta con algunas bombas con las que drenan el agua y la envían hacia el río, evitando con ello inundaciones a la colonia, empero puntualiza la indolencia de las autoridades al asegurar que "nadie hace nada por limpiar el agua de la laguna que tienen abandonada, con los consiguientes riesgos para quienes vivimos en la colonia", finalizó. |
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